• Daniel Cortés

La joya cultural del sur colombiano es el Festival de Cine Cinexcusa


La semana pasada se celebró el Festival Cinexcusa en Neiva-Huila. Se cumplió con una edición más de cine crítico, vigente, culto y gratis para todos. Desde agosto de 2006 trayendo cine gratuito a todos los Huilenses. Ya son 13 años dejando en alto el nombre de los Surcolombianos y las personas comprometidas con el mejoramiento de la cultura ciudadana. Tan sólo queda decir: ¡Bravo¡ y apoyo total a Luis Eduardo Manrique, Hernando Florez y a todo el equipo que permite llevar a cabo este excelso evento.

Sin miedo a equivocarme, lo percibo como el mejor evento cultural que he presenciado en mi vida. El cine es el séptimo arte por orden cronológico en la historia pero también lo es porque es capaz de unir a todas las demás artes. La complejidad del mundo se resume a unos minutos de cine. Tema tomado con mucha seriedad por parte de los organizadores, por eso"... lo asumimos como un proyecto de vida, gracias a la asesoría de profesores de la Universidad Surcolombiana. Ellos nos insistieron en la importancia que lo concibiéramos de esta forma y no como un proyecto ocio universitario. En ese sentido, tiene que ser un proyecto de emprendimiento y auto-sostenible", ha expresado su Co- Director, Luis Eduardo Manrique Rivas.

Hace unos días, también se publicó una entrevista en este mismo portal de opinión, realizada por nuestro Director Juan Corredor al Co-director del Festival, Luis Eduardo Manrique, en la cual se definió el aporte principal del Festival Cinexcusa con el siguiente análisis:

JD: “En un contexto político marcado por odios exacerbados y la incapacidad de tener "diálogos entre improbables" (personas que piensan distinto) ¿Puede el cine, la literatura, el arte, ayudar a la reconciliación nacional?

LEM: Por su puesto. Es un puente. Nosotros surgimos en el 2006 y teníamos un eslogan en aquella época: “Un pretexto para ver la historia”. El cine lo concebimos como una herramienta pedagógica y sobre eso nos sostenemos. Por eso el cine nutre al Festival Cinexcusa. Ahora bien, el cine por el cine no es nuestro interés sino el cine para qué. Y sobre esa pregunta se genera cada año un debate público.

Por supuesto, hay apasionamiento en los temas. Es nuestra historia, una muy lamentable historia. Son problemas que nos afectan a todas las familias, a todas las personas de alguna u otra forma. Por eso tenemos posiciones muy claras, encontradas y apasionadas.

Creo que el cine, la literatura y el arte en general nos ayuda a conducirlas o al menos intenta tramitarlas de la mejor manera”.

En el primer día del festival se proyectó la película colombiana “Ciro y yo” dirigida por Miguel Salazar. Él logró condensar toda la historia del conflicto armado interno colombiano desde la guerrilla, los paramilitares, los militares, los policías y el impacto que tienen en la vida de las víctimas, como la de Ciro, un colombiano que nos representa a todos, logra tocarnos el corazón y conmover a través de la resiliencia que demuestra todo el tiempo Ciro, quien perdona pero no olvida porque nos cuenta él mismo en este documental que: “para aportar a la paz, toca perdonar, perdón pero tal vez olvido no”.

Conocer la historia de violencia padecida sistemáticamente por millones de compatriotas, nos genera identidad y termina la indiferencia que se había cimentado en alguna parte de la población frente a la guerra que padecemos aún, pero que no hemos vivido directamente, tal vez si perdiéramos dos hijos, una esposa, una casa o una finca por la intolerancia de los actores del conflicto, probablemente de esa forma podríamos ponernos en los zapatos del otro y prevalecería el consenso y la reconciliación que precisamos.

En el cuarto día del Festival, como corresponsal de la Gaitana Portal, tuve la grata experiencia de ver la obra maestra de Juan Carlos Melo Guevara, Director de la película “Jardín de Amapolas” (2014), trabajo audiovisual con bajo presupuesto, sin actores profesionales, con suspensión de grabaciones durante un año por falta de recursos, en la cual se reflejan las historias de víctimas de la violencia en Nariño, grabada en Ipiales (Nariño). Campesinos que se ven obligados a trabajar en los cultivos de amapola ante la falta de oportunidades, la gente del pueblo puesta en medio de intereses económicos y de poder por parte de la guerrilla y los paramilitares, las vivencias de niños desplazados, la incertidumbre de no poder caminar tranquilos por las fincas porque son campos minados, el olvido del Estado y la lucha diaria por conseguir algo de comida.

Todo esto se plasma a través de la historia tierna de unos niños que juegan a diario a pesar de los peligros vivientes en las afueras del pueblo, caminando al lado de minas quiebrapatas, presenciando las dificultades económicas de sus familias, padeciendo masacres realizadas por paramilitares porque los ciudadanos supuestamente son auxiliadores de la guerrilla, como sucedió durante décadas en cientos de pueblos colombianos. Además, aborda la violación sistemática de los derechos humanos con la aprobación del propio Estado. A este respecto, ya se ha demostrado en los procesos puestos en conocimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que Colombia ocupa el primer puesto en el mundo con más de trece condenas por colaboración de la fuerza pública con los paramilitares en masacres sufridas por la población civil.

El amor de los niños se muestra con frases auténticas como sucede en la escena donde Luisa le puso una manilla en la muñeca a Simón: “no te la estoy regalando, te la estoy prestando para toda la vida”. Al final, con una toma hermosa de la laguna Verde del volcán Azufral ubicada a doce kilómetros del Municipio de Sapuyes (Nariño), nos comunican con una alegre música típica de fondo que el acuerdo de paz se está implementando, que depende de nosotros actuar a partir de la resiliencia y no permitir que el conflicto armado siga vivo con otra forma, tal como expresó con vehemencia Juan Carlos Melo en entrevista realizada al finalizar la proyección.

A partir del Cinexcusa, la proyección de cine crítico desde la academia parece haber llegado para quedarse en Neiva. En ese sentido, cabe resaltar la tendencia reciente que han tenido los programas de Derecho en el Huila, un enfoque determinante en la formación de abogados íntegros con una noción amplia de la justicia, cualidades que se adquieren a través de la literatura y el cine. La Universidad Antonio Nariño - Seccional Neiva con un curso electivo de reflexiones críticas del Derecho a través del cine, la Fundación Universitaria Navarra con proyección de películas semanalmente y la Universidad Surcolombiana con la creación de un curso electivo sobre el Cine y el Derecho han buscado crear bases humanistas fuertes para los futuros abogados, quienes deben tener una perspectiva completa de la historia, la política, la literatura y en especial, de la justicia porque jamás se podrán alejar de la realidad social ni ser indiferentes a las luchas sociales.

Actualmente, la mayoría de los más de 100 programas de Derecho que existen en Colombia tienden a dejar a un lado la formación humanista del Abogado. A título ilustrativo, se sugiere revisar a través del cine, todas las implicaciones jurídicas que generan las conductas de la sociedad representadas en obras cinematográficas a lo largo de la historia.

En una sociedad, por organizada que sea, no dejan de existir conflictos de derecho con interés particular y general. Ante tal situación se impone la mediación de los mismos por un tercero calificado que defienda los derechos de los ciudadanos, quien se ha denominado como el abogado, quien buscará hacer efectivos los derechos consagrados en la ley sustancial. Comparar las situaciones narradas a través del cine que han tenido impacto en la evolución del Derecho se torna como una necesidad para el jurista actual. Veamos algunos ejemplos de películas que sirven de espejo para la humanidad y que invitan a la reflexión del tipo de sociedad que queremos establecer.

En una interesante película, que sucede en la cuna de la independencia norteamericana, Philadelphia (1993) con Tom Hanks y Denzel Washington se demuestra que los prejuicios estarán siempre presentes en las relaciones laborales, incluso en una firma de abogados que conoce y supuestamente respeta los derechos de los trabajadores. Al final se hace justicia en el caso de un abogado trabajador, responsable, homosexual y en situación de discapacidad porque padece sida.

“Este caso no trata sólo del SIDA, ¿sabe?, ¡así que hablemos de lo que trata realmente!: del odio del público en general, de nuestra repugnancia, nuestro temor, a los homosexuales. Y de cómo ese clima de odio y temor desembocó en el despido de este homosexual en particular: mi cliente, Andrew Beckett.”

En lo referente a técnicas de litigación, el filme “Anatomía de un asesinato" (1959) nos muestra la forma de convencer a un jurado o un juez, incluso utilizando preguntas sugestivas o capciosas con los testigos:

“-Teniente. Frederick Manion: Cómo un jurado puede no tener en cuenta lo que ya escuchó?

-Paul Biegler: [moviendo la cabeza] No pueden, Teniente. Ellos no pueden."

Otra historia profunda es la protagonizada por Atticus, el mejor padre y abogado que nos ha mostrado el cine probablemente, un caballero con excelsa ética, protagonista de “Matar a un ruiseñor” (1960), película basada en la novela de Harper Lee, nos enseña los valores de profesionalismo, no discriminación y apego a la familia que debería tener cualquier padre cabeza de familia pese a las dificultades que enfrentamos a diario.

La tolerancia y respeto por el otro es clara: “Nunca conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos”.

Cuando Molly le dice a Jem, la hija de Atticus: “Hay hombres en este mundo que han nacido para cargar con las tareas desagradables de los demás, tu padre es uno de ellos”.

La integridad y tranquilidad de una persona que actúa bien siempre: “Antes que a nadie, mis hijos dirigen su mirada hacia mí, y yo he procurado vivir de forma que siempre pueda sostenerla sin desviar los ojos”

Por su parte, el filme colombiano La Estrategia del caracol (1993) nos muestra la tenacidad y lucha constante que tiene la mayoría del pueblo colombiano, la mejor película colombiana de la historia según la crítica internacional, es capaz de condensar la astucia y capacidad de los colombianos, quienes se levantan todas las mañanas a lucharla, uno de los afectados le responde al periodista cuando le preguntaron que por qué hacían todo eso para que no los sacarán de la casa: "¿cómo que para qué, y es que la palabra DIGNIDAD no existe o qué? (...) preguntas tan pendejas las de este güevón".

Otro ejemplo lo constituye el filme argentino El Secreto de sus Ojos (2009), protagonizada por Ricardo Darín, la cual enseña a los funcionarios de los juzgados penales, que deben sentir como suyos el drama y problemas de las víctimas de delitos gravos. Los personajes encuentran a un asesino prófugo en un partido de Racing en Argentina, incluso después de estar archivada la causa porque “… El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión.”

En cuanto a aprender de otros, los estudiantes de Derecho y los abogados recién graduados deberían tener un mentor para apalancarse con la experiencia idónea de una persona que ya ha pasado por el camino que ahora alguien más pretende recorrer, tal como nos lo muestra Mario Moreno (Cantinflas) en su película “Un Quijote sin Mancha" (1969).

La raíz del miedo, las dos caras de la verdad o primal fear (1996) con Edward Norton y Richard Gere; nos enseña que no debemos creer la versión de nuestro cliente ni confiar en un ciento por ciento porque cada persona buscará lo mejor para ellos mismos aunque tengan a su apoderado como un instrumento para cumplir ese objetivo. En la primera escena, Richard Gere, el abogado protagonista cuenta:

“- El primer día en la Facultad de Derecho el profesor nos dijo dos cosas: De hoy en adelante cuando sus madres digan que les quieren pidan una segunda opinión.

- ¿Y la segunda?

- Si quieren justícia vayan a una casa de putas, si quieren que les jodan vayan a los tribunales.”

La avaricia y la interpretación de las leyes son situaciones comunes en el mundo del derecho, por eso, ante las dudas en la aplicación de algunas leyes, se consagran presunciones a favor de deudores, trabajadores, sindicados y similares que se encuentran en situaciones más vulnerables. El Mercader de Venecia (2004) publicada en 1600 por el egregio William Shakespeare y hace unos años hecha película con la impecable actuación de Al Pacino. "PORCIA.- Un momento no más. El contrato te otorga una libra de su carne, pero ni una gota de su sangre. Toma la carne, que es lo que te pertenece; pero si derramas una gota de su sangre, tus bienes serán confiscados conforme a la ley de Venecia".

En cuanto a las tácticas de negociación, integridad y paciencia que debe tener un abogado, la mejor película de la historia del cine, obra maestra de Francis Ford Coppola, basada en la novela de mafia de Mario Puzzo, EL PADRINO 1 y 2 (1972- 1974) con Marlon Brando y Al Pacino con frases precisas y conversaciones emblemáticas logran forjar a una persona con cualidades de tranquilidad, claridad, asertividad y respeto por la familia en el manejo de asuntos complicados porque "Un hombre que no pasa tiempo con su familia nunca puede ser un hombre de verdad" y cuando quieras sentir odio por otra persona, deberás recordar que “Nada personal, fue estrictamente negocios” y cuando necesites algo en el trabajo, en un juzgado, en la universidad o simplemente un permiso de tu esposa para salir, resultará pertinente expresar que: “Haré una oferta que no podrá rechazar”.

En la película Un Tiempo para Matar (1996) se logra explicar la misión perenne de un abogado litigante en cualquier causa que pretenda defender, así: “… Yo no puedo defender un caso en esa Corte de nuevo, pero tú sí puedes. Eres un abogado litigante. Debes estar orgulloso. Tu trabajo es encontrar justicia sin importar cuán bien se esconda de ti, entonces ve allí adentro y haz tu trabajo”.

El ambiente cultural a través del cine, la literatura y el derecho genera paz, resiliencia, perdón pero no olvido, con el objetivo de no repetir nuestra historia llena de intolerencia y malicia en búsqueda del bienestar propio. Las universidades públicas se tornan como los llamados a fomentar estos eventos y esta línea de pensamiento. Gracias Festival Cinexcusa por aportar momentos de paz a nuestra región.


LA GUACHAFITA