• Miguel Solano J*

Crítica al Juego del Calamar (2021)

Por: Miguel Solano*

Foto: Juego del Calamar (2021). Netflix

Si fracasaste en el juego de sobrevivir en la sociedad moderna, no desesperes, que traemos otro juego especialmente diseñado para gente como tú. Si ganas nunca más volverás a preocuparte por dinero, y si pierdes es como si ganaras también, porque nunca más volverás a preocuparte por dinero. • Como obra distópica lleva implícito el desencanto de las promesas fallidas que alguna vez nos hicimos sobre lo que sería el futuro gracias a la democracia, el capitalismo y la tecnología. Cómo fue que la existencia humana, que prometía ser alegre, libre y abundante para todos, terminó siendo esto. Cómo fue que la vida dejó de ser el fin y pasó a ser el medio.

Lo más interesante que propone la serie, y que la diferencia de otras obras del género de los "juegos de supervivencia", es el carácter voluntario (y hasta democrático) de estos. Ejemplifica de manera genial el pilar fundamental del evangelio capitalista -con el que pretende desligarse de la esclavitud-, el mismo que predica el "querer es poder”, el “just do it” o cualquier otro eslogan vacío que prometa un universo infinito de posibilidades para cualquiera al alcance del trabajo duro y la perseverancia.

En ningún momento la trama se desvía hacia los terrenos del género de la "fuga de prisión", pues la prisión trasciende el propio juego: No tiene sentido escapar si en el mundo exterior también soy un prisionero, si la libertad es un privilegio que se paga a diario y no que se conquista una vez y para siempre.

Es brillante al hablar sobre la naturalización de la barbarie y la religiosidad con la que el sistema permanece inalterado: tiene más sentido que yo deba acabar con 400 personas para tener éxito a que el juego pueda ser replanteado. Y lo peor de todo es que se trate, de hecho, de un juego en el sentido más literal posible; como capricho infantil al servicio de unos cuantos.

Foto: El Juego del Calamar (2021). Netflix

• Una dirección de arte impresionante que desde ya se ha vuelto icónica. Un arranque poderosísimo con el juego de “Luz roja, luz verde”, que en seguida establece ese tono siniestro/juguetón tan particular que tendrá la serie y el gancho comercial con la gran audiencia. 71%



*Miguel Solano es realizador audiovisual y fotógrafo, interesado en hacer crítica/análisis de cine. Cine para cuando la vida no alcance, y para cuando la vida sea mucha. Le encanta descubrir películas con algún atisbo de verdad acerca del alma humana y los sistemas que le dan su forma.

Diario cinefílico de un batracio belicoso.

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