• Melquisedec Torres*

Un pesebre gigante: ¿la mayor atracción en San Agustín?


Foto: Cortesía de La Nación

No tengo duda de que es un gran trabajo el que hacen en San Agustín desde el año pasado con el pesebre que recorre el pueblo.

Lo que me resulta preocupante es que, mientras tanto, pareciera que a los habitantes de San Agustín no les merece mayor importancia el legado prehispánico de los Escultores de los Andes. Que las más de 500 esculturas talladas en piedra, producto de una de las culturas más enigmáticas de este continente, son para muchos de sus habitantes, más un estorbo que la enorme y gran riqueza arqueológica, histórica y artística para disfrute suyo y del mundo.

Pareciera que, frente al gran interés y orgullo que les despierta el pesebre - imagen de una religión extranjera que nació a 14 mil km del sur del Huila y que se introdujo por vía de la brutal conquista europea - el legado ancestral de la cultura Ullumbe fuese un incómodo vecino al que hay que soportar porque no se puede quitar de al lado.

Pareciera que la mayor cultura megalítica de América, el más grande centro fúnebre construido antes del encuentro con los europeos en 1492, fuese para muchos de los actuales habitantes de San Agustín un montón de piedras que se mantienen como aquellos cosas inservibles que uno no saca del sótano porque no tiene tiempo.

Digo todo esto que pareciera. Pues no de otra manera se entiende que destinen recursos, públicos y privados, tiempo y grandes esfuerzos para un pesebre temporal, en lugar de sumar voluntades, tomar conciencia y hacer de todo ese legado milenario la razón de sus vidas. Por supuesto, para beneficio de ellos mismos y para orgullo vitalicio de quienes nacimos en ese mágico entorno geográfico y ancestral.

Foto: Guillermo Torres / Revista Semana

I. Claro que entiendo que lo del pesebre es una buena manera de atraer turismo local y regional. Pero eso no dura más que un mes, o menos, y el tipo de visitantes que llegan no son propiamente los que harán crecer la economía del pueblo ni generar mayores inversiones como las que realmente se requieren para hacer de la Cultura Ullumbe el gran destino mundial que debe ser.

Ningún turista de altos ingresos, nacional o extranjero, va a San Agustín por un pesebre. Lo que se logra, al contrario, es generar una imagen y visión distorsionada de lo que es San Agustín a nivel internacional.

II. Y con todo cariño, pero afirmar que es "el pesebre más bonito y/o más grande del mundo", solo es otra muestra de provincialismo opita. Sí, es grande, es bonito en algunos aspectos, es novedoso pero pesebres de mayor tamaño, con asombrosa belleza, se hacen año a año en diversos lugares del planeta. Todo en sus justas proporciones.

* Abogado y periodista.


LA GUACHAFITA