• Jacobo Quintero Manchola*

Los niños e Iván Duque

Por: Jacobo Quintero Manchola*


Fuente: Video subido por presidencia de la republica a Twitter. https://twitter.com/infopresidencia/status/1216372253866254337?s=24


La legalidad implica que trabajemos por la seguridad ciudadana. Que tengamos mecanismos para georeferenciar el delito, que desarticulemos estructuras, que persigamos los jíbaros que inducen a los niños a la tragedia de la droga, que sancionemos con cadena perpetua a los proxenetas, a las “Madames”, a los violadores y asesinos de menores y de mujeres y que nos concentremos en la prevención del crimen.


Iván Duque, discurso de posesión como presidente, 7 de agosto de 2018



Una de las banderas de la campaña de Iván Duque —al igual que de su gobierno— es la “protección” de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Esto se puede constatar en el proyecto de ley que buscaba castigar con cadena perpetua a los violadores y asesinos de niños, niñas y adolescentes; ley que surtió todo el trámite legal y fue sancionada. Sin embargo, fue declarada inconstitucional, ya que la Corte consideró que dicha reforma a la carta política era una regresión en materia de derechos humanos, más específicamente frente a la dignidad humana, uno de los pilares fundamentales del Estado Social de Derecho.


Dicho proyecto contó con el apoyo de gran parte del Congreso, ya que ante los altos índices de impunidad frente a este delito (de acuerdo con la directora del ICBF es del 90%), los parlamentarios creen que la mejor opción es imponer una sanción más grave —que de paso transgrede la Constitución—, mas no buscar soluciones reales para prevenir estos actos.


Este gobierno y los congresistas, que han defendido la cadena perpetua, son los mismos que han guardado silencio, o peor aún, han justificado las muertes de niños, niñas y adolescentes en bombardeos de las Fuerzas Armadas a campamentos de grupos armados ilegales, al igual que frente a la violación sistemática de derechos humanos frente a los jóvenes que se manifiestan en las calles.


Lo anterior se fundamenta en las votaciones negativas a las mociones de censura contra ministros de defensa, aun cuando se logró demostrar que bajo su dirección han ocurrido muertes de menores de edad en operaciones militares. También en las diferentes afirmaciones, que tanto ministros como el presidente, han realizado al respecto. A continuación, una breve recapitulación de estas:


“…el DIH protege es al civil no combatiente, pero incluso los menores que hacen parte de grupos armados pueden perder la denominación de civil no combatiente.”

Carlos Holmes Trujillo, debate de moción de censura, 22 de octubre de 2020.


“Estamos hablando de un operativo que tenía una estructura narcoterrorista que usa a jóvenes para convertirlos en máquinas de guerra.”

“Los jóvenes que están en esos campamentos hacen parte de las hostilidades, estaban recibiendo directrices para desarrollar actividades terroristas y la responsabilidad de las Fuerzas Militares es desmantelar esas organizaciones.”

Diego Molano, entrevista en Blu Radio.


"El dolor que le trae al país ver a estos grupos terroristas siempre buscando el reclutamiento y movilizar a los jóvenes hacia estas causas que son contrarias a todo, a los derechos humanos, a la sensatez, a la convivencia. Pero, obviamente, también nuestra Fuerza Pública se tiene que regir por los estándares internacionales de blancos legítimos, cuando se trata de criminales que pueden perpetua grandes riesgos al país, y obran conforme a esos criterios."


"…en estos casos se trata de campamentos guerrilleros, terrorista; ahí no había civiles, ahí se estaba enfrentando un blanco legítimo.”

Presidente Iván Duque, durante la III Cumbre Presidencial del Pacto de Leticia, 2021.


Aparte de que los ministros y presidente acerca de DIH parecen no entender mucho, el que afirmen que los menores reclutados por grupos armados ilegales son objetivo militar es sumamente grave y equivocado. El gobierno nacional debería enfocar sus esfuerzos en: primero, evitar que se presenten casos de reclutamiento forzado, esto mediante la ocupación de las diferentes zonas del país con escuelas, hospitales, escenarios deportivos y de entretenimiento y servicios públicos domiciliarios. Después de hacer presencia efectiva, y no solo militar, en las zonas donde históricamente nadie del poder central ha llegado, debería NO bombardear campamentos donde se encuentren menores de edad, pues contrario a lo que piensan, un menor reclutado ilegalmente no pierde protección especial por el DIH. Y, por último —pero no menos importante—, implementar el Acuerdo de Paz firmado con las FARC-EP, acuerdo al cual no solo se han encargado de poner las trabas habidas y por haber, sino que su falta de cumplimiento ha originado nuevas dinámicas de conflicto en las zonas que más esperaban la paz.


*Jacobo Quintero es bogotano de familia Huilense, fotógrafo documental y abogado de la Fundación Universitaria Navarra. Creador y exintegrante del semillero de investigación “Esmeralda Arboleda”. Integrante del grupo de investigación DIALOGOS en la línea de género. Ha colaborado a nivel periodístico con la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad en representación del Portal La Gaitana.


*Jacobo Quintero Manchola no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico/profesional/personal de su perfil.

LA GUACHAFITA