• Jaime Navarrete*

RAIS. Arte en Suramérica


Ojo Marbelle: RAIS. Arte en Suramérica.

Contrario a lo que opinan algunas personas, el arte se constituye en cualquier sociedad como un elemento de incidencia y transformación social, independientemente del impacto o el rumbo que esa transformación se proyecte. RAIS, es fiel muestra de ello, en este libro impreso en Medellín este 2019, por la Asociación la Múcura, se retrata un viaje de varios profesionales curiosos, amantes del arte y apasionados por la transformación social, que encontraron a través de la amistad y la convivencia en los territorios, algunas claridades sobre su pregunta motivadora ¿Cuál es el rol del arte en los procesos de transformación social en Suramérica?

A las 7:21 a.m. del 23 de diciembre de 2019, Marbelle, cantante Colombiana de tecnocarrilera, escribió en su cuenta en Twitter: “EL ARTE NO ES RESISTENCIA! EL ARTE ES ARTE Y PUNTO! NO METAN A LOS VERDADEROS ARTISTAS EN ESA MIERDA QUE PRETENDEN LLAMAR ARTE CON GENTE ENCAPUCHADA”.

Inmediatamente eso despertó todo tipo de críticas y apoyos, Marbelle, twitteo refiriéndose al notable y decidido apoyo que varios artistas como Adriana Lucía, Doctor Krapula, Aterciopelados, Bomba Stereo, Esteman, entre otros, han brindado a la ciudadanía Colombiana que desde el 21 de noviembre se declaró en Paro Nacional contra las políticas retardatarias del Gobierno de Iván Duque, del partido Centro Democrático.

Para ella y para todos y todas las personas que tengan una visión un poco limitada y meramente mercantil sobre el arte, va principalmente la recomendación de este libro, escrito por Bonnie Devine, una caleña, quien junto a varios compañeros de su universidad recién graduados, decidieron emprender un viaje por Suramérica donde recorrerían por durante un año, que termino en tres, 20 organizaciones y colectivos sociales, que terminaron siendo 14, hondando sobre el poder del arte en la transformación social.

Todo ello bajo un marco de sistematización de experiencias propio, que llamaron RAIS: Arte en Suramérica, RAIS, cuyo significado es Realidades Alternativas de Interacción Social, el capítulo 1, habla sobre esto y el capítulo 2, El Camino, aborda el mapa de la ruta que escogieron, que se convirtió en todo un proceso de autodescubrimiento y reconocimiento tanto de las personas, como del territorio compartido.

En el capítulo 3. De sistematización a simpatización, la autora relata cómo se cuestionó las bases teóricas aprendidas por años durante su proceso educativo, donde la obligaban a desligar la parte emocional de la racional, donde en su quehacer profesional no cabía el hacer música, por el trabajo de RAIS, parte desde la sistematización de experiencias donde la investigación comunitaria potencia la transformación y empoderamiento de la comunidad, y se convierte en un elemento de construcción de conocimiento a partir de la realidad y los saberes colectivos, es decir optan por ir de la mano con la educación popular, el enfoque histórico-hermenéutico, y el crítico-social, ellos lo adaptarían íntegramente en lo que llamaron simpatización de experiencias, una metodología de investigación comunitaria.

<<…entregarse a la experiencia de conocer una persona, un contexto, una organización, todo pasando por el autoconocimiento. Cuando esa es la prioridad, entonces la investigación es revolución, porque es una manera de reconocertarnos en un contexto que nos lleva cada día más hacia la fragmentación y el individualismo>>. (Pág. 19)

Así mismo, el tema de la financiación de la investigación independiente en Latinoamérica que se ve mucha veces limitada por la falta de apoyo y alternativas para subsistir; y cuentan sobre las diversas y novedosas metodologías de gestión y de sistematización que utilizaron y crearon, tales como El Trueque o el Taller para gente muito ocupadinha.

<<La creatividad ayuda a dar posibilidad de acción, es el calor que derrite nuestra parálisis por temor, por no creer que las cosas pueden cambiar. (Carnacea y Lozano, 2011, p. 51)>> (Pág. 38)

En el capítulo 4, Suramérica, Jimena Almario, integrante de la Múcura, se encarga de reflexionar sobre el contexto de nuestro país, y algunos países hermanos, donde inicia cuestionando los estereotipos y la línea de tiempo de vida tan distribuida y organizada como la han plateando la cultura occidental, donde no hay cabida para los errores, las imperfecciones o las aventuras, sino para estudiar, trabajar, consumir y morir. Y reflexiona igualmente, sobre lo que nos une como Latinoamericanos, tanto dolores como las guerras y dictaduras, como las riquezas ambientales, que es lo que nos debería fortalecer nuestra hermandad. Termina reprochando el asesinato de líderes y liderezas sociales, y dejando algunas preguntas retóricas sobre las que considero todos deberíamos reflexionar:

<<¿Cómo nos arrancamos el miedo paralizador para continuar?, ¿Cómo continuar si cargamos con el dolor intenso del pasado?, ¿Cómo alzamos la voz con tanta muerte rondando alrededor?>>(Pág. 71)

Lil Freudes, escribe la introducción del capítulo 5, Espaciario: Bosque nativo de RAIS, donde se da a conocer las organizaciones y colectivos que se visitaron, pasando por Clave de Sur, en Guayaquil, Ecuador donde en una escuela de música liderada por jóvenes para jóvenes, centrada en la red de apoyo desde la amistad que se genera, transforman su entorno; experiencias curiosas, como la Aldea Yanapay, en el casco histórico de Cuzco en Perú, donde se brinda una educación alternativa para niñas, niños y jóvenes de las zonas periféricas centradas en la espiritualidad, el arte y la reivindicación de la cultura Inca y Quechua.

Y de activismo político directo, como el de Las Safinas, un colectivo de mujeres lesbianas, bisexuales y transexuales que por medio del arte buscan generar mejores condiciones de vida para ellas mimas, esto en Rosario Argentina; se presentan todas las organizaciones y colectivos visitados, por medio de biografías muy técnicas, acompañadas de datos curiosos y anécdotas vividas por el equipo con cada una.

En el capítulo 6, Nuestro bosque nativo, se teoriza acerca de lo que ellos denominan Ecosistemas Socioculturales Suramericanos, es decir, el territorio donde convivimos, mutamos y transformamos desde nuestra cotidianidad desde donde podemos hacer arte y resistir, esto sustentado en las experiencias de los diferentes procesos visitados, de donde se rescata la horizontalidad, la flexibilidad, la complejidad y la creatividad como elementos que se deben retomar en la creación del arte y la transformación real de la sociedad.

Además de que ejemplifica como poniendo en práctica la dialéctica, la confianza el diálogo, se logra alcanzar acuerdos con los entes gubernamentales y con el frente empresarial, buscando que cualquier apoyo brindando no logre comprometer la independencia, simbolizada en los en las perspectivas éticas y políticas de las organizaciones y colectivos, donde lo que se busca principalmente no es la rentabilidad económica, sino dejar un legado en la sociedad en la que cohabitan.

<<…la acumulación de dinero siempre está en el corazón de cada uno de los pasos y cualquier desviación del plan es concebido como un fracaso. Para personas con menos capacidad adquisitiva, implica una versión moderna de la esclavitud, porque esa acumulación de dinero nunca se cumple, pues todo el trabajo se hace como empleado/a para enriquecer a un/a jefe. Y al final del día, no tienes la riqueza económica prometida por ese sistema ni tienes la familia perfecta que retratan las revistas inmobiliarias de las casas que nunca podrás comprar. Y se te acabó el tiempo>> (Pág. 139)

En el capítulo 7, Esta semillita no solo sirve para hacer pororó, y el 8, Ya vendrá, Bovine, pone en cuestión como el Mundo Interior, que es donde se esconden todos nuestros perjuicios, ideas, narraciones, experiencias, recuerdos, significados que componen nuestro ser, logra cambiar gracias a la canción, el poema, la pintura, la danza, en un proceso de de/construcción y re-narración que nos abre otro mundo de posibilidades, donde podemos valorarnos por lo que somos y sanar las heridas que en nuestro camino nos hemos y nos han hecho.

<<El ejercicio del arte nos permite hacer visibles situaciones, sentimientos, percepciones que en otras condiciones no podrían verse. (Echeverri, 1999, p. 4)>> (Pág, 150)

Así mismo, el Mundo Colectivo, representado en las experiencias, recuerdos, estructuras, significados y narraciones que componen las relaciones interpersonales y grupales, se logra re-narrar, re-construir y re-pensar gracias al poder narrativo del arte, que facilita el diálogo entre la imaginación y la memoria, que son interpretaciones subjetivas y que permite plantear un nuevo presente y futuro, como comunidades y como nación. Es decir, que “el mundo del arte puede ser también, un mundo de transformación social” (Pág. 159)

Es por eso que un artista sea cual sea el campo donde desarrolla su habilidad, no puede desligarse de su responsabilidad ética, social y política de la tendencia o filosofía que sea, ya que el arte que crean abre la posibilidad a crear nuevos mundos posibles, inspira, trasgrede, motiva a transformar o cuando es demasiado poderoso, no necesariamente por la cantidad, sino por la fuerza y profundidad de su narrativa, el arte en sí mismo se convierte en transformación.

Así mismo, este libro nos invita a vivir el arte como acto cotidiano, es decir, que cada uno de nuestras acciones y palabras se hagan con el corazón, pero también de la forma más consciente y constructiva posible en pro del bienestar colectivo, esto representa una disyuntiva entre la visión del artista y no artista, reduciendo integralmente a la conclusión de que el ser humano es un artista, y su actuar cotidiano genera transformación y construye poder en la sociedad, un poder que puede ser popular o hegemónico, de resistencia o pro status quo, pero en definitiva un poder que ingresa en disputar los significados y discursos en la sociedad.

<<El arte no puede estar aislado de la política, no puede estar aislado del proceso cultural más amplio de la sociedad. Creo que es difícil pensar eso desconectado>> (Pág. 182)

Así que la próxima vez que Marbelle, o alguna otra persona cuestione al arte como resistencia ante las atrocidades que viene cometiendo un Gobierno inepto y violento como el que dirige Iván Duque, inviten a leer RAIS, Arte en Suramérica, y a conocer la historia y legado de decenas de artistas como Mercedes Sossa, Víctar Jara, Violeta Parra, Toto Momposina, Chico Buarque…que han resistido y han sido un bálsamo para muchas sociedades que han tambaleado ante el olvido y la represión.

Encuentran más sobre La Múcura y su trabajo en: https://lamucura.org/rais

* Estudiante de comunicación social y periodismo, Universidad Surcolombiana.


LA GUACHAFITA