• Juano Zuluaga*

Elección de rector en la USCO. Entre clientelismo y casas políticas

Este artículo hace parte de una investigación periodística liderada por Juano Zuluaga, quien en calidad de miembro de la Unidad de Investigación del Portal La Gaitana, director del Centro de Investigación e Inter-acción Social del Sur Colombiano (CEIINSO) e integrante de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios (ACEU), realizó un trabajo interesante sobre clientelismo y casas políticas en el departamento del Huila ilustrando los efectos que han tenido en la Universidad Surcolombiana, única universidad pública del departamento, que maneja un presupuesto de $141.041 millones de pesos para el año fiscal de 2020, además representa un escenario importante para el crecimiento político-electoral para las élites y redes clientelares a nivel local y regional. A continuación presentamos la primera entrega.


Foto: Cortesía Caracol Radio


La política es un juego de ajedrez, es un campo en disputa en la que los actores realizan unos determinados movimientos para tener el control de la partida. En el caso de la Universidad Surcolombiana (USCO), las estructura políticas y clientelares locales (ejemplo, el urieñismo) así como las casas políticas de carácter regional (andradismo, villalbismo y gechismo) y cada una de sus redes clientelares, han utilizado como peón al Consejo Superior Universitario (en adelante CSU), que nuevamente le da una patada a la democracia y a la autonomía universitaria.


Recientemente, le hicieron un jaque mate pastor a la comunidad universitaria, a sabiendas de que este es uno de las formas más rápidas de ganar una partida de ajedrez. En pocas jugadas, el CSU reeligió a Nidia Guzmán en la terna, sin importar que se profundice la crisis institucional, ya que que ella fue suspendida provisionalmente, y, posteriormente, en el mes de octubre de 2019 el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo - Sección Quinta-, declaró la nulidad en la elección de la rectoría de la Usco (2018-2022), en la que Nidia Guzmán, luego de haber ganado fácilmente la consulta estamentaria, es designada como Rectora por el Consejo Superior Universitario a través de la resolución 020 del 04 de octubre de 2018.


Desde hace varios meses, como comunidad universitaria sabíamos lo que luego el Consejo de Estado reconoce en su fallo: la elección de la terna presentaba irregularidades, algunas del orden político (juego de poderes e intereses, los cuales se pondrán en evidencia a lo largo del trabajo) y una con alcance jurídico, ya que Nidia Guzmán y su estructura política -como se demostrará detalladamente más adelante-, incurrió en una práctica conocida en nuestra decadente democracia colombiana como “yo te elijo, tú me eliges”. Lo anterior es una clara violación al inciso 2 del artículo 126 de la Constitución Política que establece lo siguiente: “ningún funcionario podrá nombrar ni postular como servidores públicos a quienes hubieren intervenido en su postulación o designación”. Si bien, no tiene impedimento legal su nueva postulación, en la comunidad universitaria está la sensación de inconformidad de que alguien que incurre a este tipo de prácticas tan reprochables sea la cabeza de la administración de la Institución de Educación Superior más importante del Huila. Asimismo queda en el entredicho los intereses que pudieron mover al Consejo Superior Universitario para volverla a incluir en la terna.


Ahora bien, Nidia Guzmán, representa una estructura política que contrario a encarnar un proyecto académico, de fortalecimiento de la investigación y la proyección social, encarna el continuismo y los intereses politiqueros, está empeñada con las élites políticas locales y departamentales. Nuevamente, el CSU acomodó las reglas de juego para que Nidia no se enfrentara con candidatos tan fuertes -la misma jugada de 2018 cuando estuvo ternada junto con Miryam Lozano y Luis Alfonso Albarracín, quienes sacaron una votación muy baja-. No obstante, pueden existir otros posibles escenarios: la ilegitimidad que tiene entre varios miembros de los diferentes estamentos (docentes y estudiantes principalmente), el incumplimiento de varios compromisos adquiridos cuando ganó en el 2018 y el poco nivel de debate, factores que pueden voltear la balanza, o que la contienda electoral esté reñida, o en su defecto que el voto en blanco pueda dar sorpresa, que sería -a mi juicio- el mejor escenario.


El agravante en esta ocasión es que los tres candidatos tienen cercanía con el senador la casa Villalba, por tanto, salvo si gana el voto en blanco, independientemente del ganador, el destino es el mismo: fortalecimiento de las estructura políticas de carácter local y regional y sus respectivas redes clientelares en la administración de la Universidad. Por consiguiente, cabe preguntarnos: ¿Cuáles son los criterios de selección de la terna? ¿Prima lo académico, el proyecto de Universidad que tenga cada uno de los candidatos o qué otro tipo de intereses están de por medio? ¿Acaso en la elección de la terna se negociaron contratos, vicerrectorías y demás puestos burocráticos? ¿De qué manera la Universidad se ha visto permeada por los poderes de las élites políticas del departamento? ¿Cómo es posible que Nidia Guzmán vuelva a quedar en la terna después de que el propio Consejo de Estado declaró nulidad en la elección de 2018 porque estuvo viciada? ¿Su inclusión en la terna por parte del CSE no es una decisión irresponsable ante la crisis institucional? ¿Tenemos un CSU al servicio de la comunidad académica o un CSU que responde a intereses politiqueros? ¿Qué papel jugaron las élites políticas del departamento en la designación de la terna? ¿Verdaderamente existe democracia en la USCO? ¿Qué debemos hacer los estudiantes y la comunidad académica frente a esta situación?


La USCO: una Universidad estratégica para las élites políticas del departamento


Acompáñenos a ver la triste historia de una Universidad carcomida por el clientelismo, la burocratización, las estructuras políticas local y regional. Una USCO que perdió sus fines misionales para ponerse al servicio de las élites políticas del departamento y sus redes clientelistas. En estos momentos los gamonales deben estar celebrando esta jugada, ya que la Universidad representa un importante escenario de poder: primero, según el artículo 66 de la ley 30 de 1992, el rector es la primera autoridad de la Universidad, por tanto, los círculos de poder local y departamental le han apostado a incidir en este importante cargo; segundo, les permite acceder a contratos y puestos burocráticos para afianzar su poder político-electoral; tercero, el presupuesto de la Universidad es bastante tentador, según el Acuerdo 057 emitido del Consejo Superior Universitario el 13 de diciembre de 2019, el presupuesto general para la vigencia fiscal de 2020 es de $141.041.322.066 de pesos; cuarto, la Universidad les permite potenciarse electoralmente. Este último aspecto se ve reflejado en la forma en que han utilizado nuestra casa de estudios como un trampolín político-electoral, que les ha dado para poner concejales y diputados (ejemplo, Felipe Hernández, Johan Steed Ortiz, Oscar Urueña, Virgilio Huergo, entre otros).


Primera partida de ajedrez: una terna de uno


Según el artículo 64 de la ley 30 de 1992 y el acuerdo 075 de 1994 (Estatuto General de la USCO), el Consejo Superior Universitario es el máximo órgano de dirección y gobierno de las universidades. Ahora bien, los actuales miembros del CSU -y otros que pasaron por este escenario-, no le importa el sentido académico que debe tener la Universidad, sus decisiones están guiadas por un cúmulo de intereses que se alejan de un proyecto de universidad democrática; no son responsables ante el difícil momento que atraviesa la Universidad.


En esta vía, cabe recordar que en el marco de los escándalos por aparentes irregularidades en la elección de la personera municipal, Heidy Lorena Sánchez adelantada a finales de 2015 e inicios de 2016, se presentó un escenario de movilización en el que se le exigía al CSU no delegar a Pedro Reyes como rector encargado dado que la USCO se encontraba vinculada a este proceso, pero ellos hicieron caso omiso (Zuluaga, 2 de septiembre de 2018); posteriormente, el CSU elige a Nidia Guzmán Durán de manera irregular y luego niegan la solicitud de suspender el proceso de elección por aparentes vicios debido al conflicto de intereses, que luego fueron ratificados por el Consejo de Estado, pese a que la alta corte solamente encontró incompatibilidad del voto del decano de la Facultad de Sociales y Humanas, Fabio Alexander Salazar, debido a que el mismo:


“El 11 de julio de 2017 el Consejo Académico eligió por unanimidad a los decanos Fabio Alexander Salazar Piñeros (principal) y Mauricio Duarte Toro (suplente) como sus representantes ante el Consejo Superior Universitario. La elección quedó consignada en la Resolución 026 de 2017 (...) Nidia Guzmán, quien se desempeñaba como Decana de Educación votó por esa fórmula, según acta 016 de esa fecha. Fabio Salazar votó luego por Nidia Guzmán para integrar la terna” (Areiza, 24 de septiembre de 2018).


Por otro lado, si bien desde el punto de vista jurídico el Consejo de Estado no encontró impedimentos en el voto de Edgar Machado, desde el plano político es claro el conflicto de intereses del representante de los exrectores, debido a que él también incurrió en la reprochable práctica politiquera conocida como “yo te elijo, tú me eliges”:


“El 15 de junio de 2017 el profesor Luis Humberto Alvarado (esposo de Nidia) le otorgó un poder a Edgar Machado para que asumiera su representación, quien resultó elegido con la suplencia de Ricardo Mosquera. Machado terminó votando por Nidia Guzmán” (Areiza, 24 septiembre de 2018).


Como se evidencia esta fue una decisión viciada por conflicto de intereses, intereses que trascienden de los sectores de la Universidad, como lo evidencia el apoyo del Senador del Partido Liberal, Rodrigo Villalba y por el entonces diputado por el Partido Alianza Verde, Oscar Urueña. Lo anterior implica un vínculo directo con las élites políticas del departamento.


En dicho contexto, Nidia Guzmán tuvo una correlación de fuerzas favorable que le permitió no solo quedar en la terna, sino además enfrentarse a dos candidatos que no tenían opciones de ganar y además eran de la misma facultad (Facultad de Economía y Administración) con lo cual garantizaba que se dividieran los votos de sus electores más cercanos. Como se dice coloquialmente era pelea de tigre con burro amarrado, le despejaron el camino para que hiciera fácilmente jaque mate. Esta fue una estrategia para entregarle la rectoría en bandeja de plata, fue una jugada maestra movida por intereses políticos, tales como: el fortalecimiento de las élites políticas y las redes clientelistas, como se demostrará más abajo. Sin embargo, es necesario de antemano señalar que Nidia también tuvo correlación de fuerzas para designar los Rectores que han estado en calidad de encargados en medio de la inestabilidad política que hemos tenido: por un lado, realizó unos cambios en sus vicerrectores, de tal manera que Hipólito Camacho Coy pudiese quedar como rector encargado, ya que él cumplía los requisitos, de hecho, fue candidato en el 2014, obteniendo la segunda votación después de Pedro Reyes; por otro, el nombramiento de Pablo Emilio Bahamón Cerquera, docente de la Facultad de Educación, quien la había apoyado decididamente en su campaña. En realidad, más allá de la formalidad, Nidia Guzmán no ha dejado de ser rectora


Nidia Guzmán, en la maraña de las redes clientelares


Ahora bien, arriba se mencionó solamente el apoyo de dos miembros del CSU (Edgar Machado delegado de los exrectores y de Fabio Alexander Salazar representante de los decanos), como se evidenció tenían un claro conflicto de intereses, pero, es necesario ir más allá y desentrañar las movidas de la elección de la terna en el 2018 y relacionarla con la del 2020, e incluso haciendo una ligazón de algunas redes que también apoyaron al ex rector Pedro León Reyes Gaspar. Para develar lo anterior, se tratará de resolver las siguientes incógnitas: ¿quiénes fueron los demás integrantes que respaldaron a Nidia Guzmán y qué relación tienen esas redes políticas con la elección de Pedro Reyes? ¿Cómo se estructuró esta decisión y bajo qué vínculos políticos? ¿Qué papel jugaron las élites políticas del departamento y sus redes clientelistas? ¿Qué favores políticos estuvieron de por medio en estos dos procesos? ¿Será que negociaron algunos puestos burocráticos y contratos a cambio de su voto? ¿Será que nuevamente el Consejo de Estado va a decretar nula la elección de rector por irregularidades? De ser así, ¿quiénes serían los beneficiados y quiénes han se han beneficiado de la inestabilidad política de la Universidad?


Nidia Guzmán recibió el apoyo del Senador del Partido Liberal, Rodrigo Villalba, y también del entonces diputado de la Alianza Verde, Oscar Urueña. Por su parte, tanto el representante de los egresados, Julián Salas como el de los estudiantes, Juan Jamid Zanabria votaron por Nidia, y éstos a su vez fueron apoyados por Oscar Urueña. Asimismo, Julián Salas, Jamid Sanabria, Oscar Urueña apoyaron al exrector, Pedro León Reyes, quien también recibió el apoyo del exgerente de la Ese Carmen Emilia Ospina, David Cangrejo y, desde luego, del senador Rodrigo Villalba. De igual modo, tanto el ex concejal Felipe Hernández como el hoy diputado el Partido Alianza Verde, Virgilio Huergo apoyaron a Pedro Reyes y a Nidia Guzmán.


En ese entramado de relaciones hay que desentrañar que, para ese entonces David cangrejo, exgerente de la Ese Carmen Emilia Ospina, tenía un poder local:

  • Por un lado, incidió y se benefició del apoyo a Pedro Reyes, de hecho, no se puede olvidar una frase que él manifestó lo siguiente: “allá está el rector Pedro Reyes, una persona elegida por el Cangrejismo”, esta expresión sería el reconocimiento de un delito, ya que un servidor público no puede financiar campañas ni mucho menos influir en una elección al interior de una institución educativa pública” (Contagio Radio, 23 de febrero de2017)

  • Por otro lado, tenía la capacidad de poner personas en cargo importantes, tal es el caso de Felipe Hernández: "El caso del concejal Hernández es similar. Él fue detenido en mayo de 2016 porque, según la Fiscalía, desde el hospital local presionaron a empleados y contratistas para que le movieran votos y le ayudaran a financiar su campaña” (Ortiz, 12 de julio de 2019)


Fotos: Cortesía de 180 Grados.

En el periodo de rectoría de Pedro Reyes, la Universidad estuvo envuelta en múltiples escándalos que van desde la elección de la personera, Heidy Lorena Sánchez y el caso del Grupo de Proyectos Especiales de la USCO de Antonio Medina, hasta el juego político y el poder que le dió a ciertas personas y estructuras políticas, que no fueron solamente de la casa política Villalba y la estructura clientelar del urueñismo, sino que al parecer también salpicó a otros sectores políticos cuestionables, como lo es el Partido Conservador, tal es el caso de Johan Steed Ortiz Fernández, que fue protegido y potenciado por la administración de Reyes, pese a que Ortiz resultó asociado en los medios con un caso reprochable de clientelismo y politiquería en el 2017, que a lo mejor ya se nos olvidó pero que es necesario recordar: el audio de una conversación entre Ortiz Fernández y un conocido suyo, que fue filtrado a los medios, revela la participación del primero en la recolección de altas sumas de dinero en efectivo que presuntamente le cancelaban a David Cangrejo, para entonces gerente de la ESE Carmen Emilia Ospina, personas que eran beneficiarias de contratos de la entidad de salud. Aunque este material no tiene efectos penales debido a que fue recolectado sin una orden judicial, sí constituye un precedente para el análisis político, pues permite ejemplificar y develar la relación burocrática y politiquera entre la Universidad y las estructuras político-electorales y sus redes clientelares.


Asimismo, no se puede perder de vista que personas que tuvieron vinculación contractual con nuestra casa de estudios, han estado aparentemente vinculados con escándalos de corrupción y clientelismo, arriba se mencionó el caso de Antonio Medina, Johan Steed Fernández, entre otros; pero, no podemos perder de vista que, a la par que se estaba llevando a cabo la elección de la Personera Municipal Heidy Lorena Sánchez a finales de 2015 y comienzos de 2016, proceso en el que fue enlodado el nombre de la Universidad, se estaba eligiendo también al Contralor Municipal, José Hildebran Perdomo el candidato favorito. En ambos procesos se presentaron capturas de personas que guardan relación política y clientelar con la Universidad: Antonio Medina, José Hildebran Perdomo, Carlos Sterling (apoyado por Urueña), Concejal de Neiva por el Partido Alianza Verde, el entonces diputado Oscar Urueña, quien también pertenecía a esa colectividad (Ortiz, 12 de Julio de 2019; Areiza, 27 de octubre de 2019). Aunque el proceso judicial no ha finalizado, y por lo tanto la justicia no ha dado su última palabra en relación con la posible culpabilidad de los implicados, desde la óptica política se puede ver las relaciones entre estructuras políticas y clientelares a nivel local y la Universidad. Para sustentar mejor lo anterior, no hay que perder de vista que tras la llegada de Reyes a la Rectoría Hildebran Perdomo fue contratado, de hecho:


“Perdomo Fernández fue elegido Contralor de Neiva el 9 de enero 2016 mientras ejercía como Jefe de la Oficina Jurídica de la USCO, y quien revisó los convenios para la realización de los concursos (...) Perdomo Fernández tenía delegada la representación legal de la universidad en toda clase de procesos judiciales y administrativos. Además, era integrante del comité asesor de contratación de la USCO. Varios de los concursantes demandaron su elección, argumentando que estaba inhabilitado” (Villareal, 16 de agosto de 2018).


Fotografías: Cortesía de 180 Grados.


Sin embargo, la triste historia de una universidad a la que las estructuras políticas y clientelares le privaron de la democracia y la autonomía, no acaba allí. No contentos con la estrategia de 2018, en la que eligieron a Nidia Guzmán en la terna y la pusieron a disputar con dos candidatos débiles, Julián Salas y Yamid Zanabria pusieron como decano de Ciencias Jurídicas y Políticas a Leonel Sanoni, quien hoy en día es el representante de los decanos ante el CSU. Sanoni, recientemente votó por Nidia Guzman en la terna.


Incluir a Nidia de nuevo en la terna, junto a dos candidatos que no son tan fuertes, fue una excelente estrategia de las estructuras políticas y clientelares, estrategia que está a la altura de las grandes ligas de ajedrez; en dicho escenario, el Gobernador Luis Enrique Dussán jugó un papel preponderante y detrás de toda este entramado está el ganador de la partida: Rodrigo Villalba.


Nidia, además de recibir el apoyo de Sanoni para quedar en la terna del 2020, obtuvo los votos del representante de los docentes, Eduardo Plazas (Nidia lo apoyó a él), de la delegada del sector productivo, Luz Mila Moyano, del representante de los egresados, Julián Salas y del Gobernador del Huila, Luis Enrique Dussán. Al respecto, el profesor de la Universidad Surcolombiana, Miller Dussán Calderón, afirma que: “tenían un acuerdo clientelista para la designación de la terna candidatos a rector de la USCO, encabezada por los villalbistas Nidia Guzmán y Alberto Tamayo y el ingeniero Nelson Gutiérrez con la seguridad de mantener el control clientelista a través de la señora Guzmán” (citado por Areiza, 9 de febrero de 2020).


Es evidente que el senador Rodrigo Villalba ha sido un jugador poderoso que, utilizando nuestra casa de estudios como un tablero de ajedrez, ha sabido acomodar sus fichas, usar a sus peones y diseñar estrategias para afianzar a la Universidad como fortín político-electoral. Esta vez, hizo una jugada que la sacó del estadio y puso en jaque mate a la Universidad: los tres candidatos que quedaron en la terna (Nidia Guzmán, Alberto Tamayo y Nelson Gutiérrez) son afines al villalbismo, es decir, no importa el que gane, el ganador de la partida es la casa política Villalba, la cual se viene fortaleciendo más tras la llegada de Luis Enrique Dussán a la gobernación del Huila, quien fue clave para que Nidia volviera a quedar en la terna.


La anterior afirmación se sustenta en los siguientes argumentos: los tres aspirantes a la rectoría que sobrevivieron al filtro antidemocrático de la terna, tienen cercanía con el villalbismo, empezando por Nidia Guzmán, ya que su afinidad con ella no es solo porque ambos sean paisanos de Rivera, sino por sus vínculos políticos, los cuales aparentemente se relacionan con el hecho de que muchas personas provenientes de su municipio están contratadas en la Universidad, además, ella fue alcaldesa de Rivera con el respaldo de Rodrigo Villalba y su hijo, Luis Humberto Alvarado Guzmán, fue electo Concejal por el Partido Liberal y hoy en día lo perfilan como candidato a la alcaldía.


Por su parte, el ingeniero Luis Alberto Tamayo fue director del Sena, fue rector de la Universidad Antonio Nariño; mientras que Nelson Gutiérrez estuvo nombrado en un cargo nacional cuando Rodrigo Villalba era el Ministro de Agricultura del gobierno de Andrés Pastrana, además, una hermano de él es asesora de la representante a la Cámara por el Huila, Flora Perdomo, también integrante del Partido Liberal Colombiano; Flora Perdomo estuvo envuelta en un escándalo por posible infiltración de base de datos de la Universidad que fue utilizada en su campaña. De acuerdo con el periodista Ricardo Areiza (9 de febrero de 2020), otro ganador de este entramado de jugadas maestras propiciada por los poderes de las élites políticas y las redes clientelistas del departamento, es: “Ariel Rincón Machado, presidente de la Cámara de Comercio, uno de los grandes ‘patrocinadores’. Luz Mila Moyano, aunque representa a los gremios de la producción, sólo le ‘copia’ a Rincón Machado, quien, además, puso rector en Corhuila” (9 de febrero de 2020).



La triste historia de una Universidad a la que las redes clientelares y las élites políticas le han usurpado su democracia y autonomía, no acaba aquí. Acompañenos a ver la II parte, en el que se continuará hilando este entrenado de relaciones burocráticas y clientelares que se ilustra en la siguiente gráfica:


Fuente: Elaboración propia

Bibliografía:

  • Areiza, R. (24 de septiembre de 2018). En suspenso elecciones en la USCO. La Nación. Recuperado de https://www.lanacion.com.co/2018/09/24/en-suspenso-elecciones-en-la-USCO/

  • Areiza, R. (9 de febrero de 2020). La terna estaba ‘amacizada’. La Nación. Recuperado de http://m.lanacion.com.co/la-terna-estaba-amacizada/

  • Consejo Superior Universitario. Acuerdo 057 de 2019 (13 de diciembre). Recuperado de https://www.USCO.edu.co/archivosUsuarios/19/publicacion/consejo_superior/acuerdo/acuerdo_057_de_2019.pdf

  • Villareal, S. (16 de agosto de 2018). Cerca de 250 millones de pesos pagaron a varios concejales para comprar los cargos de Contralor y Personera de Neiva. Svc noticias. Recuperado de https://svcnoticias.com/2018/08/26/cerca-de-250-millones-de-pesos-pagaron-a-varios-concejales-para-comprar-los-cargos-de-contralor-y-personera-de-neiva/

  • La Nación. (8 de febrero de 2017). “Cangrejo contaba billete por billete”. Recuperado de https://www.lanacion.com.co/cangrejo-contaba-billete-por-billete/

  • Ortiz, J. (12 de Julio de 2019). Avalar a cuestionados, el dilema verde. La Silla Vacía. Recuperado de https://lasillavacia.com/silla-sur/avalar-cuestionados-dilema-verde-72509

  • Zuluaga, J. (2 de septiembre de 2018). ¿Quiénes galopan en la corrupción y el clientelismo en la USCO? Recuperado de https://www.facebook.com/notes/180-grados-desde-otro-angulo/qui%C3%A9nes-galopan-en-la-corrupci%C3%B3n-y-el-clientelismo-en-la-USCO/2173890926270852/

  • Zuluaga, J. & Silva, D.(2018). La reactivación del movimiento estudiantil en la Universidad Surcolombiana, sede Neiva (Huila) durante el periodo 2018-2. Periódico desde la U, pp. 6-7. Recuperado de https://issuu.com/desdelau/docs/final_ii


* Estudiante de Ciencia Política, Universidad Surcolombiana. Director del Centro de Investigación e Inter-acción Social del Sur Colombiano (CEIINSO).


LA GUACHAFITA