• Dayana Méndez Aristizábal* y Claudia Marcela

"El violador eres tú"


Foto: Claudio Cruz | Getty Images.

Un violador en tu camino es una acción pública de protesta creada por el colectivo feminista chileno “Las Tesis” con el objetivo de manifestarse contra las violaciones a los derechos de las mujeres en el marco de las protestas que se están realizando actualmente en su país.

"El éxito de “Un Violador en tu Camino” ha sido una revolución individual y colectiva en muchas latitudes, lenguas, etnias y culturas, protagonizada por mujeres a quienes las instituciones les han fallado, y quienes por primera vez han podido hablar, saberse acompañadas, fuertes y libres de expresar que: “la culpa no era mía, ni donde estaba, ni como vestía”; pues la realidad de la violencia sexual, el encubrimiento y la impunidad les son comunes a mujeres desde Chile hasta Mozambique."

En menos de 24 horas de su primera aparición, este performance empezó a ser replicado por grupos de mujeres alrededor del mundo. En Colombia; universitarias, periodistas, funcionarias públicas, mujeres indígenas y mujeres que habitan en zonas conflicto armado, también se han sumado a esta acción de protesta adaptando la canción[1] y coreografía a sus respectivos contextos. Tal es el caso de las estudiantes de la Universidad de Antioquia quienes cambiaron el verso original “el Estado opresor es un marcho violador”, por “la Academia encubridora es una aliada violadora”. Asimismo, en respuesta a las violaciones de Derechos Humanos por parte de la fuerza pública en el marco del Paro Nacional, las mujeres colombianas han puesto su marca expresando: “El Estado no me cuida, me cuidan mis amigas”.

El éxito de “Un Violador en tu Camino” ha sido una revolución individual y colectiva en muchas latitudes, lenguas, etnias y culturas, protagonizada por mujeres a quienes las instituciones les han fallado, y quienes por primera vez han podido hablar, saberse acompañadas, fuertes y libres de expresar que: “la culpa no era mía, ni donde estaba, ni como vestía”; pues la realidad de la violencia sexual, el encubrimiento y la impunidad les son comunes a mujeres desde Chile hasta Mozambique.

En Colombia, según la organización Sisma Mujer el 95% de la violencia sexual queda en la impunidad, y menos del 1% han terminado en condenas, lo que significa que un agresor tiene el 5% de posibilidades de ser juzgado, enviando así el mensaje implícito de “sígalo haciendo”. Es por esto que, para las organizaciones de mujeres y colectivos feministas, la denuncia y la sanción social, se convierten en la única alternativa.

Sin embargo, en muchas ocasiones la sociedad civil y la opinión pública son sordas a estas denuncias, tal como cual ocurrió el pasado 5 de diciembre en Pitalito Huila, donde fue invitado Juan Manuel González como panelista al seminario “Conflicto Armado y Democracia en el Huila – Caquetá”, sin importar que sobre él recaiga una denuncia penal por acceso carnal violento.

Simbólicamente, este hecho, es una afrenta a la exigencia de justicia de las mujeres víctimas de violencia sexual, quienes no solamente encuentran barreras en el perverso sistema judicial, sino en la complicidad de la sociedad civil. Asimismo, es una profunda incoherencia que, siendo este evento organizado por instituciones y organizaciones defensoras de DD.HH, como la Comisión de la Verdad, Plataforma Sur de Procesos Sociales, Casa de la Mujer, entre otras; se lleve a cabo sin reflexionar sobre las implicaciones políticas y sociales de invitar a una persona sobre la cual recaen este tipo de acusaciones.

Teniendo en cuenta lo anterior, justificar la participación de un presunto agresor sexual en este tipo de escenarios argumentando que hasta el momento no existe una sentencia judicial en su contra, es desconocer el hostil contexto para el restablecimiento de derechos de las víctimas de violencia sexual en Colombia.

Nota al pie: ¿Qué tiene que pasar para que los sectores políticos, que se hacen llamar alternativos, de este país, dejen de proteger a presuntos agresores de mujeres como Hollman Morris y Juan Manuel González? Cuestionar que las instituciones judiciales pueden ser herramientas para perpetuar la opresión de las mujeres, es condición indispensable en la lucha por la justicia social.

* Abogada; Magister en Derechos Humanos, Doctoranda en Estudios Avanzados en Derechos Humanos; Integrante del Grupo de Estudios Feministas del Instituto Bartolomé de las Casas de la Universidad Carlos III de Madrid (España); columnista; activista feminista; Investigadora en temas de derechos de las mujeres; Integrante del Comité Científico Internacional de la Revista “Derechos Fundamentales a debate”, de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (México).

* Socióloga de la Universidad Nacional, especialista en Estudios Feministas y de Género. Maestra en Conflico, Territorio y Culturo de la Universidad Surcolombiana. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Surcolombiana. Activista feminista, integrante de la Organización Comunitaria SEVERA FLOR.

[1] Lea la letra completa aquí https://letraschile.com/colectivo-lastesis/un-violador-en-tu-camino


LA GUACHAFITA