• Miguel Solano J*

Cine en La Gaitana: Secretos de un matrimonio

Por Miguel Solano Jiménez*


Secretos de un matrimonio (2021) (USA)

• Los ires y venires de un amor que deja de ser lo que anhelaba y aprende a ser lo que puede ser. • La genialidad de la obra reside en su ambivalencia. Destruye y ensalza por igual el ideal de amor romántico, con una especie de: “el amor es imposible pero tampoco se puede no-amar”, de ahí justamente su trágica belleza.


Qué tanto del amor es mitología, qué tanto es química. Qué tanto tiene de dios y qué tanto de simio. Por qué esa manía de juntarse y no dejarse ir, de buscarse sin quererse y de alejarse aún queriéndose. Qué tanto hay de amo y qué tanto de mendigo. Qué tanto hay de condena y de redención. Por qué la gente insiste en quererse.


Por qué esa fijación en pensarse de a dos, en existir por adición, que convierte la ruptura en muerte; en muerte propia y mutua, doble réquiem, en miedo -y cansancio- de tener que volver a nacer: quién sabe dónde, quién sabe en qué cuerpo, quién sabe si con nadie, entre fantasmas.

Luego es genial en el montaje de la serie todo lo que queda oculto entre episodios, como esos encuentros de la vida fortuitos y alejados en el tiempo que encubren todo un mundo de nueva información que no se cuenta y que mucho menos se sospecha, esa horrible extrañeza de estar frente algo tan familiar y tan ajeno.


Y cómo en cada encuentro se presenta cada uno con una máscara de fabricada normalidad, para ver después cómo una renovada y sincera intimidad va desgarrando las fachadas y termina revelando todo el dolor y la rabia y el deseo reprimidos. También ese anhelo apagado de estructura, de tierra firme, de algo que le de forma al caos, de una esperanza, un consuelo de hogar. • Lo mejor, sin duda, la dirección y las actuaciones; que en mi caso logran una mayor resonancia emotiva que en la obra original de Bergman.

El dispositivo narrativo de mostrar el backstage antes de cada episodio, de hacer explícito el artificio como equiparable al performance inherente a las relaciones humanas; cuyo éxito o fracaso dependerán de la capacidad para interpretar el papel.

91% / 100%


*Miguel Solano es realizador audiovisual y fotógrafo, interesado en hacer crítica/análisis de cine. Cine para cuando la vida no alcance, y para cuando la vida sea mucha. Le encanta descubrir películas con algún atisbo de verdad acerca del alma humana y los sistemas que le dan su forma. Diario cinefílico de un batracio belicoso.

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