• Juan Corredor* y Melissa Rincón G**

El crimen organizado como regulador de pandemias. El caso del COVID-19 en América Latina


Foto: Cortesía de Guardianes de Antioquia | Revista Semana. Enlace: https://www.semana.com/nacion/articulo/con-tiros-al-aire-y-algarabia-asi-despidieron-a-alias-oso-en-bello-antioquia/662172


Contrario a las lecturas simplistas que asocian a los actores armados ilegales como entes que funcionan únicamente a través de la coerción para operar y controlar espacios territoriales, la literatura reciente ha demostrado que por medio del uso de violencia, emerge un tipo de orden social que le puede competir al Estado, cuestionando en estos espacios su misma legitimidad. La violencia no necesariamente produce desorden. De hecho, los actores armados ilegales pueden regular diversos aspectos del orden público. Jori Breslawski[1] señala que estas acciones tomadas por estas organizaciones no son nada sorprendentes. Breslawski asegura que en muchos países, las pandillas criminales, los insurgentes y los grupos terroristas gobiernan en áreas donde el poder del gobierno central es débil o inexistente. Algunos de estos grupos logran resolver sus propias disputas de forma organizada, e incluso brindan servicios sociales, como atención médica y educación.


Otras autoras como Ana Maria Arjona[3] se han ocupado de examinar y estudiar cómo los “rebeldes” gobiernan a los civiles durante las guerras y conflictos en Latinoamérica, África, Asia y Europa[4]. Para esta investigadora, un insólito úmero de grupos al margen de la ley se comprometen en elaborar algún tipo de gobierno, variando desde la creación de una mínima regulación y una tributación informal hasta su misma conformación social, elaboración de burocracias, escuelas, cortes y clínicas de salud. La “rebelocracia” o el gobierno de los rebeldes es un término acuñado por Arjona en el que estos actores con presencia de larga duración intervienen más allá de los ámbitos del orden público, social y económico[5].


Contrario a la mayoría de análisis que se han realizado en las últimas semanas sobre los impactos del Coronavirus en las dinámicas económicas de grupos criminales, el propósito de este artículo es examinar cómo este tipo de rebelocracia por medio del COVID-19 ha regulado y gestionado un orden social en América Latina. De hecho, esta región se caracteriza por dos particularidades: en primer lugar, parafraseando a Breslawski, por la débil respuesta que algunos gobiernos formales expresan ante la pandemia. Mandatarios como Andrés Manuel López Obrador y Jair Bolsonaro han llegado al punto de negar o comparar este virus con una “simple gripa”, generando una oportunidad para que los grupos violentos ganen legitimidad ante la sociedad, quienes han acatado más seriamente las advertencias de la OMS y consecuentemente implementado un repertorio de medidas de protección con el fin de evitar el riesgo de propagación, que incluyen toques de queda[6], restricciones en la movilidad a sitios turísticos y provisión de alimentos. En segundo lugar, en algunos países está claro que existe más territorio que presencia de Estado, lo que ha contribuido para estos grupos ilegales un margen de acción más amplio al operar con mayor libertad. En todo caso, la actual pandemia pondrá a prueba la resiliencia de las estructuras criminales[7]. La falta de legitimidad estatal expondrá las desigualdades socioeconómicas y los desafíos de orden público en varios países de América Latina. Por ende, forzará a los gobiernos a implementar estrictas medidas políticas para evitar un colapso sanitario, o de igual forma optarán por ignorar todo tipo de recomendaciones para así evitar una regresión económica, poniendo igualmente en riesgo a las comunidades más vulnerables de la región.


Para tal efecto, analizaremos a continuación los casos de México, El Salvador, Colombia y Brasil.


1. México: las despensas distribuidas por los narcos


Al margen del incremento notable de los precios en los precursores químicos para la producción de fentanilo en China, lo cual afecta considerablemente las finanzas de los carteles mexicanos, algunos narcos han optado por suplir las labores del Estado al otorgar despensas a las comunidades afectadas por la emergencia sanitaria.


En efecto, el pasado 4 de abril, presuntos integrantes del Cártel del Golfo entregaron despensas a al menos 200 familias de escasos recursos en algunos barrios de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Las fotografías difundidas en Twitter muestran cajas con el estampado “Cartel del Golfo al mando de El Vaquero”, conteniendo al interior víveres de consumo básico para la población[8]. De acuerdo con la información del Blog del Narco, mientras se repartían las despensas se les decía a los ciudadanos: “Cártel del Golfo para que tengan conocimiento y sepan de dónde viene, para que no piensen que es del DIF o de otra empresa”[9].


De manera similar, el grupo criminal Los Viagras han repartido decena de despensas a los pobladores comunidad de Acahuato, municipio de Apatzingán en el estado de Michoacán. De acuerdo a la información de medios locales, este grupo criminal “aprovecha la falta de medidas contundentes por parte de las autoridades federales, estatales y municipales, para regalar decenas de despensas[…] En un video difundido en redes sociales se puede apreciar que quien lo graba hace mención que las despensas fueron enviadas por 'El Señor de la Virgen', mientras se puede observar como los pobladores se acercan a tomar su paquete y se van”[10]. Es bien conocido que en esta zona este grupo es considerado como un “cartel benefactor” que ha buscado operar bajo la fachada de un movimiento de autodefensa para gozar de alguna legitimidad por parte del Estado así como el apoyo de la población local[11].


2. El Salvador: pacto entre pandillas para contener el virus


Aunque durante muchos años El Salvador encabezó la lista de los países con más homicidios en el mundo, con pandillas como la Mara Salvatrucha MS13 y Barrio 18, actualmente la situación empieza a cambiar. El crimen organizado allí parece haber pactado para reducir la violencia con el fin de mantener el control territorial que les permita tener más oportunidades de extorsionar. Otro tipo de pacto ha surgido a propósito del coronavirus.


Según el portal El Faro, las principales pandillas de ese país obligaron a la población de las zonas que controlan a respetar la cuarentena impuesta por el Gobierno para contener la pandemia de COVID-19. Esta imposición “por la fuerza de un toque de queda”, prohibirá que las personas permanezcan en espacios públicos, bajo amenaza de recibir una golpiza o de ser asesinados por los pandilleros. En comunicación con ese medio, los pandilleros de estas organizaciones criminales aseguraron que "esa imposición implicó una coordinación entre las tres estructuras delictivas y que su aplicación será a nivel nacional"[12]. Las medidas incluyeron un cambio en el cobro de las extorsiones, ya que por ejemplo, la pandilla Barrio 18 Revolucionarios, tribu Raza Parque Libertad, que controla parte del Centro Histórico, había decidido perdonar la extorsión a los vendedores informales.


Por su parte, el diario Los Angeles Times, en muchas partes del país, las pandillas son más efectivas que las autoridades gubernamentales, con tácticas que incluyen hacer circular grabaciones mediante las aplicaciones de mensajería, para amenazar a las personas que violan las reglas. "No queremos ver a nadie en la calle”, afirma una grabación. “Si sales, será mejor que sólo vayas a la tienda, y que uses una máscara facial”. Las pandillas también produjeron videos que muestran cómo sus miembros enmascarados golpean a quienes no se adhieren a la cuarentena[13].


3. Brasil: la crisis del gobierno Bolsonaro facilita acceso al crimen organizado en las periferias


Hasta la fecha Brasil ha sido el país más afectado por el COVID-19 en toda América Latina. Oficialmente se han identificado 23,723 casos, los cuales 1,355 han conllevado a la muerte[14]. Jair Bolsonaro, en sus quince meses de gobierno, ya se ha visto enfrentado por varias polémicas y crisis institucionales. Los recientes acontecimientos, como los fuertes incendios en la Amazonía, los masivos derrames de petróleo en el Noreste y la constante lucha por los derechos humanos en las periferias del país, han conllevado a fuertes fricciones con los asociados internacionales y a confrontaciones con varios líderes globales y con los mismos agentes nacionales[15]. En esta ocasión el COVID-19 le da paso a una nueva crisis en su gabinete. Ante la amenaza de una represión económica, el discurso ideológico de Bolsonaro se ha focalizado en impugnar a la ciencia y sabotear al propio sistema de salud público nacional, contradiciendo las medidas preventivas tomadas en los últimos días por varios gobernadores e incluso refutando las advertencias del propio Ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta[16].


En medio de la confusión administrativa, las bandas criminales han decidido tomar el control estatal en sus comunidades. Desde hace tres semanas varios actores armados organizados han estado imponiendo un toque de queda en las diferentes favelas de las principales ciudades del país. Según el diario O Globo[17], en Río de Janeiro dichos grupos armados anunciaron hace aproximadamente tres semanas a través de mensajes de texto y altavoces estrictos toques de queda: “’Queremos lo mejor para la población’ […] ‘Si el gobierno no tiene capacidad para manejar esto, el crimen organizado lo hará’”[18]. Tras tener casos confirmados, una de las primeras bandas criminales en imponer orden social fue el Primer Comando de la Capital (PCC). En la famosa favela Ciudad de Dios, esta banda criminal anunció por medio de WhatsApp comunicados amenazantes para aplicar el estricto acatamiento de cuarentena. De igual modo, habitantes de otras favelas han recibido por parte de grupos milicianos recados para cerrar bares en horarios nocturnos[19]. El alza de precios en farmacias está siendo igualmente regulado por estas mismas: “ATENCIÓN. Informamos a los dueños de farmacias, mercados o cualquier tipo de comercio que a partir de hoy NO aceptaremos precios abusivos en nuestra comunidad. Ustedes siempre han dependido de nuestros residentes, hoy ellos dependen de ustedes y NOSOTROS lucharemos por ellos”[20]. Lo último pone en evidencia como las bandas criminales llegan a asumir el control total de la pandemia, evidenciando el control territorial y su misma legitimidad en estos territorios.


4. Colombia: déficit institucional se hace presente en zonas de conflicto armado


La cuarentena no da tregua y desde el confinamiento nacional los asesinatos sistemáticos contra los líderes sociales en el país se han seguido perpetuando. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), desde el 24 de marzo van cinco líderes y defensores asesinados durante la cuarentena[21]. Con ellos, en lo que va de este año han sido asesinados un total de 71 líderes y lideresas sociales, así como 20 exguerrilleros.


Como se ha observado en los casos anteriores, la desigualdad en barrios urbanos y veredas rurales colocan a las personas con bajos recursos en una situación especialmente vulnerable ante la pandemia. La falta de recursos y de control estatal, junto con la informalidad laboral en la región, ponen en fragilidad económica y social a estas comunidades[22]. En el caso colombiano, los mercados ilegales ofrecen un sustento económico relativamente estable para muchos campesinos del país. Ante la amenaza del alza de cultivos de uso ilícitos, la administración del gobierno Duque ha decidido tomar un camino represivo para la mitigación de producción de drogas ilícitas, contradiciendo varios puntos del Acuerdo de Paz del 2016.


En plena cuarentena, hay reportes de operativos de erradicación forzada con grandes enfrentamientos en las zonas más afectadas por el conflicto armado, como en los departamentos del Caquetá, Putumayo y Catatumbo. Asimismo, se reporta una paralización del programa PNIS en algunos municipios del país[23]. A falta de control estatal y con los medios de comunicación enfocados en la pandemia, se abren nuevos espacios para violaciones de derechos humanos. Grupos armados organizados como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) ha publicado varios comunicados para hacer respetar el confinamiento en sus zonas de control. Esto con mortales castigos, si no se cumple su ley. El ELN, por su parte, ha promulgado un cese al fuego unilateral ante las amenazas del COVID-19: “Nuestras comunidades habitan en territorios en donde es persistente la violencia en diversas manifestaciones. Hoy les llamamos a un cese de hostilidades a ustedes y todas las fuerzas que operan en nuestras regiones, con base en la declaración de la OMS de la Pandemia llamada COVID-19 que ya está causando pérdidas irreparables en vidas humanas”.[24]


Por otro lado, en las zonas urbanas del país, se realizó el pasado 7 de abril en Bello-Antioquia un homenaje a Édgar Pérez Hernández, alias “el Oso”. Mediante el funeral de este exjefe criminal, se incumplieron varias medidas de aislamiento preventivo obligatorio que prohibía las concentraciones grupales de hasta 50 personas[25]. La caravana, que contaba con la presencia de personas de la tercera edad, niños y adolescentes, se realizó en plena autopista de Medellín. Lo anterior refuerza la legitimidad de estos grupos en la sociedad, la cual es capaz de venerar a los narcos (como ya ha pasado en anteriores ocasiones[26]) y desafiar abiertamente las medidas decretadas por el gobierno en la segunda ciudad más importante de Colombia.


Conclusión


El impacto social del coronavirus y la pandemia de COVID-19 está desafiando tanto a los gobiernos como a los grupos criminales en todo el mundo. La imposición de toques de queda y controles sociales por parte de grupos armados organizados, bandas criminales y otros grupos nacientes plantea desafíos únicos a la gobernanza y a la respuesta de crisis sanitaria de la pandemia. Este tipo de gobernanza alternativa también plantea desafíos a la solvencia del Estado, ya que las bandas y las milicias compiten con la misma institucionalidad estatal por la legitimidad y la provisión de bienes sociales. Esta provisión de bienes puede contribuir a la salud pública y la seguridad limitada, pero también puede ser utilizada por grupos armados para imponer y alterar la asignación de poder entre el propio Estado y sus rivales criminales a su beneficio. Lejos de ser una crisis, la pandemia representa para estas agrupaciones una oportunidad única para alcanzar legitimidad bajo el pretexto de proteger a las comunidades.


Por último, cabe resaltar que tanto Nicolás Maduro como Bolsonaro y López Obrador, hacen parte del grupo de presidentes perdedores en su gestión de la pandemia. Jackson Diehl[27] asegura que “la respuesta de ellos fue difundir información equivocada, minimizar la amenaza y evadir la rendición de cuentas”[28]. Lo anterior plantea el interrogante si ante la inacción de los gobiernos formales de estos dos países, las organizaciones criminales han triunfado por las medidas tomadas ante la contención del virus.


* Investigador. Politólogo de la Universidad del Rosario con maestría en Sociología Política Comparada de Sciences Po Bordeaux. Eiffel Fellow 2018-2019.

** Cientista social con especialización en Ciencia Política y Economía de la Universidad de Göttingen, Alemania. Maestría en Estudios Latinoamericanos Interdisciplianrios de la Universidad Libre de Berlín con enfoque en desarrollo.

Referencias


[1] Estudiante doctoral en Ciencia Política de la Universidad de Maryland e investigadora en comportamiento de los grupos armados ilegales.

[2] Breslawski, Jori, Terrorists, militants and criminal gangs join the fight against the coronavirus”, The Conversation, 10 de abril de 2020, recuperado en: https://theconversation.com/terrorists-militants-and-criminal-gangs-join-the-fight-against-the-coronavirus-135914.

[3] Profesora asistente de la Universidad de Northwestern en Chicago

[4] Arjona, Ana, et al., Rebel Governance in Civil War, Cambridge University Press, 2015.

[5] Arjona, Ana, Rebelocracy: Social Order in the Colombian Civil War, Cambridge University Press, 2016.

[6] La República, Coronavirus: narcotraficantes imponen toque de queda en favelas de Brasil, 25 de marzo de 2020, recuperado de: https://larepublica.pe/mundo/2020/03/25/coronavirus-en-brasil-narcotraficantes-imponen-toque-de-queda-en-algunas-favelas/

[7] Dalby, Chris, El coronavirus exprime finanzas de carteles en México, InSight Crime, 18 de marzo de 2020, Recuperado de: https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/el-coronavirus-exprime-finanzas-de-carteles-en-mexico/

[8] Cedillo, Juan Alberto, El Cartel del Golfo reparte despensas en Tamaulipas por COVID-19, Proceso, 6 de abril de 2020, recuperado de: https://www.proceso.com.mx/624665/el-cartel-del-golfo-reparte-despensas-en-tamaulipas-por-covid-19

[9] Infobae, Aprovechan narcos el coronavirus para repartir alimentos y tratar de congraciarse con la población, 6 de abril de 2020, recuperado de: https://www.infobae.com/america/mexico/2020/04/06/investigan-en-tamaulipas-reparticion-de-despensas-por-coronavirus-con-el-sello-del-cartel-del-golfo/

[10] Orozco, Mariana, Cártel Los Viagras reparte despensas en Apatzingan, Debate, 07 de abril de 2020, recuperado de: https://www.debate.com.mx/estados/Cartel-Los-Viagras-reparte-despensas-en-Apatzingan-20200407-0103.htmlel

[11] David Gagne, “Grupo criminal Los Viagras se camufla como autodefensa en México”, InSight Crime, 15 de enero de 2015, recuperado de: https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/grupo-criminal-viagras-camufla-autodefensa-mexico/

[12] Martínez, Carlos, et al., Pandillas amenazan a quien incumpla la cuarentena, El Faro, 31 de marzo de 2020, recuperado de: https://elfaro.net/es/202003/el_salvador/24211/Pandillas-amenazan-a-quien-incumpla-la-cuarentena.htm

[13] Linthicum, Kate, et al., En El Salvador, las pandillas vigilan el cumplimiento de la cuarentena con bates de béisbol, Los Angeles Times, 9 de abril de 2020, recuperado de: https://www.latimes.com/espanol/california/articulo/2020-04-09/en-el-salvador-las-pandillas-vigilan-el-cumplimiento-de-la-cuarentena-con-bates-de-beisbol

[14] Worldometer, estadística del 14 de abril de 2020, recuperado de: https://www.worldometers.info/coronavirus/?

[15] Saraiva, Miriam Gomes / Silva, Álvaro Vicente Costa. (2019). Ideologia e pragmatismo na política externa de Jair Bolsonaro. Relações Internacionais (R:I), (64), 117-137. https://dx.doi.org/10.23906/ri2019.64a08

[16] Galarraga Gortázar, Naiara, Un ministro de Salud que se aferra a la ciencia en Brasil pese a los embates de Bolsonaro, El País, 3 de abril de 2020, recuperado de: https://elpais.com/internacional/2020-04-03/un-ministro-de-salud-que-se-aferra-a-la-ciencia-en-brasil-pese-a-los-embates-de-bolsonaro.html

[17]Coronavírus: traficantes e milicianos impõem toque de recolher em comunidades do Rio, O Globo, 23 de marzo de 2020, recuperado de: https://g1.globo.com/rj/rio-de-janeiro/noticia/2020/03/23/coronavirus-traficantes-e-milicianos-impoem-toque-de-recolher-em-comunidades-do-rio.ghtml

[18]América Latina se paraliza para combatir el virus; Brasil y México se resisten, The New York Times, 26 de marzo de 2020, https://www.nytimes.com/es/2020/03/26/espanol/america-latina/ccoronavirus-america-latina.html

[19]Coronavírus: tráfico e milícia ordenam toque de recolher em favelas do Rio, Último segundo, 24 de marzo de 2020, recuperado de: https://ultimosegundo.ig.com.br/brasil/2020-03-24/coronavirus-trafico-e-milicia-ordenam-toque-de-recolher-em-favelas-do-rio.html

[20] Morro Do Jacaré, Tweet del 25 de marzo de 2020: https://twitter.com/Morrodojacaree/status/1242645245969473536

[21] Cinco líderes sociales asesinados desde que inició la cuarentena en Colombia, Semana, 2 de abril de 2020, recuperado de:

https://www.semana.com/nacion/articulo/cinco-lideres-sociales-asesinados-desde-que-inicio-la-cuarentena-en-colombia/661079

[22]Por que as periferias são mais vulneráveis ao coronavírus, Nexo Jornal, 25 de marzo de 20202, recuperado de: https://www.nexojornal.com.br/expresso/2020/03/18/Por-que-as-periferias-s%C3%A3o-mais-vulner%C3%A1veis-ao-coronav%C3%ADrus

[23] Mahecha, Catalina/ Restrepo, David/ Vélez, Maria Alejandra (et.al.), Seguridad, drogas y coronavirus, 070 Universidad de los Andes, 4 de abril de 2020, recuperado de: https://cerosetenta.uniandes.edu.co/seguridad-drogas-y-coronavirus/

[24] Un llamado al cese de la guerra en medio de la emergencia por coronavirus, El Espectador, 18 de marzo de 2020, recuperado de: https://www.elespectador.com/coronavirus/un-llamado-al-cese-de-la-guerra-en-medio-de-la-emergencia-por-coronavirus-articulo-909962

[25]Zapata, Gustavo, Con masivo sepelio de “el Oso”, en Bello se incumplió cuarentena, El Colombiano, 7 de abril de 2020, recuperado de: https://www.elcolombiano.com/antioquia/en-bello-caravana-funebre-despidio-a-el-oso-sin-importar-la-cuarentena-GD12771575

[26] Corredor, Juan, Venerar al narco: una expresión de la cultura traqueta, La Gaitana Portal, 28 de noviembre de 2017, recuperado de: https://www.lagaitanaportal.com/single-post/2017/11/28/Venerar-al-narco-una-expresi%25C3%25B3n-de-la-cultura-traqueta

[27] Subdirector de la página editorial del diario The Washington Post y columnista especializado en asuntos internacionales.

[28] Diehl, Jackson, The winners and losers of the coronavirus’s global test of governance, The Washington Post, 31 de marzo de 2020, recuperado de: https://www.washingtonpost.com/opinions/global-opinions/the-winners-and-losers-of-the-coronaviruss-global-test-of-governance/2020/03/30/f53fe19e-6f71-11ea-b148-e4ce3fbd85b5_story.html#click=https://t.co/pLghmBbJT9


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