• Leonard Rentería

LOS PARACAIDISTAS

Por Leonard Rentería*


Como la lluvia que cae sobre el pacifico, así empezaron a caer los políticos a Buenaventura. Empezaron a llegar como si nada, como si aquí nunca hubiera pasado nada. Llegaron a comer a la galería. Allí se toman fotos y vienen a hablar desde su supuesta experiencia, una experiencia que aprenden en las costosas universidades en las que estudian. Muchos de estos estudiantes, incluso, más que producir conocimiento, lo que hacen es plagiarlo, como se supo hace poco de una reconocida política del país.


Pero bien, no vamos a quedarnos en los plagiadores (que hay en grandes cantidades mientras se le niega a muchos el acceso a la educación), sino que vamos a seguir concentrados en los que vienen cayendo en paracaídas a una ciudad abandonada en tiempos de fuertes enfrentamientos violentos, pero que empieza a tener mas visitas en cercanías a las próximas elecciones. Esos políticos de los que les hablo han guardado silencio absoluto desde el pasado diciembre cuando la violencia empezó a profundizarse en Buenaventura, al punto que hiciera que muchos llegáramos a las calles para desde ellas, y acudiendo a la incomodidad por sobre quienes tienen el poder portuario, lanzáramos un grito desesperado para dejar de dormir debajo de las camas mientras nos cuidábamos de las balas, para vencer el miedo y la zozobra de tantas noches en blanco, producto de las balas. Mientras todo esto pasaba, el país dormía tranquilo, pero sobre todo dormían tranquilos los mismos sinvergüenzas que ahora se pasean diciendo que aman más que nadie a Buenaventura.


Esos mismos que guardaron silencio mientras la violencia nos robaba la paz, esos mismos que no sintieron pesar ni tuvieron empatía con el territorio, son los mismos que saben claramente cuál es el problema y ahora dicen tener todas las soluciones a nuestros problemas, como si la solución a los problemas solo se pudieran dar o ayudar a construir cuando se acercan las elecciones, como si no pudieran hacer algo por nuestra gente sin estar en política, pero es evidente que estos paracaidistas solo necesitan motivos como el desastre, el miedo y la violencia para vender con su populismo puro y duro soluciones que saben que jamás ayudarán a construir.


Para construir esas soluciones, tendrán que sacudir a los mismos que pondrán las grandes cantidades de dinero en sus campañas y a eso no estarán dispuestos, pues es claro que políticos y empresarios en su mayoría se cubren con la misma cobija, la cobija de la falta de vergüenza, la cobija de la avaricia y en muchos casos la cobija de la sangre. Esos que vienen a comer rico, a sostener sobre sus manos a niños negros, a decir “es que quiero a mi negramenta”, esos mismos son quienes desde sus políticas racistas y de abandono siguen condenando territorios como estos a las desgracias. Estos mismos han podido hacer mucho por esta tierra desde hace años, pues quienes han gobernado han sido sus mismos amigos, sus colegas, con los que se han repartido el país y lo que producimos. Estos mismos han definido y distribuido los privilegios para que estos logren girar entre ellos y para ellos.


Es difícil creerle a quienes siempre han podido ayudar y no lo han hecho. Creerles que puedan hacer algo, cuando son amigos de los dueños de los puertos, de aquellos que condenan a los trabajadores portuarios a la maldita tercerización que enriquece a unos cuantos y condena a los trabajadores al circulo interminable de la pobreza, es realmente imposible.


Seguro por los siguientes meses, vendrán muchos a fingir cercanía con la pobreza, a lucir de buena gente, incluso a manifestar un amor que surge solo en épocas políticas, un amor inexistente, porque aquellas que alimentan el sistema racista, machista, clasista y violento no pueden hablar de cambio cuando lo que menos han hecho en sus vidas es aportar al cambio, al menos al cambio a favor de los menos favorecidos, pues el único cambio por el que han trabajado es por el cambio de sus propias vidas, cambios para bonificarse, para repartirse el país, para garantizarle a sus financiadores de campaña las condiciones para que sigan explotando, oprimiendo y empobreciendo a quienes les han ayudado a construir a riqueza que se mueve por sus cuentas.


*Leonard Rentería es un activista colombiano que trabaja para fortalecer las comunidades afrodescendientes de Buenaventura. Es poeta y rapero, así como también estudiante universitario de Psicología. Es reconocido como uno de los mayores líderes no solo de Buenaventura, sino de la población afro en Colombia.



LA GUACHAFITA