• Jaime Navarrete*

Quinto Encuentro Hablemos de Verdad en Neiva, Huila


Foto: Jessica Alejandra Herran

En Neiva, Huila, el día 6 de noviembre de 2019 se llevó a cabo el quinto encuentro Hablemos de Verdad, organizado por el proyecto Colombia 2020 del periódico El Espectador, junto a la Comisión de la Verdad, y apoyado por embajada de Alemania en Colombia; contó con la participación de víctimas, victimarios, artistas, el comisionado de la macro región Andina, Carlos Ospina, y el embajador de Alemania en Colombia, Peter Plassek.

El departamento del Huila, tiene aproximadamente 170.000 víctimas según el Registro Único de Víctimas, y fue escenario de múltiples actores armados: guerrillas, AUC, FFMM, y grupos criminales organizados. Recientemente se inauguró una sede en Neiva, de la Comisión de la Verdad, que viene a trabajar directamente en el territorio en la búsqueda de la verdad y la reconciliación, como elementos claves en el proceso de transición hacia una paz completa que anhela la sociedad Colombiana, y que encuentra una puerta abierta en el Acuerdo final de Paz, firmado en 2016.

Foto: Jessica Alejandra Herran

Con las palabras de Peter Plassek, se inauguró este primer diálogo social público en el departamento del Huila, haciendo un énfasis en la importancia de reconocer que los procesos de reconciliación necesitan tiempo, no es algo que se construya de un día para otro, sin embargo, en un país como Colombia se debe hacer un esfuerzo paciente por apostarle a la transición, reconociendo que entre enemigos es difícil conversar, y por ello es tan difícil acabar con el conflicto de raíz, porque este no se hace entre amigos, sin embargo, en democracia la diferencia se respeta y se tiene en cuenta en la construcción colectiva de sociedad.

"Podemos haber acabado con el pasado, pero el pasado no ha acabado con nosotros" Peter Plassek

La Comisión de la Verdad, según el comisionado Mayor Carlos Ospina, busca reconocer y respetar las diferencias dentro del marco del diálogo y la democracia, y evitar que sigamos optando como sociedad por la eliminación física y simbólica del otro, de la otredad. En el Huila, afirmó, “nos ha hecho falta el diálogo”, para hablar de la violencia bipartidista, el nacimiento de las guerrillas, y todo el desarrollo del conflicto armado. Recalcó que hay que analizar la profundidad de los dolores y los miedos que hay en la población del Huila, porque “la paz no es esquiva, nosotros somos esquivos a la paz” dijo el comisionado, haciendo referencia a los obstáculos forzosos que a veces la sociedad y algunos líderes quieren hacer ver como inquebrantables.

Foto: Jessica Alejandra Herran

Luego, con un poema titulado Infancia, de la poeta y escritora huilense, Ana Patricia Collazos, donde rememoró las memorias de la violencia del Tolima Grande que mantenía su madre, y que le contaba en su infancia, continuó el desarrollo del evento. También trajo a colación al escritor José Eustacio Rivera, quién con su obra La Vorágine, esbozo desde una historia de amor, el trasfondo de la violencia que hace muchas décadas se vivía con mayor impacto en las zonas periféricas del país, terminó declarando: “la palabra es el conjuro contra la violencia, nos une, nos siembra de esperanza”.

Foto: Jessica Alejandra Herran

Carolina Ramos, activista y cantante huilense, junto a Camilo Giro, a través de sus emotivas canciones recordó que no podemos hablar de una sola verdad, sino de múltiples verdades, porque las personas han padecido en distintos niveles la violencia; la cantante a través de las historias de Rodrigo Silva, primera voz del dueto Silva y Villalba, el Ministro inmolado, Rodrigo Lara Bonilla, y Manuel Marulanda Vélez, fundador de la guerrilla FARC-EP, evidenció como sus vidas estuvieron cruzadas desde distintas perspectivas por la violencia, desde la propiciada por los Chulavitas, el desarraigo del desplazamiento forzado, y los silencios que quiso imponer el narcotráfico callando voces que exigían paz, justicia y respeto por la democracia.

En el segundo momento se llevó a cabo el panel: Problemas y retos para hablar de la verdad en el Huila, entre diversas voces participó: Luceni Muñoz, Comité de Ganaderos del Huila; Rosana Rojas, víctima de las FARC; Ronald Rojas, integrante del partido FARC; Óscar Montealegre, exintegrante de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC; Lucena Ibarra, víctima de la masacre de los concejales del municipio de Rivera; Aníbal Rodríguez, presidente de Camacol Huila; Aladino Ríos, sobreviviente de un “falso positivo” en Pitalito, Huila.

La primera pregunta a los panelistas fue: ¿Por qué es tan difícil hablar de verdad? Luceni Muñoz, del Comité de Ganaderos del Huila, dijo que aunque es difícil, es importante “Conocer la verdad, para sacar ese dolor” que muchas veces impide continuar; por su parte Aladino Ríos, contó su historia de cómo fue detenido por el Batallón Magdalena de Pitalito, y logró escapar antes de que fuera asesinado y pasado por guerrillero, afirmó: “Yo quiero ir hasta el Congreso y que Uribe, le dé una explicación al país”, pues también dijo un jornalero compañero suyo, fue víctima de los falsos positivos, y miles de personas inocentes más, efectuada por los militares que se regían bajo el mandato 029 del Ministerio de Defensa, que garantizaba ascensos a militares, e incentivos económicos por bajas en combate.

Rosana Rojas, quién ha pasado 21 años en la búsqueda de la verdad por la desaparición de su esposo y su hijo mayor, en medio de su voz quebrada expresó: “no es fácil para mi estar aquí, yo quiero que realmente nosotros podamos conocer esta verdad, si están vivos o están muertos, (…) la incertidumbre es muy grande para toda mi familia”, además que interpeló directamente al integrante de las FARC, e hizo un llamado a las diversas instituciones creadas con el Acuerdo final de Paz, para que se garanticen los derechos a las víctimas del conflicto, y no se postergue por más décadas.

Por la voz de las 9 familias víctimas de los asesinatos de los concejales de Rivera, Huila, ocurrido el 27 de febrero de 2006, ultimados por la columna “Teófilo Forero” de las FARC, habló Lucena Ibarra, quién dijo “nos sentimos olvidados”, y que a pesar de haber vivido ya dos encuentros con las FARC, no han encontrado su verdad, porque no hay credibilidad en este grupo desmovilizado según ella, además, por parte del Estado afirmó “no hay compromisos, ni garantías”, a través de esa percepción hizo el llamado al Estado a ofrecer esto no solo a los exguerrilleros, sino a las víctimas.

Foto: Jessica Alejandra Herran

“En el Huila, hay personas y grupos que son obstáculos para la paz y la verdad, porque no han desarmado la palabra, el espíritu”, dijo Ronald Rojas, integrante del partido FARC, quién hizo parte del Bloque Sur de esta organización guerrillera, también confesó que muchas de las verdades de la columna “Teófilo Forero”, se fueron con el “Paisa”, a la clandestinidad en la que se encuentra hoy día. Además, reflexionó sobre el daño que el secuestro le hizo a la propia guerrilla de las FARC y que impacto fuertemente al Huila, he hizo un llamado a que valorar la firma del Acuerdo de Paz, como el primer paso para construir una paz, al representar el cese bilaterales de hostilidades bélicas.

Óscar Montealegre, estuvo 9 años estuvo preso en el marco de la Ley de Justicia y Paz, sobre la cual se juzgaron y condenaron varios Paramilitares, contó que Carlos Castaño desde el 2000 empezó a ordenar homicidios selectivos en el departamento, y envió distintos hombres, algunos que fueron detenidos y encarcelados, por lo que no se pudo consolidar una sólida estructura paramilitar en esta región; Montealegre, afirmó “que se empiezan a cicatrizar las heridas en la medida en que se reconozca la humanidad de los diversos actores”.

Desde Camacol Huila, habló Aníbal Rodríguez, cuya familia fue víctima del secuestro en el marco de la Toma del edificio Miraflores en Neiva, permanenciendo junto a una de sus hijas, 39 meses en manos de la Teófilo Forero de las FARC; él reconoció la importancia de este tipo de encuentros que permiten un diálogo abierto y franco para abordar las heridas del conflicto. E hizo un llamado a no seguir revictimizando a las víctimas, y apostarle a la verdad con el esclarecimiento de los casos de personas desparecidas, víctimas de secuestros, asesinatos, así mismo, afirmó “nuestros conflictos sociales, deben ser resueltos en democracia”.

A Aníbal, le respondió Ronald Rojas, diciendo que no solo el “Paisa”, estuvo al frente de la Toma del Edificio de Miraflores, sino que hubo muchos subcomandantes implicados, y que actualmente el compromiso de aportar a la verdad, está siendo minado por la falta de voluntad del Gobierno de implementar el Acuerdo de Paz, además de la inseguridad jurídica de ser extraditados, y el temor de muchos exguerrilleros de ser asesinados, como viene ocurriendo en distintas parte del territorio nacional, donde ya suman más de 150 exguerrilleros, desde la firma del Acuerdo final de Paz.

Desde Fundagan, se recopilaron las historias de ganaderos víctimas en el Huila, identificando 50 ganaderos que fueron asesinados y 150 secuestrados, en los más de 52 años de conflicto, pero más allá de esas cifras, Luceni Muñoz, fue enfática en decir que la lucha es contra el olvido, y que desde el comité de ganaderos del Huila, han decidido apostarle a pasar la página, y que por ello no se debe generalizar que todos los ganaderos son Uribistas, porque hay múltiples ideologías y visiones de país dentro del gremio.

Además, en este diálogo los actores aclararon que aquí no han existido los terratenientes, sino los pequeños productores, que nunca se pensaron financiar una guerra contra las guerrillas, a través de los paramilitares. Sino que le apostaron a la institucionalidad, viéndose forzado a cooperar con la guerrillera de las FARC-EP.

¿Cómo se sentirían reparados? Fue otra de las preguntas a las víctimas; Aladino Ríos, el primero en responder destacó que hay que aplicar el sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, que debe ser principalmente financiado por Estado, además, que en el proceso de la verdad y la memoria deben contribuir todos los actores armados, y los diferentes sectores de la sociedad civil.

Rosana Rojas, hizo un llamado a la unión como sociedad, y a que los indemnicen como víctimas, ya sean con recursos económicos o materiales que aunque no van a devolver los muertos, les van a permitir tener unas mejores condiciones de vida, igualmente critico que ya no se realicen marchas en favor de las víctimas, porque según ella: “como ya liberaron las grandes y prestantes políticos, se olvidaron de las víctimas de la sociedad civil”. Así mismo, hizo un llamado a no guardar rencor porque no le aporta nada en la construcción de paz, que como víctimas vienen construyendo y exigiendo.

Foto: Jessica Alejandra Herran

Luego, Óscar Montealegre, de las AUC y Ronald Rojas, de las extinta FARC-EP, en un acto simbólico de reconciliación procedieron a entregarse cada uno la camisa de su equipo de futbol favorito, afirmando que más que una camisa, esa prenda representa la voluntad que tienen de vivir en sociedad y aportar a la construcción de paz, partiendo del reconocimiento del daño que causaron en la sociedad.

Finalmente, desde el relator del encuentro, Julio Jaime, profesor de la Universidad Surcolombiana, se concluyó hacer un llamado a mantener los esfuerzos, la esperanza y la mayor paciencia en la implementación del Acuerdo final de Paz, que implica apostarle a la construcción de un relato completo sobre el conflicto, y la verdad de los distintos hechos ocurridos, la búsqueda de los desaparecidos, que suman más de 80.000 en Colombia, según el Centro de Memoria Histórica, y seguir trabajando en la reconstrucción del tejido social entre la institucionalidad, las FFMM, los ex grupos guerrilleros, las víctimas, la academia, y la sociedad civil, claramente con el apoyo de organizaciones sociales nacionales y la comunidad internacional.

* Jaime Navarrete, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, Universidad Surcolombiana.


LA GUACHAFITA