• Claudia Alvarez*

La ridícula costumbre de negar la desigualdad


Foto: www.religióndigital.org


Algo en la Iglesia no cuadra, afirma la monja española Teresa Forcades en una entrevista sobre el libro de su autoría “La teología feminista en la historia”.


Forcades se pregunta ¿Qué pasa con las mujeres que en el evangelio son llamadas a una plenitud nada inferior al varón, y luego en la sociedad y en la Iglesia descubro que tienen vedados ciertos ámbitos de una forma injustificada? [1]


Esta contradicción se manifiesta en los privilegios que han tenido históricamente los hombres dentro de la estructura de la iglesia católica, siendo los únicos con facultad de ordenarse como sacerdotes, de administrar sacramentos, de hacer parte de la jerarquía eclesial y de ejercer su derecho al voto en el sínodo episcopal. Lo anterior sin mencionar las numerosas denuncias por violencia sexual y la explotación laboral del trabajo doméstico y comunitario de las monjas debido a las labores tradicionalmente asignadas a su rol[2].


Dicho esto, me pregunto qué pensaría Forcades de la más reciente columna del obispo de la diócesis de Neiva, Monseñor Froilán Casas Ortiz, publicada en el diario La Nación el pasado 03 de marzo del 2020 titulada “La ridícula igualdad de género”. En este texto, el sacerdote afirma que el motivo por el cual anteriormente las mujeres no ocupábamos cargos en la vida pública se debía a que no nos preparábamos académicamente, sin embargo, esta situación está actualmente superada por lo cual suplica con ahínco que “dejemos de ponerle porcentaje a la distribución laboral” pues, desde su perspectiva, estos son cálculos bizantinos y son distractores de problemas reales por lo cual equipara la lucha por la igualdad entre hombres y hombres con la preocupación por la marca de un carro cisterna.


Frente a la quisquillosa súplica de Casas, me permito preguntar ¿su argumento para explicar la exclusión de las mujeres de los espacios decisorios de la iglesia católica es también la falta de preparación académica? También me pregunto si, como ha puesto de moda Iván Duque, ¿desautoriza a la ONU considerado ridículo el 5 Objetivo de Desarrollo Sostenible planteado en el 2015 por este organismo para superar las brechas de desigualdad entre hombres y mujeres?


Asimismo, ¿Monseñor considera ridículo el índice de la brecha global de género[3], presentado en el Foro Económico Mundial del 2006 para analizar la distribución recursos y oportunidades de forma equitativa entre hombres y mujeres en 142 países? ¿Le parece bizantino preocuparnos porque actualmente Colombia ocupa el puesto número 40 en esta medición que analiza aspectos como la participación política, el acceso a la educación, la participación en el mercado laboral, la distribución salarial y la expectativa de vida?


El nivel máximo de cinismo alcanzado por la columna de Casas es su publicación a tan sólo 5 días de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora; fecha en la cual se honra la lucha de 123 mujeres jóvenes e inmigrantes quienes murieron calcinadas en una fábrica textil de Estados Unidos mientras reclamaban mejores condiciones laborales (1875).


Luchas que continúan vigentes puesto que, el acceso de las mujeres al mercado laboral ha representado una doble jornada si se tiene en cuenta el trabajo desigual y no remunerado que estas desempeñan en el ámbito doméstico. Asimismo, al 2019 en Colombia el índice de desempleo de las mujeres superaba al de los hombres en un 6%[4], mientras que la brecha salarial por género en Colombia es del 30 por ciento y solo hasta 2073, es decir dentro de 54 años, se podría lograr el equilibrio en los pagos hacia hombres y mujeres.


Finalmente, no es exagerado afirmar que lo realmente bizantino es que actualmente existan personas que, investidas por una autoridad incuestionable a los ojos de la mentalidad parroquial, se opongan a las agendas públicas de movimientos sociales y organismos internacionales mediante las cuales se buscan revertir desigualdades históricas asociadas al género y a la sexualidad.



Referencias:


[1] https://www.youtube.com/watch?v=UIjog9Z0KTI


[2] https://www.catalunyapress.es/texto-diario/mostrar/1685224/iglesia-estudiara-como-regular-trabajo-religiosas-ante-casos-monjas-quemadas-estres


[3] https://datosmacro.expansion.com/demografia/indice-brecha-genero-global


[4] http://www.senado.gov.co/index.php/prensa/lista-de-noticias/380-en-colombia-aumenta-brecha-laboral-entre-hombres-y-mujeres



* Socióloga de la Universidad Nacional, especialista en Estudios Feministas y de Género. Maestra en Conflico, Territorio y Culturo de la Universidad Surcolombiana. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Surcolombiana. Activista feminista, integrante de la Organización Comunitaria SEVERA FLOR.


LA GUACHAFITA