• Illia Collazos

¿Por qué la educación en Colombia es considerada mala?


Foto: Cortesía Portafolio

Lo mismo equivaldría preguntarnos ¿Por qué Colombia en ciertos aspectos no avanza? El atraso de un país no puede venir de otra parte que de la carencia de educación y de su calidad. Es fácil culpar otras naciones de imperialismo e intervencionismo, pero lo que realmente resulta difícil es auto-examinarnos como sociedad y nuestra sociedad arranca donde arrancamos nosotros: en el primer año del colegio.

Me eduqué hasta el secundario en Colombia y accedí a una educación medianamente buena porque, afortunadamente, mi familia tuvo para costear este privilegio. Pero ¿qué pasa con la educación pública? No sólo no recibe los fondos suficientes, sino que, los pocos que recibe, están mal administrados. Además, vivimos en una era en la que es muy complicado captar la atención de un estudiante que nació con la velocidad de las computadoras integrada a su cerebro. No podemos esperar que un niño de 6 años todavía preste atención por 2 horas al tablero. La tecnología está ahí y está para educarnos, no sólo para entretenernos y eso es lo que debemos enseñarles.

Ahora bien, resulta incluso más interesante hablar de la educación superior. Tuve la oportunidad de irme del país a temprana edad y educarme en otro país Latinoamericano que desde la época de los 50 tiene educación gratuita para todos. Sí señor, incluso para los extranjeros. ¿Qué nos dice esto de un país? Es un país que tiene dentro de sus prioridades la educación y no únicamente la educación primaria y secundaria, sino aquella que crea más científicos, ingenieros, más maestros, más administradores. ¡La educación que trae emprendimientos, industria, que crea país!

Si bien es un costo alto el de mantener acceso gratuito en la educación superior, Colombia ha mantenido una guerra por los mismo 50 años y esta guerra consumía un porcentaje muy alto del presupuesto Nacional. Ahora que la guerra ha finalizado ¿no podemos empezar a invertir un poco más en el país que queremos ser?

Países como Suecia, Noruega, Argentina, tienen sistemas educativos similares al que describo y puedo dar fe que son sociedades que nos superan a nivel industrial. Sociedades donde nace una start-up cada día, sociedades donde las personas no tienen que decidir entre ir a estudiar o trabajar, porque pueden hacer ambas cosas.

Colombia está lista para un cambio, porque considero que esta generación a la que pertenezco y que está muy próxima a tomar las riendas de este país, es una generación que tuvo acceso a la tecnología, pero también a la educación clásica. Tenemos y entendemos el balance entre los valores de antaño y el poder del desarrollo que las TIC tienen para un país. Si hoy miramos cuáles son las principales compañías del mundo ya no tenemos a Coca-Cola o Nestlé en el primer lugar ¡Tenemos a Apple y Facebook! Una vez más ¿Qué les dice esto de nuestra sociedad?

Impulsemos la revolución industrial que se está desarrollando hace 10 años, el capitalismo cognitivo, aquel del que todavía no hacemos parte globalmente porque seguimos enfocados en los mismos métodos, la misma guerra, las cátedras clásicas, los libros viejos. La crisis de la educación que hoy Paloma Valencia propone financiar con fondos de exalumnos, tiene una raíz más de fondo: el método, señores, los maestros, la ausencia de técnica y de revolución intelectual.


LA GUACHAFITA