• Jaime Navarrete*

¿Por qué los jóvenes debíamos votar este 27 de octubre?


Los y las jóvenes en el país, somos el 42,1% de la población oscilando entre los 14 y 28 años, periodo de tiempo en el que según el Estatuto de Ciudadanía Juvenil (Ley 1622 de 2013) somos considerado como jóvenes. Este mismo prioriza la participación juvenil en diferentes espacios como los Consejos de Juventudes locales, municipales, distritales, departamentales y nacional, para que nuestras ideas, percepciones y propuestas tengan incidencia en los diferentes niveles de gobierno, esto impulsado por la Ley Estatutaria 1885 de 2018, basta preguntarnos, ¿estamos los jóvenes aprovechando esto?

En Colombia, desde nuestra casa, pasando por la escuela, colegio, iglesias, grupos deportivos y artísticos, medios de comunicación, en general los diferentes espacios y comunidades con las que nos relacionamos, nos han influenciado una errónea cultura política, minimizada a las prácticas de politiqueros corruptos, mentirosos, mafiosos y hasta asesinos, que pululan y son noticia diariamente, no precisamente por ser transparentes y respetar y valorar las Constitución, sino por pisotearla a través por ejemplo, del robo y desfalco al erario público, recurso que todos y todas como ciudadanos ayudamos a incrementar cada año con nuestros impuestos.

¿Es justo entonces, que por seguir esa errónea cultura sobre la política y lo político, debamos dejar que nuestros recursos queden en manos de cualquiera?

A mí no me parece, sobre todo por las grandes desigualdades e inequidades que son palpables en nuestra sociedad, y que deben ser mitigadas y atendidas por los gobiernos locales, departamentales y nacional. Un ejemplo del contexto actual, lo hayamos en el desempleo que bajo el actual gobierno nacional, llegó a 10,8%, cifra que hace algunos años no teníamos. Y afecta principalmente a los y las jóvenes, pues entre junio y agosto, según el DANE, un 17,7% de este grupo etario se encontraba desempleado, lo que representa un incremento de 1,3% para la misma fecha del año pasado (16,4%).

Igualmente, la violencia contra la mujer, según cifras del Instituto de Medicina Legal, tan solo entre enero y febrero del presente año, se reportaron 138 homicidios, 10 de ellos catalogados como feminicidios, a esto se le suma 2471 casos de violencia intrafamiliar, 3263 casos por delito sexual y 5501 casos de violencia interpersonal. Sumadas a estas escalofriantes cifras, que esconden miles de historias humanas, se agrega el temor a denunciar con el que viven las mujeres, debido a que no encuentran en las actuales políticas e instituciones un apoyo firme y constante, luego de que hagan sus denuncias, pues según la Fiscalía, las mujeres que denuncian terminan siendo revictimizadas y hasta asesinadas por sus agresores, en un promedio de 36 horas después de presentar sus denuncias.

El daño ambiental es otro de los problemas que debe empezar a ser mitigado desde las políticas estatales, no basta con nuestras ecológicas buenas intenciones pues aunque suman, lo que realmente cambiaría el rumbo del deterioro ambiental que hay en el departamento del Huila, y en el país, sería la aplicación de las políticas ya existentes, como el COMPES 3915, que emite lineamientos y políticas para el desarrollo regional sostenible del Macizo Colombiano, estrella fluvial estratégica para todo el país. Igualmente, la defensa de la biodiversidad que hoy es amenazada principalmente por la deforestación, minería legal e ilegal indiscriminada, la explotación de hidrocarburos y la contaminación por químicos y residuos sólidos a ríos y ecosistemas que facilitan nuestra vida en este planeta.

Estos son solo tres campos de acción que están bien complicados a nivel local y nacional, pero desde el ejercicio político consciente, responsable, inteligente y con visión de municipio y región a largo plazo, podrían mitigarse. Tampoco debemos idealizar a los políticos, ni confiar desmesuradamente en ellos, no son ningunos superhéroes, lo que de seguro debemos hacer como ciudadanos es participar de los diferentes espacios de diálogo, debate, concertación, construcción de políticas públicas, que por ejemplo convoquen; pero también de denuncia y control contra esos mismos políticos, debemos ser pues, veedores de su representación, y acompañantes sigilosos de sus decisiones políticas.

Neiva, el Huila, y todas las regiones del país, necesitan políticos(as) comprometidos con apostarle a ciudades sostenibles, donde el crecimiento económico no desprecie el mercado local, y no afecte irreversiblemente nuestro ambiente, nuestra Pachamama. Así mismo, impulsores y defensores de políticas contra la violencia hacia la mujer, que actualmente no solo sufren violencia física, sino psicológica, política y estructural, dado el Estado patriarcal y aún muy clerical en el que nos encontramos. Igualmente, de la educación pública, única alternativa para muchos jóvenes, sobre todo estratos 1 y 2, que desean salir de un ciclo de violencia y pobreza, enraizados en el modelo económico actual, que los condena.

Por otro lado, gestores de espacios que faciliten el encuentro sociocultural de la diversidad, tan propia de nuestro país, espacios que permitan una interacción entre naturaleza, culturas ciudadanas y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Esto definitivamente le hace falta a nuestros territorios, para enriquecernos culturalmente, para recuperar la verdadera conexión (humano-naturaleza), y para potenciar el crecimiento desde innovadoras y garantistas alternativas laborales, sociales, comunicativas y comunitarias.

Según el DANE, somos 48.258.494 habitantes en el territorio nacional, como ya lo decíamos un 42,1% tiene entre 14 y 28 años, lo que representa algo así como 13 millones de jóvenes, de estos el 16% tenemos entre 18 a 28 años, es decir, estamos facultados por la ejercer el derecho al voto. En el departamento del Huila, la población joven representa un 28.10% de la población, es decir, somos 328.528 jóvenes en todo el departamento, en Neiva, somos 91.040, es decir el 26% de total de la población del municipio que es de 345.806 habitantes.

Pero más allá de esos números, que son lo suficientemente significativos para elegir políticos con las características que les propongo, que enfrente colaborativamente los retos que tenemos como sociedad; los y las jóvenes somos energía, valentía, creatividad, solidaridad, pese al aparente escepticismo hacia la política, estamos re-inventando otros modos de estar, hacer, ser. Es decir, estamos construyendo aunque no nos hayamos dado cuenta unos nuevos territorios, donde se valora el río, unas nuevas prácticas políticas y culturales, que se edifican desde la pluralidad, y unas nuevas formas de producir y consumir, que se basan en el cooperativismo y la solidaridad, no somos ajenos a la realidad, como nos hacen ver los medios de comunicación y las clases politiqueras que quieren seguir amañadas al poder. Este domingo fue una oportunidad para demostrar quienes somos y que podemos elegir conscientemente.

Nota: Dentro de los beneficios a los y las sufragistas que decidan participar mañana, según la Ley 403 de 1997, serán: 10% de descuento en la matrícula para estudiantes de la educación pública superior; media jornada de descanso para empleados, más un día completo si participan además como jurados; si es bachiller un mes menos de servicio militar, si es soldado campesino regulares tendrán dos meses de rebaja en su servicio; descuento del 10% para tramites de Cédula, Pasaporte, Libreta Militar, puntos extras en convocatorias para cargos públicos, entre otros.

Bibliografía:

  • Cartilla Jóvenes para la Vida, Gobernación del Huila, 2018.

  • Diana C. Urbina. (2010). Construcción del sujeto joven: posibilidades frente a una categoría problemática. Bogotá.

  • Sara Alvarado, Camilo Ramírez, Ariel Gómez, M.C. Sánchez. (2015). Prácticas socioculturales, políticas y políticas públicas. Juventudes Latinoamericanas.

  • Chantal Mouffe. (1993). EL RETORNO DE LO POLÍTICO. New York/Londres: Verso.

Webgrafía:

* Estudiante de comunicación social y periodismo, Universidad Surcolombiana.


LA GUACHAFITA