• Miguel Solano J*

Reseña ¿Dónde está la casa de mi amigo?

Por Miguel Solano Jiménez


¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987)

• Los niños tiemblan ante la llegada del estricto profesor. Este comienza a revisar la tarea y se ensaña especialmente con Mohamed, pues es la tercera vez que no trae su cuaderno, y lo amenaza con expulsarlo de la clase si comete otra vez el mismo error. Ahmed, mejor amigo de Mohamed, se lleva ese día por accidente su cuaderno, por lo que ahora se halla en la irremediable obligación de encontrar su casa y entregárselo, cueste lo que cueste. • El tema central es la educación y la niñez; qué necesitan aprender realmente los niños cuando estos, ya por instinto, ya por sí solos, saben lo importante: el valor de la lealtad y el cuidado de los otros. La educación como ese proceso de condicionamiento para la conservación del orden social, y que enseña, por lo tanto, la obediencia como valor supremo. Como el abuelo cuando dice: “Mi papá me daba cada 15 días una paliza, y cuando no tenía motivos se inventaba uno, porque lo importante es la disciplina”.


Ahmed es ese personaje fascinante del niño-adulto, que aunque no termina de entender el funcionamiento del mundo (el de su cultura) resguarda unos principios innegociables; así se vea en la tarea agobiante de contradecir a su mamá y a la sociedad entera.

Lo fascinante de este niño -de cualquier niño- es la inconsciencia de su rebeldía; como si se tratara de un llamado divino a defender lo que es justo y lo que es bello.

La obra es otra de esas lecciones sobre cómo decir mucho con muy poco. Como el gran observador del alma humana que es Kiarostami encuentra en lo mundano y lo diminuto la expresión máxima de lo que somos. • La dirección y las actuaciones; siempre que se alcance semejante grado de verosimilitud es un logro digno de reverencia.

El instante más abstracto es también el más poderoso; cuando -cerca del final- Ahmed se queda viendo a su mamá descolgar afuera la ropa en medio de una tormenta, como si aquel heroísmo con el que emprendió su búsqueda lo hubiese adquirido ya en casa, viendo a su mamá cuidarlos a ellos. Sin una sola palabra de por medio, sin un solo castigo.


Calificación: 87%


*Miguel Solano es realizador audiovisual y fotógrafo, interesado en hacer crítica/análisis de cine. Cine para cuando la vida no alcance, y para cuando la vida sea mucha. Le encanta descubrir películas con algún atisbo de verdad acerca del alma humana y los sistemas que le dan su forma. Diario cinefílico de un batracio belicoso.


LA GUACHAFITA