• Daniel Cortés

¿Dónde están los abogados artesanos para salvar el ambiente?


Por infortunio de todos los seres humanos, solo desde 1997 con el Protocolo de Kyoto se dieron políticas públicas internacionales coherentes con la necesidad de cuidar nuestro medio ambiente, todos los días vemos cómo se extinguen más especies de animales, observamos el agua contaminada, ríos que desaparecen, glaciales que se derriten y aumento de cárbono en el aire que respiramos. Empero, los niveles de contaminación siguen empeorando porque la sociedad está llena de consumismo, mayor población, mayor producción y aumento del uso de combustibles fósiles; además las potencias mundiales como Estados Unidos de América y China (Los mayores productores de CFCs) no están dispuestos a dejar de ganar dinero por proteger al medio ambiente.

Con gran preocupación leo noticias sobre las afectaciones graves que le estamos haciendo a la naturaleza. Ahorrar agua, no usar pitillos ni bolsas plásticas, usar menos el automóvil y comprar menos objetos innecesarios son medidas razonables pero que no tienen impacto a gran escala debido a la falta de información y conciencia ambiental que existe en el mundo, aunado a los grandes índices de natalidad en países subdesarrollados como sucede en América Latina, Asia y principalmente en África que generan grandes niveles de consumismo ineludible, al parecer.

Por ejemplo, Colombia posee más de la mitad de los páramos existentes en el mundo. Únicamente el 2% del territorio colombiano es cubierto de páramos que proveen el 70% del agua para los colombianos. El agua es vida. Debemos cuidar el medio ambiente, por eso sugiero consumir estrictamente los alimentos necesarios, ahorrar agua, compartir el trayecto en carro, caminar más y tener pocos hijos, por ahora.

Ahora, ¿Cuáles herramientas legales existen para proteger efectivamente el medio ambiente?. La semana pasada, en el VI Congreso de Arbitraje Internacional organizado por el Comité Colombiano de Arbitraje en Bogotá DC, La Dra. Ana María Ordoñez de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado (Colombia) analizó el laudo proferido por el Tribunal Arbitral de Chevron- Texaco vs. Ecuador II, una controversia judicial que se originó en una licencia que tenían las multinacionales demandantes para explotar petróleo en la amazonía ecuatoriana desde 1973, extracción que causó inmensos daños ambientales a las comunidades que habitaban cerca de los ríos de los cuales se sacaba el agua para la explotación petrolera. Este es un caso de arbitraje que creó la necesidad hablar de inversión extranjera con respeto a los derechos humanos, en especial, el derecho al agua de todo ser humano.

En el evento académico se llegó a la conclusión de que no existen mecanismos legales efectivos para la protección de derechos relacionados con el ambiente por parte de las comunidades afectadas, por lo que los Estados se ven obligados a pactar clausulas contractuales que disminuyan beneficios y creen prohibiciones para las empresas inversoras, generalmente, extranjeras. Se deben suscribir obligaciones de no violar o abstenerse de desconocer los derechos humanos por parte de los inversores extranjeros. En los últimos años se habla de responsabilidad social empresarial, iniciativas de las mismas empresas multinacionales que pregonan el respeto de los derechos humanos a través de contratos con los Estados de países en desarrollo como Colombia, Argentina, Ecuador, Perú y Sudáfrica únicamente con el fin de que les sean otorgadas autorizaciones y permisos para explotar los recursos naturales.

Sin embargo, no todas las noticias son malas. El año pasado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Órgano jurisdiccional de la OEA con sede en San José de Costa Rica), profirió la Opinión consultiva OC-23/17 del 15 de noviembre de 2017, a partir de una petición hecha por el Estado Colombiano, donde analizó las obligaciones Estatales en relación con el medio ambiente en el marco de la protección y garantía de los derechos a la vida y a la integridad personal - interpretación y alcance de los artículos 4.1 y 5.1, en relación con los artículos 1.1 y 2 de La Convención Americana sobre Derechos Humanos. En el pronunciamiento en comento, llegó a la conclusión que los Estados y los particulares que realicen actividades de infraestructura o explotación económica en el territorio de éstos pueden ser sujetos obligados a reparar los daños ambientales causados entre Estados o de un Estado a particulares y viceversa.

Asimismo, la Sala de Casación Civil de La Corte Suprema de Justicia de Colombia, también ha tomado decisiones importantes para la protección del medio ambiente, desde la sentencia del 16 de mayo de 2011, la sentencia del 27 de julio de 2011 y recientemente en en la providencia SC2758 del 16 de julio de 2018 realizó la distinción frente a los daños individuales generados por contaminación ambiental con su respectiva indemnización. También, en una emblemática sentencia de tutela que se originó a partir de una demanda radicada por unos niños guiados por la Corporación DeJusticia, por medio de la providencia STC4360 del 05 de abril de 2018 le dio órdenes perentorias a varias entidades estatales para que realicen acciones encaminadas a la protección del medio ambiente en la Amazonía Colombiana.

Pero entonces, ¿quiénes son los llamados a realizar estas acciones legales para proteger efectivamente al medio ambiente?, teniendo en cuenta que la mayoría de facultades de Derecho y en general, las oficinas de Abogados han dejado la calidad a un lado con el fin de darle un lugar preferente a la facturación y mayores ingresos a corto plazo que sacrifican el empeño e impacto que puede crear un buen jurista que conozca la manera de probar el erróneo actuar de los Estados y de un particular inversor que podrían estar vulnerando los derechos fundamentales relacionados con el medio ambiente.

Es tendencia que muchas personas prefieren la carne de buena calidad, frutas compradas directamente a los campesinos, productos orgánicos, cerveza artesanal y recuerdos hechos a mano, entonces, ¿por qué no contratar a un abogado de calidad? Habrán eventualmente mayores costos pero la dedicación proporcionada al caso valdrá la pena y todos los pesos invertidos en los honorarios del abogado tendrán la garantía perenne de un conflicto terminado que no volverá a causar problemas en el futuro.

El jurista español Victor Reyes Dominguez afirma que: “…El abogado debe ser artesanal – y no por ello antiguo – , cercano al cliente – a quien debe apoyar y participar en sus proyectos-. Debe entallar cada actuación a la medida del problema de su cliente como el sastre lo hace con el traje. Debe ser honesto con su estrategia jurídica y voraz en su defensa. Debe ser el profesional en el que el Cliente confía desde el principio hasta el final…”. Los mecanismos actuales de resolución de conflictos precisan la actividad compleja de abogados que conozcan todas las pruebas de cada caso, el fundamento legal de sus peticiones y la agilidad para darlas a conocer en forma persuasiva durante las audiencias que se celebran ante un juez o árbitro.

El concepto de abogado artesanal - Artisan Lawyer - apenas lo conocí en el pasado mes de abril, durante el II Congreso de Arbitraje Internacional celebrado en Cartagena (Colombia), tuve una excelsa y densa charla con el Abogado Londinense Simon C. Milnes, especializado en litigios complejos internacionales, defensa del medio ambiente y Arbitraje de inversión, quien me expresó con vehemencia que: "... A veces parece que el mundo es tomado por las grandes firmas, sólo petroleras y medios de comunicación. Pero en ese mundo de asociados cansados preocupándose por cumplir objetivos de facturación, es inusual mejorar o cambiar cualquier cosa. Me gusta pensar que tú y yo hacemos parte de un grupo diferente de Abogados artesanos, más interesados en ideas e impactos que en dinero...¿Eres un Abogado artesano?"

Quedé perplejo al sentir la brevedad de esas frases que lograron ipso facto, dejarme con una profunda lección de vida profesional que aplico a diario desde entonces. Todos estamos llamados a proteger nuestro medio ambiente en la medida de nuestros alcances, pero los abogados podemos aprovechar en mayor medida nuestras habilidades legales con el fin de hacer realidad lo pactado en tratados internacionales en relación con las garantías que tenemos todos los seres humanos a un medio ambiente sano y el derecho humano al agua.

Ver más en:

-Opinión Consultiva OC 23 de 2017 de la CIDH.

http://www.corteidh.or.cr/cf/Jurisprudencia2/busqueda_opiniones_consultivas.cfm?lang=es.

-https://www.linkedin.com/in/simon-c-milnes-56564654/

-https://mallerabogados.es/abogacia-la-calidad-de-lo-artesanal/

-https://www.mcsweeneys.net/articles/i-am-an-artisanal-attorney


LA GUACHAFITA