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Polémico aval conservador que cuestionan defensores de DD.HH en Huila


Aunque la dirigencia del partido conservador en el Huila no ha dado explicaciones públicas a las críticas, la confirmación del aval al candidato del partido en el municipio de Guadalupe, evidencia que en este caso han preferido el pragmatismo electoral e ignorar los reparos éticos. Exclusivo de La Gaitana Portal.

Foto: Archivo La Gaitana Portal

La carrera militar de brillo y reconocimiento de Óscar Fernando España Algecira, un hombre oriundo del municipio de Guadalupe, Huila, entró en declive en el año 2015. Su formación castrense como oficial del ejército y su desempeño destacado en misiones operacionales de alto riesgo, desterraban cualquier sospecha que advirtiera un final accidentado para la que era aplaudida como una trayectoria de éxito. Todo empezó con el reportaje de la Revista Semana publicado el 8 de agosto de ese mismo año. Los partes militares que habían celebrado la eliminación del jefe guerrillero Cacerolo, segundo comandante del frente 17 de las FARC, quedaron sin sustento y sin la aureola de heroísmo y táctica, después de que una fuente militar bajo reserva hiciera revelaciones que ponían de presente procedimientos ilegales y atentatorios contra el derecho internacional humanitario y los derechos humanos, preceptivas de obligatorio cumplimiento en las confontaciones bélicas. Las delaciones de un participante de la operación sirvieron para desentrañar un entramado de corrupción e irregularidades en el Gaula de la novena brigada de Neiva que comprometían a miembros de distinta jerarquía.

El interés que el caso suscitó en la revista fue tanto que varios reporteros se trasladaron a la ciudad de Neiva a realizar una pesquisa detallada y a esclarecer las sombras de un episodio que solo reflejaba una de las muchas situaciones problemáticas en el interior del ejército. Los indicios y los datos dispersos develaban métodos cuestionables para reportar bajas en combate. Según lo relatado por el medio capitalino, un desmovilizado de la guerrilla que colaborada con frecuencia con el ejército, se acercó a la novena brigada y ofreció ayuda para ubicar y dar de baja a Edwin Cacerolo, que para la fecha operaba en la zona de rural de Baraya, Huila. Acordada una recompensa de 120 millones si lograba el propósito de su infiltración, por instrucciones del jefe del Gaula, se le dotó de una pistola y un fusil y se le asignó un soldado acompañante que secundaría la operación simulando ser guerrillero. Eliminado el subersivo y su escolta, la cabeza de Cacerolo fue ostentada por Òscar Fernando España Algecira como un preciado trofeo de guerra que muchos estrategas militares de espíritu combativo habían ansiado.

Los líos para los jefes del Gaula en el departamento del Huila empezaron cuando la fuente militar que proporcionó la información al semanario afirmaba que ellos habían exigido 30 millones del botín. Situación que se agravó cuando las necropsias y los exámenes forenses de Cacerolo y su escolta evidenciaban tatuajes y un uso excesivo de fuerza letal, al encontrarse 8 y 5 impactos de bala en el primero y segundo de los cuerpos, propinados, según valoración científica, a escasa distancia y en posiciones inermes de los subersivos. Lo anterior permitía concluir que además de la corrupción que había permeado el operativo, los testimonios del cuerpo militar falseaban la realidad de los hechos. Nunca hubo fuego cruzado ni refriega.

Aunque las investigaciones de la justicia penal militar se hicieron con discreción y absoluta protección de las fuentes, la publicación de Semana solo revelaba la punta de un iceberg. Los manejos amañados y confusos que comprometían recursos y oficiales con prontuarios hasta la fecha impolutos, alertó al alto mando militar .

El nombre de Óscar Fernando España Algecira, quien con el acto administrativo 5523 del 22 de junio del 2016, el ejército nacional de la república de colombia oficializó su llamamiento a calificar servicios, se hubiera extraviado para siempre en el olvido si la política no lo hubiera contagiado. Después de haber entregado el mando del Gaula en el Huila al mayor Daniel Fernando Vital, su carrera se eclipsó y su retiro se precipitó. Fue en las pasadas elecciones presidenciales, cuando ya anunciada su aspiración a la alcaldía del municipio de Guadalupe, decidió hacer proselitismo de forma protagónica por la candidatura de Iván Duque. Abierto el periodo de inscripciones, el ex militar avalado por el partido conservador postuló su nombre a la alcaldía del municpio de Guadalupe. De inmediato, organismos internacionales defensores de derechos humanos y veedores de los procesos electores en Colombia cuestionaron el aval (ver informe: "Ejecuciones extrajudiciales en Colombia en 2015, continuidad y encubrimiento" en el que aparece el nombre de Óscar España). El candidato a la gobernación del Huila Carlos Ramiro Chávarro ha guardado silencio y se ha negado insistentemente a contestar a los reporteros de la región que le han preguntado por el tema.

Foto: Archivo La Gaitana Portal

Las imágenes del acto de inscripción de Óscar España lo muestran acompañado de dirigentes como Jorge Fernando Perdomo, el representante a la cámara Jaime Felipe Lozada y el ex personero de la ciudad de Neiva, Jorge Osorio. Cuando un periodista del diario El Espectador interrogó a Carlos Ramiro Chávarro sobre ese caso, el candidato aseguró que le había sugerido al representante Lozada retirar el aval del ex militar; también aseveró que le pediría a Omar Yepes, presidente nacional de la colectividad, revisar el otorgamiento de ese aval para evitar un escándalo que afectara negativamente su campaña. Aunque a la fecha no hay un fallo condenatorio por parte de la justicia ordinaria, y Óscar Fernando España asegure que todo está orquestado por sus detractores políticos y periodistas “malintencionados”, el caso que años atrás fue noticia destacada en la primera plana de los medios nacionales, ha vuelto a ocupar un espacio en la agenda mediática con ocasión de su postulación que se mantiene a pesar de las críticas. Por ahora, los dirigentes del partido conservador en el Huila tendrán que lidiar con una candidatura incómoda y entregar con frecuencia explicaciones ante las inquietudes que la prensa formule.

Foto: Archivo La Gaitana Portal


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