• Juan Diego Ramírez M.*

La suerte está echada...o no..


Foto: Kienyke

Llegaban las diez de la noche de 9 de Febrero, se acababa el día del periodista, un día lleno de halagos y valoraciones positivas hacia quienes desempeñan esta labor en la que me estoy formando. La ceremonia de entrega del premio de periodismo Reynaldo Matiz a los ganadores se había realizado esa noche en el Recinto Ferial La Vorágine, la Agencia Informativa 180 GRADOS – ‘Desde Otro Ángulo’ escribía una editorial titulada “El Día del Periodista, momento para la hipocresía” y apropósito de ella, una amiga, también estudiante de periodismo me escribía por chat:

"No puedo negar que el texto es sincero y sumamente verídico, pero te quería preguntar: ¿Cuál crees que sea la solución? Es decir, si la celebración, conmemoración (o como lo quieran llamar) del día del periodista no es más que una pantalla de favoritismos y lamboneria, ¿Qué sería lo ideal? ¿Dejar la fecha a un lado para que los políticos no den regalos? ¿O prohibir que le den regalos a los periodistas en su día? ¿Evitar el reconocimiento público como lo merece algún médico, profesor, ingeniero o cualquier persona y/o profesión? ¿Dejar de celebrar o conmemorar algo por los intereses que nacen a su alrededor no es un tipo de autocensura en el campo periodístico? Aclaro que no escribí esto en son de discusión, solo quiero conocer tu opinión. Son dudas y pues... A veces uno tiene ganas de encontrar respuestas (risas)".

Debo admitir que fue una forma muy interesante de plantear una conversación, por lo tanto, requería una respuesta a la altura. Algunos días atrás había leído una entrevista realizada a Ryszard Kapuscinski, y desde entonces una frase suya tocó mis ideales, al punto que la tenía guardada, como para recordarme a mí mismo cuál es nuestro norte. Sentí que dicha frase encajaba perfecto en la conversación, y, como es un tema en el cual me estoy formando y los debates que hay alrededor de él conflictúan cada uno de mis días, me di a la tarea de responder y al enviar el mensaje me encontré con una reflexión… ¿Caótica? ¿Utópica? ¿Apropiada? ¿Conflictiva? Aún no lo sé, por lo tanto, juzguen ustedes.

Te voy a dar mi respuesta, y si, es bastante utópica.

“Nuestros lectores, oyentes, telespectadores son personas muy justas, que reconocen enseguida la calidad de nuestro trabajo y, con la misma rapidez, empiezan a asociarla con nuestro nombre; saben que de ese nombre van a recibir un buen producto. Ese es el momento en que se convierte uno en periodista estable. No será nuestro director quien lo decida, sino nuestros lectores” - Ryszard Kapuscinski.

Para mí ese es el único reconocimiento que cómo periodistas nos debería importar, es el único reconocimiento que responde a la vocación. Después de todo el grado de responsabilidad social de nuestra profesión es altísimo.

Yo no me imagino a un joven indeciso en el colegio pensando en qué estudiará cuando lo termine, y que elija el periodismo porque éste le otorgará el reconocimiento público. Para nadie es un secreto que el periodismo, por muy premiado y alagado por cualquiera que sea, es precario económicamente, y la estabilidad económica juega un papel importante en el reconocimiento público.

En cuanto a tus preguntas concretas, trataré de responderlas todas, no te aseguro nada.

1. ¿Cuál creo que es la solución? No lo sé, yo creo que ya la suerte está echada, lo está desde el momento en que los empresarios vieron el gran valor comercial que tiene la información y desde que los políticos vieron el gran poder persuasivo que tiene el uso de esa información. Tal vez no hay una solución y solo hay alternativas, y esas alternativas implican, como también dice Kapuscinski: Entender que para ser periodistas hay que estar dispuestos a aceptar el sacrificio de una parte de nosotros y a no creer que será un medio para hacernos ricos.

2. ¿Dejar la fecha a un lado para que los políticos no den regalos o prohibir los regalos a periodistas? El 9 de Febrero es solo una fecha conmemorativa, cuando los políticos o empresarios quieren darles regalos a los periodistas utilizan cualquier excusa: Navidad es la más común. A falta de una excusa tan perfectamente disimulada como el día del periodista, optarían por usar otra fecha o simplemente censurar de manera directa.

3. ¿Evitar el reconocimiento público como lo merece algún profesor, médico, ingeniero o cualquier persona y/o profesión? Para nada, de hecho en Colombia hay como tres Días del Periodista. Como cualquier profesión, en especial las de mayor esfuerzo, sacrificio e importancia para el desarrollo social, merecen reconocimiento, no me gusta hablar de reconocimiento público, porque eso raya con comparar la profesión con las celebridades, y eso no es lo que somos. Por supuesto que todos merecemos reconocimiento por nuestro trabajo, un "Gracias", "Que valiente eres por contar eso", "Que buen trabajo hiciste", y todo ese tipo de cosas engrandecen más nuestra labor que un cheque, el cheque engrandece nuestro bolsillo, nuestra calidad de vida. Y no estoy posando de minimalista, yo quiero tener mejores condiciones económicas, pero sé que el periodismo no es el medio.

4. ¿Dejar de celebrar o conmemorar algo por los intereses que nacen a su alrededor no es un tipo de autocensura en el campo periodístico? Te voy a poner el ejemplo de Neiva. ¿Quién celebra y premia este día con ceremonia, cheques y papiros? El Concejo, un ente estatal. Si el Concejo decidiera por las razones que fuera no realizar más versiones del premio, de ninguna manera sería autocensura ya que no están enmudeciendo a ningún periodista, solamente dejarían de premiar.

¿Cuántos premios o conmemoraciones hay en Neiva o el Huila que sean entregados por Asociaciones de Medios o Periodistas? ¿Cuántos entregados por las Facultades de Periodismo? Yo creo que el problema no radica en la conmemoración sino en quién la hace. A mí me parece que ni siquiera entre periodistas valoramos el ejercicio, y eso al final desencadena en que las personas tampoco lo hacen. Creo que es muy difícil que eso que dice Kapuscinski sobre que los lectores reconocen los nombres de los cuales reciben un buen trabajo se dé, lo importante es lo que dice, lo que sucede, creo que para gran parte de la sociedad el periodista ya es una tuerca más del medio para el que trabaja, como si lo que hacemos se lo debiéramos al medio, como si fuera el medio quien nos hace existir como periodistas, como si le debiéramos a él nuestro lugar en el mundo."

* Estudiante de Comunicación Social y Periodismo, Universidad Surcolombiana


LA GUACHAFITA