• Carlos Losada*

La ola de los independientes a la alcaldía de Neiva


Foto: Cortesía Revista Semana

En el contexto de las elecciones a una corporación legislativa o ejecutiva la Constitución y las leyes que se han establecido dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE), le han permitido a los ciudadanos inscribirse como candidatos independientes, sin el aval de un partido político reconocido con su personería jurídica, y enfocada en un primer momento a la recolección de firmas de la ciudadanía para así obtener un aval, es decir, recibir de la propia sociedad la legitimidad de la candidatura y la participación con sus propuestas y visión de gobierno en una contienda electoral.

En las últimas elecciones vimos con gran impacto esta posibilidad. Por una parte en aquellos grupos significativos de ciudadanos que buscaron superar la labor de recolección de las firmas y así competir por superar la barrera del umbral electoral, y ser reconocidos como partido político. Por otra parte, estos mismos grupos que buscaron un aval singular para un candidato que representara un objetivo y lograra el cargo deseado, principalmente en la rama ejecutiva.

Si bien grupos como Colombia Justas Libres lograron superar el umbral electoral para convertirse en partido político con reconocimiento y acción ejecutoria de presupuesto, otros grupos no tuvieron tal suerte; no obstante, aquí el debate se abre a la situación que ha llevado a que en las capitales de departamento, tanto en las pasadas como en las presentes elecciones participe un gran porcentaje de candidatos independientes, algunos con trayectoria en partidos tradicionales y otros que se abren camino en la política con un movimiento propio. Lo anterior visto con argumentos sólidos: De 32 capitales de departamento, 14 tienen alcaldes independientes; y de las cinco principales ciudades de Colombia –Bogotá D.C., Barranquilla, Cali, Medellín y Cartagena-, solamente en la capital atlanticense el alcalde electo recibió el aval de un partido político.

Esto nos lleva a preguntarnos sobre el impacto que tiene esta ola de nuevos líderes en la política tradicional que se ha desarrollado en el país. Aunque es un mecanismo que abre camino para que la ciudadanía opte por sentirse representados en fuerzas alternativas a las tradicionales, esto ha dejado en evidencia el desgaste en el que se encuentran los partidos políticos. Lo anterior llevando a que los políticos independientes aprovechen los vacíos jurídicos de la recolección de firmas y adelanten pre campañas sin dejar a un lado los coavales que los partidos políticos afines les pueden tener asegurados.

Por otra parte, en un intento desesperado por no verse salpicados por los escándalos de corrupción, los independientes han visto en la recolección de firmas una vía para demostrar una mayor conexión con la ciudadanía, y un determinado aislamiento a las políticas y directrices clientelistas de algunos partidos políticos.

Ahora bien, ¿en Neiva cómo se está presentado dicha situación? En reportes de la Registraduría Nacional del Estado Civil la información de los grupos significativos de ciudadanos se encuentra abierta para que todos los ciudadanos tengan la libertad de conocer a quiénes por medio de firmas desean llegar a ocupar el despacho principal de la alcaldía de la capital huilense. De acuerdo a lo anterior, son seis políticos – algunos conocidos en contiendas electorales pasadas, o por ocupar cargos gerenciales y legislativos dentro de las corporaciones públicas del departamento- que hoy se juegan sus cartas sobre la mesa del más importante componente de la democracia, la sociedad. En esta lista se observa a Raúl Rivera Cortés, Alexander Victoria Tamayo, Germán Casagua Bonilla, Mauricio Muñoz Leguízamo, José Ricardo Garrido y Gorky Muñoz Calderón.

Esta coyuntura se analiza sin tener en cuenta la posibilidad de nuevos candidatos que surjan de las toldas de los partidos políticos actuales, y que lleven a un aumento considerable de los nombres en el tarjetón que aparecerá en octubre próximo. Es aquí donde los neivanos deben pasar de ser un simple elemento maleable en elecciones, a ser el determinante de la generación del cumplimiento de obras y proyectos de desarrollo que necesita la ciudad.

Que mejor que los ciudadanos, quienes viven en primera mano las consecuencias de las necesidades primordiales de la ciudad sean los indicados en tomar una conciencia política para beneficiar en colectivo su desarrollo y crecimiento dentro de la región. La campaña por la alcaldía empieza a tomar más fuerza, y esperamos que tanto los independientes como los ungidos por los partidos políticos presenten planes de gobierno acordes a la realidad de la ciudad, con la claridad de ejecución y con argumentos sólidos de la utilización de los recursos existentes y las licencias futuras para la modernización económica, vial, cultural, y de infraestructura y emprendimiento que requiere la ciudad que abre las puertas al sur de Colombia.

* Profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos


LA GUACHAFITA