• Jaime Navarrete*

Estanislao Zuleta: 1935-1990



Pedagógico, atractivo y fácil de digerir, un libro que todos y todas deberían leer, para entender detalladamente algunas de las dinámicas del proyecto capitalista y las causas de su crisis; pero además para explorar otros modelos, otras prácticas, otras nociones que valen la pena considerar para redefinir el rumbo.


Estanislao Zuleta, fue un autodidacta estudioso de filosofía, economía, educación y hasta psicoanálisis, que nació en Medellín, Colombia, el 3 de febrero de 1935, y murió en Cali, Colombia, el 17 de febrero de 1990. Sus obras son un análisis crítico y social sobre Colombia y Latinoamérica, simbolizando un referente académico e intelectual, por su rigurosidad y diversidad, y son promovidas hoy, por la Corporación Cultural Estanislao Zuleta y la Fundación Estanislao Zuleta.


Esta reedición de Elogio de la dificultad y otros ensayos, fue presentada por el Ministerio de Cultura a través de la Biblioteca Nacional de Colombia, y representa una recopilación valiosísima de algunos de sus textos más divulgados, que está compuesto por diez ensayos, y cuatro reflexiones que él denomina semblanzas.


En el primero titulado Elogio de la dificultad, plantea el tema del respeto como un asunto tergiversado por el modelo capitalista que impera actualmente, y que ha desdibujado el respeto a la diferencia, al considerar esta última como dañina, o un asunto negativo, que se debe tolerar indiferentemente o ser escépticos ante ella.


Igualmente critica la visión simplista de sociedad que estamos aplicando, donde se busca el camino más fácil para llevar a cabo cualquier meta, y también las verdades totalizantes, que se encuentran en espíritus de dudosa procedencia o en caudillos y figuras públicas con una persuasión arrolladora, lo que se contrapone a la búsqueda propia y compleja del sentido de la existencia.


En el mismo sentido, analiza nuestra cómoda y despreocupada postura sobre las relaciones sociales y afectivas, afirmando:


<<En lugar de desear una relación humana inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a cambiar, deseamos un idilio sin sombras y sin peligros, un nido de amor y por lo tanto, en última instancia un retorno al huevo>>.


En definitiva, nos termina motivando a valorar el respeto y la diferencia, como algo positivo que enriquece la vida y fomenta el diálogo, la creación y el pensamiento. Descartando una no reciprocidad lógica, que nos hace defender nuestras acciones desde el circunstancialismo, es decir, justificarse con las coyunturas para disminuir responsabilidades, y juzgando al otro desde el esencialismo, es decir, desde sus particularidades (raza, sexo, etnia, preferencia política), pues esto se configura como un irrespeto tanto para el otro, como para sí mismo.


Además de ver en los fracasos, los problemas y errores una oportunidad para poner a andar nuestras ideas y motivar soluciones creativas en medio de esa complejidad, que dota de sentido la existencia misma.


En uno de los capítulos más extensos, Idealización en la vida personal y colectiva, aborda como el proyecto capitalista, se ha sabido posesionar por medio de unos mitos e ideales que hoy se encuentran injertos en nuestras prácticas cotidianas, y que expresan sus síntomas de enfermedad, por medio de la deshumanización y el ensimismamiento.


No plantea la idealización como un proceso que no debe darse, pues la reconoce como una actividad natural del pensamiento, lo que propone es una tipología o clasificación de esta para evitar su desbordamiento y su consecutiva ceguera.


Lo que expone es que entregarle por fe o convicción –oferta- un apoyo incondicional e irrefutable a una institución, ya se iglesia, partido o secta, termina por legitimar totalitarismo, abusos y hasta dictaduras, que en su afán de buscar un Estado o sociedad perfecta terminan por utilizar salvajemente la violencia como método de cohesión y sostenimiento del proyecto que se proponen.


Plantea que la idealización, está guiada por el amor y la hostilidad, sin embargo entre ambos deseos debe haber unos límites; honda en el papel de la imagen y la demanda de idealización que se produce en una sociedad, y que está asociada a la necesidad de identidad y organización comúnmente existente entre las personas.


Allí además, en un subcapítulo muy interesante, propone el Encanto y Terror de la Palabra, planteando la relación del poder y la palabra, esta última como elemento que más allá de permitir nombrar y ser nombrado, configura nuestra identidad y su valoración simbólica y polisémica, permite darle sentidos a nuestro ser y actuar aquí en la tierra, rescata del mismo modo la importancia del interlocutor, de otro, debido a que:


<<…existe siempre el deseo de rebautizar al otro y de ser rebautizado por él porque todos surgimos en el discurso del Otro, de los objetos primordiales y padecemos de sus designios, expectativas y reparaciones inconscientes>>.


En la Tribulación y Felicidad del Pensamiento, plantea el dogma como un elemento constitutivo de la identidad de todas las sociedades a través de los tiempos, sin embargo hace énfasis en que como guardianes de nuestras verdades tendemos a caer y vuelve aquí nuevamente su concepto, en no reciprocidad lógica, es decir una deslegitimación del otro adversario, y una “defensa cerrada” de nuestras convicciones, que evita la circulación del debate y por ende irrespeta al otro y a nosotros mismos, al no permitirnos un análisis racional del proceso que llevamos y las posiciones a las cuales nos aferramos.


De la misma forma allí, desliga el proceso de pensar y aprender, el primero recurriendo a Plantón, quién afirmaba este es un proceso de creación de conocimiento, implica una lucha entre los conocimientos e ideas preconcebidas y por lo tanto un ejercicio complejo para proponer nuevo conocimiento; mientras que el aprender o adquirir conocimiento, lo relaciona con un proceso de aprendizaje de otros pensamientos e investigaciones, que va antes del proceso de pensamiento como tal.


Allí hace una crítica a mi parecer muy importante, sobre el papel del experto y el científico hoy, que se ha especializado en un campo, para mantener “incontaminado su saber”, omitiendo la inter y transdisciplinariedad que teóricos como De Sousa y Edgar Morín proponen como una alternativa a la actual crisis social, ambiental y económica, que estamos viviendo por culpa de un mercado totalitario que:


<<…determina cada vez de una manera más precisa los gustos, las demandas, las diversiones y las ocupaciones, en general, las costumbres desde la infancia hasta la vejez, según los niveles de ingreso. Y determina también la dirección de las aspiraciones o al menos la única realista y adaptada>>.


Y de un Estado cómplice que también favorece una uniformidad de las personas, que guiadas por la individualización y competencia terminan por obedecer pasivamente a un Estado totalitario que:


<<…por su parte se preocupa muy poco por las preferencias del público consumidor y determina lo que puede y no puede hacerse según los niveles de ingresos y las posiciones en la jerarquía. El resultado es que la vida concreta de los individuos está dirigida por una demanda escasa de trabajo que decide qué se hace, cómo se hace, y para qué se hace y por una oferta acuciante de mercancías en la que se incluyen progresivamente todas las actividades, hasta el modo de amar, tener hijos y caminar>>.


Con este panorama vale la pena recordar la obra de Orwell, 1984, para analizar aún con más cuidado el fenómeno de control y manipulación que hace mucho se viene consolidando el mundo, y nos atañe a todos.


Sobre la guerra, que es su capítulo cuatro, aborda como el conflicto hoy lo concebimos como cruel e inhumano, y no como un ritual de encuentro entre culturas y posiciones, que reconociéndose entre sí, deciden ingresar a ese ritual donde ponen en juego su vida, a favor de una causa que consideran honorable o digna de defender, allí hace claramente alusión a la actual desposesión de unos códigos de ética y honor en la guerra, que –esto es completo mío- utilizaban mayas y aztecas, por ejemplo, y que determinaban tiempos, ofrendas y unas líneas rojas que se respetaban en el combate.


En Thomas Mann: Falsas Oposiciones y Diferencias Afectivas, hace un análisis de sus obras, una de ellas José y sus hermanos, rescatando su habilidad para mezclar entusiasmo e ironía, simpatía y crítica, para abordar la realidad de su época.


Marxismo y Psicoanálisis, ¿Ciencia o Liberación? estos dos planteamientos proponen desde la crítica social, una liberación del pensamiento, afirma Estanislao, ambos desde dos orillas: los modos de producción y los problemas del inconsciente, vale la pena detenerse a leer el concepto de libertad que construye, dejando sin piso la libertad liberal, que nos ha planteado una libertad ligada a la propiedad privada, y no a un goce igualitario realmente de los derechos.


Juventud ante la crisis, allí se analiza la categoría de juventud, y su consolidación y dinámica en las últimas décadas, afirmando que existe una “juventud burguesa”, es decir, la juventud es una etapa de la vida que todos los que son biológicamente jóvenes pueden disfrutar, estos se evidencia en las amplias brechas entre zona rural y urbana.


Propone el Antinomismo, como combate u oposición contra las leyes, normas y el poder mismo, más generalizado o global, se convierte en una de las consecuencias de la crisis actual, y que es características de los jóvenes hoy, honda en otros análisis que abordan a los jóvenes como centro de discusión.


Acerca de la ideología: ideología y ciencia, desmarca la una de la otra, aclarando que la primera <<se funda siempre en las tradiciones, en los modos de vida, en una autoridad de cualquier tipo que sea, y deja de lado la demostración como fundamento de su validez>>. Todo lo contrario que ocurre con Ciencia, que es reconocida como tal, por su uso de la demostración, el experimento, el ensayo e investigación, como herramientas cruciales para su constitución.


Por Lectura, entiende como una acción no relacionada con el consumo u las dinámicas de la oferta y la demanda que impone el mercado, sino como un trabajo que implica una interpretación de lo que otros plantean e incluso lo propio desde un código común, pero más más allá y propone que un lector debe


<<…permitir que el texto lo afecte en su ser mismo, le hable de aquello que pugna por hacerse reconocer aún a riesgo de transformarlo; un lector que si bien teme morir y nacer en la lectura, se deja encantar por el gusto de esa aventura y de ese peligro>>


Signos de puntuación, un repaso en palabras del pedagogo Zuleta, por la importancia y usos de la coma, puntos suspensivos, comillas, interrogación, paréntesis, etc.


En la sección Semblazas, aborda el tema de la Pintura y la obra de Botero, reconociendo unos rasgos únicos que le han permitido transcender en el tiempo y el espacio. Además de analizar vida y obra de León de Greiff, y esbozar apenas unos párrafos en honor a Jorge Gaitán Durán y Dostoyevsky, que terminan así:


<<¿Soy yo capaz de vivir de acuerdo con lo que pretendo pensar?>>


En definitiva una obra esencial, que nos abre las perspectivas y nos motiva a seguir cuestionando, dudando y proponiendo alternativas valorando nuestro propio conocimiento, prácticas, identidad.

* Estudiante de Comunicación Social y Periodismo, Universidad Surcolombiana


LA GUACHAFITA