• Daniel Cortés*

Reseña: Oficios del destierro en la era del vacío


Marcos Fabián Herrera Muñoz, poeta Huilense, columnista del diario El Espectador y La Gaitana Portal ha publicado su nuevo libro de poesía, titulado Oficios del destierro. Es una colección de poemas publicado por la editorial de La Universidad del Valle, cuya presentación estuvo a cargo del autor el primero de mayo en la Feria del Libro 2019 en Bogotá.

El escritor nos comparte en este poemario compuesto por 25 manuscritos la complejidad de nuestra realidad desde la visión humanista pero implicitamente nos muestra matices de lo simple que se ha tornado el nuevo orden mundial por la globalización comercial, la mercantilización del ser humano y la repartición del poder después del “final” de la guerra fría.

Según tesis como la del filosófo francés Gilles Lipovetsky, estamos en la era del vacío, donde la formación humanista del ser humano está en decadencia, un caos social que desconoce las pautas fijadas en mayo del 68, una ligereza cultural donde las personas cada vez leen menos libros al año, prefieren un resumen que leer una obra maestra de la literatura universal, donde todos están de afán, una sociedad donde no se aprecian las labores artesanales, se desprecia el valor de lo bien hecho, se destierra a quienes obran en forma auténtica y no caen en circulos viciosos, se trata con indiferencia a los virtuosos, un ambiente donde no queda espacio ni tiempo para pensar o crear.

Es por ello que estos poemas, analizados en conjunto, eventualmente resultan siendo una invitación a respetar el trabajo de las personas que dan lo mejor de sí en cada labor encomendada. Mencionemos a ese relojero que utiliza las herramientas más anticuadas pero efectivas, a ese músico que compone canciones con base en bellas anécdotas o al político que le sirvió a su pueblo con honradez pero que ahora está sin una pensión.

Su poema “Prócer” resalta la gallardía y talante de héroes del pasado, ahora olvidados, quienes no ostentaban un apellido o cargo importante de la oligarquía en otrora, y por ende, sus hazañas no quedaron en la memoria de las siguientes generaciones, porque al parecer, la historia la han escrito los vencedores y los pertenecientes a familias acomodadas que siempre buscan figurar en los anaqueles de la historia.

El poema “Maternidad” es un llamado a todos los hijos que parten en pedacitos los corazones de sus madres, quienes fueron criados con esmero y voluntad inquebrantable, ahora son unos más del montón en esta sociedad enferma, ahora son unos rufianes que dejaron las caricias y cuidados de sus señoras madres en lo más recóndito de sus pensamientos. Nadie podrá recompensar el amor de una madre jamás, el tiempo no alcanza, el dinero no es suficiente y tristemente la voluntad de hacerlo es efímera para algunos.

Todos los poemas contienen un lenguaje elegante, verosímil y peculiar, los lectores deben trasladarse a mundos distintos a medida que cambian de página, pues cada oficio tiene características intrínsecas que lo diferencian de inmediato con los otros desterrados.

En el poema “Leyenda del Tiempo” nos describe la importancia de tener varias fuentes de información y ser críticos frente al análisis de las noticias que nos dan, pues es la memoria, ficción del pasado, convertida en historias por las hordas a partir de la acción de un hacedor de sueños imperfectos, concebidos en la vigilia.

El poema “Equilibrista” es un reflejo fidedigno del supuesto colegaje que pregronan en algunas profesiones, pues cuando alguien es disciplinado, trabaja duro, está enfocado y empieza a cumplir metas que otros no han podido, abajo la muchedumbre desea que los pies desacierten en la cuerda para dejar una huella en el éter. Ese es el momento definitivo para tomar la decisión de persistir porque tras bambalinas la parentela eleva plegarias para que el aura de equilibrio proteja al aprendiz.

Esta una obra dedicada a todos los seres humanos que conservan la autenticidad del pasado en nuestros días por medio de sus labores cotidianas. También es un escrito que nos compele a percibir a la otra Colombia. Al otro país, no tan vacío, donde familias enteras trabajan con orgullo y excelsa dedicación en la elaboración de artesanías, en la confección artesanal de vestidos, en la composición de una melodía, en el heroísmo indeleble para defender un ideal e incluso en la redacción de una demanda en el caso de los abogados artesanos (Artisan Lawyers).

Ese pueblo olvidado que nos demuestra que los buenos somos más, esa nación colmada de esperanza, aún. Esa esencia donde el color se hace sombra y el instante eterno, en la luz mortecina que el lienzo conserva, en el grito ahogado que la nube dibuja, en el vino que una boca añeja, la que nos conduce a seguir siendo un gran destino turístico por la riqueza natural e inmaterial que sobresale en cada municipio, en cada plaza principal, en cada plaza de mercado, donde presenciamos los oficios del destierro.

El poeta Marcos Fabián nació en El Pital (Huila), Colombia, en 1984. Comunicador social y periodista de la Universidad Surcolombiana de Neiva y Magíster en Filosofía Contemporánea de la Universidad San Buenaventura- Sede Bogotá. Ha ejercido el periodismo cultural y la crítica literaria. Autor de los libros El coloquio insolente: conversaciones con escritores y artistas colombianos (Coedición deVisage-con-Fabulación, 2008); Silabario de magia – poesía (Trilce Editores, 2011); Un bemol en la guerra (Editorial Navío libros, 2018). Sus cuentos y poemas han sido traducidos al francés y al inglés. Ha sido Docente de pregrado en la Universidad Surcolombiana (USCO) y la Corporación Universitaria Nacional (CUN).


LA GUACHAFITA