• Julián Gómez-Delgado

Paro Nacional o disputas de los discursos del orden social hegemónico


Foto: Guillermo Torres Reina. Cortesía de Revista Semana.


En coyunturas como la de hoy en Colombia, es importante resaltar el carácter dinámico del “orden”. Los órdenes sociales también se tienen que producir o crear, es decir, no se reproducen automáticamente como si los actores fueran testigos de lo que les tocó por suerte.


Al igual que cuando los actores se encuentran ante situaciones en apariencia novedosas (como la del paro), en los casos en los que hay una acción conjunta que es reiterativa y preestablecida (como las acciones de políticos por el mantenimiento del statu-quo), los actores que participan tienen también que definir sus líneas de acción y adaptarlas a sus procesos de interpretación y al de los demás.


Algunos autores desde la sociología, especialmente desde el 'interaccionismo simbólico', lo han planteado así: la acción conjunta “estable” es “el resultado de un proceso interpretativo en igual medida que cualquier nueva forma de acción conjunta que se desarrolle por primera vez” (Blumer, 1982, p. 14). Los órdenes sociales, y especialmente los procedimientos hegemónicos estatales que imponen/promueven un orden social en particular, no se pueden entender como algo que se da por default ni se explica (de manera suficiente) por un tipificado “pactismo” de las élites.


Andrew Abbot, sociólogo y teórico social, sugiere que es apenas una apariencia que el mundo sea estable. En este sentido, este autor subraya que lo que normalmente evaluamos como “reproducción” (del orden) es más bien el resultado del cambio perpetuo. Aún cuando las ciencias sociales suelen hablar más del desarrollo y del cambio, hay que explicar también la reproducción y la constancia, que se pueden “imaginar como hechos por redes de relaciones entre actores sociales” (Abbot, 2001, p. 255).


Hay que comprender, entonces, el proceso de definición de políticas estatales como un espacio de encuentro y de disputa entre diferentes grupos de interés. En este sentido, un papel fundamental lo tiene la negociación, especialmente en momentos de probables 'puntos de giro'. Los 'puntos de giro' se han definido como “periodos relativamente cortos y abruptos en los que se rompen relaciones establecidas, seguidos de un nuevo régimen de pautas estables” (Abbot, 2001, p. 247).


Por ello, valdría la pena estudiar la red de grupos e individuos que están involucrados en la competencia por diseñar, implementar, controlar, disentir y disputar el reformismo estatal, por diversas causas.


Entre otros, hay que estudiar a los 'guardianes del orden', quienes tienen una aversión a cuestionar los símbolos (banderas que se reutilizan, himnos que se cantan, estatuas que se tumban). Es parte de un 'inmovilismo activo' (se mueven para que el orden se siga creando). Los discursos (entendidos ampliamente como ideas y prácticas) del orden social hegemónico están hoy en disputa en Colombia, pero lo han estado, en cierto sentido, todo el tiempo, aún cuando hoy parece que hay mayores posibilidades de adelantar cambios.


Para comprender estos tiempos (y sus posibilidades), que son también expresión de arreglos sociales e históricos de poder, hay que pensar *con y contra* la coyuntura, ver más allá de ella, y para eso es importante tener ideas más afinadas de "orden" y de "cambio social."


*Sociólogo y economista. Estudiante de doctorado en Estudios Históricos y Sociología de la New School for Social Research en Nueva York, EEUU.


Hilo en Twitter: https://twitter.com/juliangomezdel/status/1390712137639763979?s=20

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