• Juano Zuluaga*

El 1º de mayo: un fantasma que recorre el mundo en tiempos del coronavirus



En la sesión de clausura de la VI Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, desarrollada del 6 al 9 de noviembre de 2012 en la Ciudad de México, nuestro estimadísimo y admirado escritor uruguayo, Eduardo Galeano, conmemora el 1º de mayo en su intervención magistral. Esta, es una fecha muy importante para los movimientos obreros del mundo, ya que se conmemora la lucha histórica de cientos de trabajadores por conquistar una bandera de lucha a escala internacional: los tres ocho ((8 horas de trabajo, 8 horas de estudio, 8 horas de descanso), la cual tuvo lugar en 1886. Al respecto, Eduardo Galeano (26 de abril de 2015) recuerda que, esta huelga adelantada por los obreros, logró paralizar a Chicago y a otras ciudades, siendo diagnosticados por el diario Philadelphia Tribune como locos de remate por una tarántula universal que los motivaba a luchar no solo por la jornada de trabajo de 8 horas, sino también por el derecho a la organización sindical. Y, añade: “Al año siguiente, cuatro dirigentes obreros, acusados de asesinato, fueron sentenciados sin pruebas en un juicio mamarracho. Se llamaban George Engel, Adolph Fischer, Albert Parsons y Auguste Spies; marcharon a la horca mientras el quinto condenado (Louis Lingg) se había volado la cabeza en su celda” (Eduardo Galeano, 26 de abril de 2015).


Es así como, gracias a éstos “locos” -y a otros que en diferentes momentos históricos han sido diagnosticados como “locos” y conducidos al manicomio de las cárceles y los cementerios-, se han venido consolidando luchas importantes en términos de las reivindicaciones laborales, sociales, económicas y políticas. Gracias a éstos “locos”, el 1º de mayo es una fecha importante, no precisamente porque sea un día festivo, sino porque los obreros, los campesinos, los indígenas, los afros, los profesores, los estudiantes, conmemoramos en las calles la lucha heroica que tuvo lugar en 1886. En dicha fecha, “los locos”, los irreverentes, los nadie, los plebeyos, los soñadores de que otros mundos son posibles, salimos con nuestras banderas, arengas y con un espíritu unitario y alzamos en alto nuestras reivindicaciones por una nueva sociedad.


No obstante, este 1º de mayo tiene una particularidad a raíz de la pandemia del COVID-19 que hoy por hoy tiene a la población en confinamiento, sumado a la pandemia del capitalismo que a medida que va contagiando a la sociedad, se van empeorando las condiciones de vida de los diferentes sectores sociales. Esto nos tiene en confinamiento y nos impide tomarnos las calles con tambores, rebeldía, arengas y banderas; sin embargo, eso no implica que no se asuma la historia como un campo en disputa, por tanto, conmemorar sucesos imborrables como estos a pesar de que estemos en confinamiento, es una tarea ineludible de aquellos “locos” que no renunciamos al sueño de edificar una nueva sociedad. A propósito de esto, el mismo Eduardo Galeano en sus célebres palabras de agradecimiento al obtener el Premio Stig Dagerman el 12 de septiembre de 2010, planeta que: “en Argentina las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria”. Él, estaba rememorando a otras “locas”: aquellas madres que el 30 de abril de 1997 se tomaron la Plaza de Mayo en busca de sus hijos desaparecidos, desafiando así a la dictadura militar argentina de Rafael Videla (1976-1981).


En este sentido, es clave que sigamos resistiendo, proponiendo y construyendo alternativas al status quo, al olvido, reivindicando diferentes sucesos históricos que se han desarrollado en diversos rincones del mundo, y que pretenden ser invisibilizados y exterminados en el marco de una estrategia de dominación. Por consiguiente, contrario a la idea de claudicar en nuestras luchas por abolir las diferentes formas de opresión, es necesario intensificar los niveles de lucha y organización y apropiarnos de aquella estrofa de la Internacional que dice:


“Arriba los pobres del mundo

en pie los esclavos sin pan

alcémonos todos al grito

¡Viva la Internacional!

Removamos todas las trabas

Que oprimen al proletario

Cambiemos al mundo de base

Hundiendo al imperio burgués”


Consultas:


Eduardo Galeano. (26 de abril de 2015). Sinpermiso. Recuperado de https://www.sinpermiso.info/textos/la-dignidad-del-trabajo


Eduardo Galeano. (12 de septiembre de 2010). Recuperado de https://www.jornada.com.mx/2010/09/12/opinion/a03a1cul


* Estudiante de Ciencia Política - Universidad Surcolombiana. Director del Centro de Investigación e Inter-acción Social del Sur Colombiano (CEIINSO). Integrante de la Unidad Investigativa del Portal Independiente la Gaitana. Correo: juano.zuluaga@hotmail.com


LA GUACHAFITA