• Carlos Losada*

El rol de la investigación en Colombia


Foto: Revista CiudadBlanca

En 1996 durante la ceremonia de entrega del informe de la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo en el Palacio de Nariño, el nobel de Literatura Gabriel García Márquez expresaba lo siguiente: "Pues somos dos países a la vez: uno en el papel y otro en la realidad. Aunque somos precursores de las ciencias en América, seguimos viendo a los científicos en su estado medieval de brujos herméticos, cuando ya quedan muy pocas cosas en la vida diaria que no sean un milagro de la ciencia”.

Y con esto no quiero llevar esta columna a una cuestión religiosa que se enfrasque en la divinidad de un milagro. Por el contrario, deseo atreverme a llevar estas palabras a un plano más enriquecedor de nuestra construcción de educación. El mundo en el que actualmente vivimos está en un constante proceso de cambio, lo que para nosotros hoy es la más grande hazaña en tecnología, para muchos más en cuestión de minutos es obsoleta; y esta implementación del conocimiento en beneficio de la calidad de vida nos ha llevado a preguntarnos si Colombia se ha esforzado por igualar a los gigantes Estados exportadores de tecnología, ciencia e innovación.

Realmente estamos en la tarea de volver a COLCIENCIAS en la entidad que, como científicos en diferentes áreas de aprendizaje, añoramos para obtener mayor crecimiento en el desarrollo económico de la nación. Conocemos y somos conscientes de la labor a la que se enfrenta el actual Gobierno Nacional en búsqueda de las herramientas para superar las debilidades observadas en las pruebas PISA.

Y allí radica nuestro gran desafío para que Colombia acceda a un mejor bienestar y a una mayor riqueza; como en pocas ocasiones hemos observado, la disposición de las fuerzas políticas en el país se han enfocado en modernizar esta entidad, lograrla categorizar como Ministerio y cimentar un gran paso en la búsqueda del fortalecimiento de la investigación científica en el país; lo anterior haciéndonos más competitivos y procurando el mantenimiento de nuestro asiento en la OCDE.

Lograr este espacio en el Gobierno Nacional apoya y complementa la lucha que en pasados meses vimos con las marchas estudiantiles. Adicional a esto, se encuentra el dinero que permitirá el progreso de la educación pública en Colombia, el mejoramiento de la infraestructura física y el fortalecimiento de los escenarios de inclusión de la sociedad a un derecho fundamental, hoy se empieza a lograr que se puedan captar más recursos para el impulso de proyectos.

Romper el paradigma de la guerra no solamente se da con sentar a los actores involucrados en el conflicto para que eliminen el uso de las armas. La verdadera solución se enfoca en la construcción de elementos que solventen las necesidades de la sociedad. Y es allí donde la investigación juega un rol esencial.

Hoy hemos logrado un gran paso como sociedad. Bien decía Albert Einstein, “nunca consideres el estudios como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”.

*Internacionalista y politólogo


LA GUACHAFITA