• Adonis Ramírez

Duque vs Duque: 100 días del nuevo gobierno


Foto: Jhon Chica. AFP

Llevamos 100 días del nuevo gobierno de Iván Duque, aún puede ser muy prematuro para definir el derrotero, pero lo que si está claro es que estos 100 días han sido nefastos para el colombiano de clase media y baja. Un presidente con promesas políticas basadas en mentiras y con frases que solo él entiende o interpreta a su acomodo. Frases como estas:

  1. “El que la hace la paga”: pero solo el que no sea amigo, compinche o miembro de su secta del CD debe pagarlo. Un ejemplo muy claro fue nombrar embajador a Alejandro Ordoñez después de haber sido destituido de la procuraduría por corrupto. Nombrar Ministro de Hacienda alguien con serios reparos éticos y que acomodó leyes para engordar su bolsillo y empobrecer cientos de municipios. Esta frase se debería cambiar a “si son mis amigos no pagan” y rematarla con “yo invito”.

  2. “Yo soy un hombre de palabra”: esta es aun mucha más compleja, porque no se a que hace referencia nuestro presidente con “la palabra”. En plena campaña presidencial argumento que no subiría impuestos y como congresista criticó férreamente la reforma tributaria del gobierno Santos (un fiasco de reforma también) pero ahora como presidente parece que fue víctima de una terapia de electrochoque o de un cambio de personalidad porque olvidó completamente lo prometido. Se comprometió con apoyar la consulta anticorrupción para darle trámite en el congreso con su bancada y de eso aún no se ha presentado nada.

  3. “El fiscal ha dado la cara”: claro que da la cara porque no puede dar la espalda; mantener un fiscal que fue ternado por Juan Manuel Santos y nombrado durante su gobierno con muchas críticas por lo que se sabía que iba a pasar y está sucediendo en este momento, es una afrenta para la justicia.

Paralelo a esto, desconocer el movimiento estudiantil y estigmatizarlo demuestra que no hay ningún interés por la inversión en educación y social del país. Mensajes contradictorios como recibir en su despacho a un cantante de reguetón e ignorar a los líderes del movimiento estudiantil sugiere que Iván Duque no tiene argumentos para el debate.

Pero se le pueden reconocer algunos puntos a favor: sabe tocar guitarra, sabe darla saludos y razones al rey y al papa, sabe hacer 21 con el balón, sabe jugar tejo y sabe hacer caso al patrón.


LA GUACHAFITA