• Dayana Méndez Aristizábal*

Candidatos a la gobernación del Caquetá y las violencias contra la mujer


Foto de referencia: Cuartoscuro.com

El próximo 28 de octubre el Caquetá elegirá a su nuevo gobernador. Hemos revisado los programas de gobierno de los cuatro (4) aspirantes a este cargo de elección popular, para conocer qué proponen frente a las Violencias contra las mujeres. Teniendo en cuenta que este es un problema social y político que no se puede ignorar y que además debe ser abordado con un enfoque programático específico, que responda a la intensidad y magnitud del mismo en el departamento. Entendiendo que la violencia de género tiene una connotación más amplia, hemos decidido abordar la violencia contra las mujeres frente a la violencia física, violencia sexual y feminicidios, que, aunque son la punta del iceberg, son la violencia visible que mínimamente debería considerarse en un programa de gobierno para un cargo de elección popular en esta región.

Los documentos analizados son los que reposan en la página de la Registraduría Nacional del Estado Civil[1] y que fueron entregados a esta por los candidatos al momento de su inscripción.

Dos programas de gobierno no incorporaron propuestas para las mujeres, no sólo no tuvieron en cuenta el tema de las violencias, sino que en general no incorporaron propuestas para resolver las necesidades del colectivo mujeres. Sólo un programa de gobierno incorporó el concepto de feminicidios y de violencia sexual.

1. Jorge Hernán Camacho Pinzón (Partido Colombia Justa Libres)

En el ítem de “Inclusión Social y Equidad de Género”, hay cuatro propuestas, de las cuales una menciona las violencias contra las mujeres:

“Apoyaremos campañas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres al tiempo que abriremos espacios articulados hacia la formación en programas de salud psicoemocional y físico.”

No se explica a qué se refiere exactamente con el apoyo a campañas de sensibilización, o el cómo se harían. No hay referencia adicional sobre herramientas y estrategias a utilizar en la lucha por la eliminación de las violencias contra las mujeres. No hay mención sobre los feminicidios ni sobre la violencia sexual.

2. Arnulfo Gasca Trujillo (Partido Conservador)

En el ítem “Pacto por la inclusión social”, hay once (11) propuestas que refieren a diversas colectividades. La segunda de ellas es la única allí y en todo el programa de gobierno que se dirige a las mujeres:

“Gestionar la creación de la subsecretaría de la mujer, la familia y la libertad religiosa, como pilares de una sociedad prospera”

No hay desarrollo frente a lo que eventualmente se haría para la eliminación de la violencia contra las mujeres. No hay otra alusión a la palabra mujer o mujeres. No hay referencia a la violencia sexual y no se encontró referencia a los feminicidios.

3. César Augusto Torres Ríos (Coalición Unidos Podemos)

En el título “Mujeres” se encuentran las propuestas para abordar las necesidades de este grupo poblacional y este a su vez se divide en temas: Educación, salud integral, una vida libre de violencias, autonomía económica, entre otras.

El acápite “por una vida libre de violencias”, se compone de cinco (5) propuestas:

  • Fortaleceremos la competencia interinstitucional para la erradicación de todo tipo de violencias y discriminación basada en género, a través estrategias de prevención, detección, seguimiento y sanción con enfoque etario, garantizando la atención de las mujeres rurales, campesinas, indígenas, negras, afro, mujeres en condición de discapacidad y excombatientes.

  • Dirigiremos la transformación del Caquetá en territorio seguro para las mujeres a partir de acciones integrales e interinstitucionales que genere entornos de confianza y tranquilidad.

  • Promoveremos la garantía de los derechos de las mujeres desde la transformación socio cultural de mitos y estereotipos que conllevan a la violencia, hasta el fortalecimiento de la Ruta para la detección, atención y judicialización de las violencias basadas en género. Para ello aumentaremos esfuerzos para la mejora del sistema de referencia y contrarreferencia, así como el acompañamiento judicial para la atención humanizada y efectiva a las víctimas, con enfoque de género y haciendo especial énfasis en la prevención y judicialización de los feminicidios.

  • Para lo anterior se fortalecerán las organizaciones civiles de mujeres, con el objetivo de fomentar la participación directa por parte de víctimas de violencias basadas en género. Al mismo tiempo, crearemos y desarrollaremos el Observatorio Departamental de Equidad para la mujer y la Casarefugio integral para las mujeres víctimas de violencia (campesinas, urbanas, habitantes en situación de calle, en situación de prostitución, con discapacidad, indígenas, afrodescendientes, excombatientes, y todas las demás que se encuentren en condición de vulnerabilidad).

  • Caracterizaremos el escenario de las mujeres en situación de prostitución y propenderemos por acciones conjuntas y concertadas para su atención, posibilitando alternativas para la generación de ingresos, el cuidado de su salud y cuerpo, así como todos los demás factores que componen una atención integral del Estado.

Las propuestas van desde promover la transformación socio cultural de los estereotipos que conllevan a la violencia, dar acompañamiento a las víctimas, haciendo especial énfasis en trabajar en la prevención y judicialización de los feminicidios; pasando por fortalecer la competencia interinstitucional para la erradicación de todo tipo de violencias y discriminación basada en género, a través estrategias de prevención, detección, seguimiento y sanción con enfoque etario, garantizando la atención de las mujeres rurales, campesinas, indígenas, negras, afro, mujeres en condición de discapacidad y excombatientes; llegando a la propuesta de creación del Observatorio Departamental de Equidad para la mujer y la Casarefugio integral para las mujeres víctimas de violencia (campesinas, urbanas, habitantes en situación de calle, en situación de prostitución, con discapacidad, indígenas, afrodescendientes, excombatientes, y todas las demás que se encuentren en condición de vulnerabilidad).

En el mismo acápite se considera el abordaje de políticas concertadas con las mujeres en situación de prostitución para su atención, posibilitando alternativas para la generación de ingresos, el cuidado de su salud y cuerpo, así como todos los demás factores que componen una atención integral del Estado.

Este programa de gobierno también aborda lo relativo a la violencia sexual y lo hace de la siguiente manera:

Frente a la violencia sexual direccionaremos acciones hacia la prevención y protección, así como para la detección y atención, garantizando la aplicabilidad del protocolo de atención integral en salud para víctimas de violencia sexual.

En conclusión, en el programa de gobierno se aborda lo relacionado a las violencias contra las mujeres, se plantean herramientas para la eliminación de los feminicidios y de la violencia sexual.

4. James Urrego Carvajal (Centro Democrático)

No se encontró un acápite dedicado a mujeres en el que se plasmaran propuestas. La palabra mujeres se encontró dos veces en el acápite de diagnóstico, pero ninguna vez en el resto del documento. Notamos con extrañeza que el programa de gobierno no desarrollara propuestas para las mujeres. No menciona nada sobre feminicidios ni violencia sexual.

Análisis

Luego de leer y analizar los programas de gobierno de los candidatos a la gobernación de Caquetá, es preciso hacer algunas reflexiones.

La primera de ellas, que, aunque obvia, es muy necesaria: ninguna de las personas que aspiran a la gobernación es una mujer, son cuatro (4) hombres; ello denota la brecha social, política y democrática que subsiste en la región.

Es evidente que la eliminación de las discriminaciones, las violencias y la lucha por la igualdad no es algo que inquiete a la mayor parte de los aspirantes a la gobernación del departamento, lo cual sorprende en una región en la que las mujeres afrontan tan altos índices de violencia física, sexual y feminicidios.

De los cuatro programas analizados, uno de ellos[2] refiere que apoyará campañas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres; no afirma que direccionará o realizará, tampoco manifiesta las estrategias o herramientas que utilizará para ello. Decanta el tema en tres renglones.

Un segundo programa[3] menciona a las mujeres en una oportunidad y lo hace para anunciar la creación de una subsecretaría de la mujer, la familia y la libertad religiosa. No hay en todo el documento una referencia adicional a las mujeres.

Una tercera propuesta[4] de gobierno no menciona siquiera en una ocasión a las mujeres en lo correspondiente a propuestas. Son invisibles en el programa de gobierno. Estas propuestas tienen en común que ninguna aborda el problema de las violencias contra las mujeres, -sólo una apenas lo menciona-, no hablan de la violencia sexual y sus víctimas y no refieren nada sobre los feminicidios, ni sobre las estrategias que implementarán para su eliminación.

Finalmente, un cuarto programa de gobierno[5] aborda de manera amplia lo concerniente a las mujeres y su derecho a una vida libre de violencias. Esta propuesta aborda la necesidad de transformar los estereotipos que fomentan estas violencias, es decir, pone el foco en el origen del problema y a partir de allí plantea estrategias y acciones concretas para la eliminación de las violencias y la atención y protección de las mujeres víctimas de estas. El abordaje de la propuesta se hace desde una perspectiva que incluye las diversas realidades de las mujeres: las rurales, indígenas, negras, afro, mujeres en condición de discapacidad, excombatientes, habitantes en situación de calle, en situación de prostitución, con discapacidad y todas las demás que se encuentren en condición de vulnerabilidad y esto es algo que además de necesario, es justo.

Esta propuesta también se incorpora lo relativo a la prevención y judicialización de los feminicidios, y la aplicación del protocolo de atención integral en salud a las víctimas de violencia sexual; algo que las víctimas han venido reclamando desde hace años, que se hace muy necesario en una región tan afectada por el conflicto armado y frente a lo cual, incluso ha tenido que pronunciarse la corte constitucional.

Las mujeres son las grandes ausentes en la mayoría de programas de gobierno de aspirantes a la gobernación del Caquetá; aunque con una propuesta que hace contraste a esta invisibilización generalizada, sigue siendo una pena y un absoluto desacierto, que las mujeres sigan siendo las “olvidadas”. Es imposible avanzar en la lucha por la igualdad, en el respeto por la vida de las mujeres, si sus necesidades no ocupan un espacio en el debate público electoral. Lo que no se enuncia no existe y no porque automáticamente desaparezca, sino porque deja de ser importante a la luz del análisis, de las políticas públicas y del actuar político. Aún nos falta mucho para reconocer el verdadero problema que son las violencias contra las mujeres y darles el tratamiento que una verdadera sociedad democrática está obligada a darles.

Referencias

[1] En ese orden son analizados

[2] Colombia Justa y Libres

[3] Partido Conservador

[4] Centro Democrático

[5] Unidos Podemos


LA GUACHAFITA