• Delimiro Moreno*

El silencio ante la biografía de Jaime Ucrós García


En el año 2003, preocupado por el silencio ante la biografía del político huilense Jaime Ucrós García, fundador y jefe del Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), escribí el siguiente artículo en el “Diario del Huila”, que no recibió ninguna respuesta.
Foto: Jaime Ucrós García y Alfonso López Michelsen. Cortesía de Las 2 Orillas.

(En el 101 aniversario de su nacimiento, que tuvo lugar el 1 de diciembre de 1918) . En el año 2003, preocupado por el silencio ante esta biografía, escribí el siguiente artículo en el “Diario del Huila”, que no recibió ninguna respuesta:

Va a ser, dentro de pocos días, cosa de tres años que el autor de esta notícula escribió, y fue publicada por el Fondo de Autores Huilenses de la Secretaría de Cultura de la Gobernación del Huila, una biografía de Jaime Ucrós García, el fundador y jefe del Movimiento Revolucionario Liberal, MRL, en el Huila, gobernador del Departamento, representante a la Cámara, Senador de la República por el partido liberal, y embajador de Colombia ante el gobierno de Panamá.

En una advertencia del autor, después de señalar que la biografía, si bien podía ser muy polémica, como el personaje y el autor, había sido escrita con toda seriedad, se decía:

“Quien no esté de acuerdo con esta o aquella versión o interpretación tiene, por supuesto, todo el derecho de rectificar o aclarar lo aquí estampado; rectificaciones y aclaraciones que esperamos con ansiedad”. Tres años después, el autor no tiene conocimiento de ninguna rectificación o aclaración de lo escrito allí, por parte de ninguno de los actores de los hechos que se narran en la biografía, o de sus parientes o amigos más cercanos, si ha muerto.

¿Será que la biografía es perfecta?

¿Sí será que todo lo allí dicho es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad y que todas las interpretaciones de los hechos ocurridos son absolutamente correctas, todo el mundo está de acuerdo con ellas y no hay ninguna otra versión de los hechos, tan controvertidos cuando se produjeron? ¿No habrá, acaso, alguna interpretación diferente a algunos de los muchísimos episodios políticos, administrativos y hasta personales escritos allí?

¿O será más bien que NADIE ha leído ninguno de los mil ejemplares de esa biografía, editada hace tres años, aparte del autor; el corrector de estilo, Alirio Ríos; el editor, Salomón Cuenca, y el doctor Emilio Cuéllar Lara, quien le cazó un gazapo histórico al prologuista, doctor Alfonso López Michelsen, y se lo comunicó al autor; cuando la realidad es que todos esos mil ejemplares fueron distribuidos, gratuitamente, por supuesto, excepto algunos pocos que fueron vendidos, a por lo menos otras tantas personas?

Me hago ahora esas preguntas, porque realmente me asombra que nadie haya dicho o escrito nada sobre esta biografía, no digamos en elogio suyo, que no lo necesita ni lo estoy buscando, y acaso se produjeron algunas notas periodísticas en ese sentido, sino en contra, o al menos en aclaración o rectificación de algunas de sus páginas, porque no me explicaría que todo el mundo estuviera de acuerdo con lo allí estampado.

Tengo conocimiento, por comunicación verbal, no escrita, de que algún encumbrado personaje dijo que la biografía se extendía demasiado sobre los ancestros del doctor Ucrós; y algún otro, también de manera verbal y en privado, ha dicho que no todos los acontecimientos allí narrados están de acuerdo con la realidad, pero ni lo ha dicho públicamente ni por escrito, y al autor le hubiera gustado que no se quedaran inéditas esas observaciones, que supongo están respaldadas por documentos serios y, por lo tanto, no son simples suposiciones o chismes.

Por eso, dejo constancia de mi dirección electrónica, y me gustaría que los medios de comunicación escritos del Huila le abrieran sus páginas a todos aquellos que tienen opiniones adversas sobre esa biografía; quisieran que se rectificara algo, o se adicionara algún hecho que consideran importante y que no se registró, porque no puede ser posible que estemos ante una obra perfecta, a la que no le falta ni le sobra nada y todo lo que se dice allí es correcto.

¿O será que los líderes del Huila, porque a ellos me dirijo, pues son ellos, con Ucrós, los actores de esa biografía y quienes deben buscar que sus acciones queden claras en la historia, no leen; y si leen no entienden, y si entienden, les da pereza escribir hasta para dejar en claro sus actuaciones ante la historia? Porque para la historia, con mucha pena lo escribo, quedará, de esa época, entre los principales documentos, esta biografía de Jaime Ucrós, porque ella no se refiere solamente a su persona, sino a toda la época que le correspondió vivir.

Por eso son tan importantes esas precisiones que estoy buscando y que, repito, no busca elogios, que no hacen falta, sino críticas serias y documentadas.

P.D. ¿Si será que alguien, además, leerá esta nota?

P.D. II. 2019. Casi 20 años después de publicada la biografía la situación descrita hace 16, sigue igual. La reflexión, entonces, es: ¿Vale la pena escribir biografías para que NADIE las lea? En estos años ha aparecido biografías de Olga Duque, Julio Bahamón Puyo, Luis Ignacio Andrade y Guillermo Plazas que han corrido suerte semejante: ¿quién las ha leído? Nadie las ha criticado ni puesto en cuestión, ¿Acaso son perfectas como la de Ucrós? En el Huila, vale la pena escribir? ¿No será un ejercicio onanista?

PD. III. 2019. Llevo año y medio solicitando a las autoridades competentes que su busto, arrinconado en una bodega de la Academia Huilense de Historia después de ser retirado de su antigua y desaparecida clínica de la Madre y el Niño, sea colocado en un sitio público. Fue un sueño mío, que nadie quiso se realizara.


LA GUACHAFITA