• Angélica Ortiz*

¿Qué se viene para la JEP?


Foto: Cortesía Revista Semana

El pasado domingo en alocución presidencial el actual mandatario de los colombianos expresaba, en transmisión por todos los canales públicos y privados del país, su posición frente a la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Esta postura, para algunos analistas no era de sorprender, pues desde su tiempo en campaña el Presidente Iván Duque estableció una agenda clara frente al proceso de paz con las FARC y las posibles modificaciones que a este asunto debía otorgarse.

Y en el mismo sentido, provocó un sinnúmero de opiniones sobre las objeciones presentadas por el Gobierno Nacional; desde aquellos quiénes ven este suceso como un retroceso a todo lo construido en los últimos años, como para quiénes las modificaciones que puedan brindarle al acuerdo blinde y fortalezca la construcción efectiva de la paz en el país. Opiniones hemos visto de todos los sectores: Académicos, de jueces, de políticos y directos involucrados en el tema, militares, exguerrilleros y víctimas del conflicto; no obstante, la pelota ahora juega en el Congreso y es allí donde se establecerá la definitiva respuesta a este asunto.

Y es aquí donde el Gobierno del Presidente Iván Duque se pondrá a prueba con el objetivo de medir su fortaleza y gobernabilidad en el Congreso de la República, teniendo en cuenta que la relación entre el Legislativo y Ejecutivo no está en el mejor de los caminos. Como también puede ser detonante de posturas futuras frente a los proyectos que radique el Gobierno Nacional en los próximos periodos legislativos, así como la aceptación que acarree el nuevo Plan Nacional de Desarrollo (PND), y la reforma política.

Pero volvamos al tema que hoy nos atañe: la aceptación o el rechazo de las objeciones que desde la Presidencia de la República se le ha hecho a la Ley Estatutaria de la JEP; ninguno cuenta con las mayorías absolutas suficientes para lograr ganar el debate en las cámaras del Congreso de la República, tanto en Senado como en Cámara de Representantes. Sin olvidar que, de acuerdo a lo que establece la ley, la aceptación en uno y rechazo en otro, es decir, la discrepancia entre las cámaras – puesto que como en las matemáticas, el orden no altera el producto-, puede llevar a que se archive el proyecto de ley.

Por el momento, el Gobierno cuenta con el apoyo seguro del Centro Democrático, de los movimientos cristianos y de la bancada del Partido Conservador, y del Senador Jonatan Tamayo – electo por el ASI y quien ha apoyado decisiones de Gobierno-; determinando así, que en la otra orilla, el sector alternativo busque darle un contrapeso a la balanza surgiría de la unión de la Farc, la Alianza Verde, la Colombia Humana, el Polo, el MAIS, y la Lista de la Decencia.

En este orden de ideas quedarían tres partidos, que desde inicio de Gobierno del Presidente Duque se declararon como independientes: El partido Liberal, quiénes esperan en posteriores días reunirse como bancada – Senado y Cámara de Representantes- con el ex Presidente César Gaviria y sentar una postura clara. El Partido de la U, que a pesar de haberse jugado cartas políticas en el Gobierno pasado por la construcción de la paz hoy se vislumbran diferencias internas, dando a lugar que se les de libertad a los congresistas de votar individualmente y no como colectividad. Y finalmente, el Partido Cambio Radical, bancada que contaría con la tranquilidad de tener la pelota en las manos y jugar las cartas como considere.

Entrar en esta etapa inicia un proceso de especulaciones en las que cada uno de los expertos puede definir las posturas que llegue a tener realmente los partidos independientes al Gobierno, y en especial la postura que llegue a tener el partido Cambio Radical, que puede llegar a hacerle frente y proporcionar un trascendental cambio a las políticas y propuestas que el Presidente Iván Duque busca dar en cumplimiento de su Plan de Gobierno.

* Profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos


LA GUACHAFITA