• Carlos Losada*

Angostura 2.0


Foto: Cortesía de Revista Semana

Un 15 de febrero, pero de 1819, en Santo Tomás de la Guayana en la Angostura del Orinoco, seis meses antes de la histórica Batalla de Boyará se reunieron algunos de los líderes de la Independencia de la entonces Nueva Granada para estructurar las primeras bases constitucionales del nuevo Estado que se estaba formando. Nace lo que hoy se conoce como la República de Colombia, una nación gobernada por un Presidente y que en ausencia de este las funciones eran desarrolladas por su Vicepresidente.

Antes de partir nuevamente hacia la Nueva Granada, y dejando como encargado de la Presidencia a Francisco de Paula Santander, el Libertador Simón Bolívar (titulo que se le designó durante este episodio de la historia) durante su discurso lanzaría una frase que 199 años sigue retumbando en la historia de las naciones suramericanas: “El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.

Hoy en el marco de la celebración del Día de la Independencia de Colombia, el país revive una y otra vez su magnífico desfile militar, su revista aérea y el agradecimiento que tienen los ciudadanos a todos los hombres y mujeres que por años han defendido, y lo seguirán haciendo, la soberanía del territorio del Estado colombiano, sus bienes y la protección de su población. De igual forma, como sucede cada año, la instalación de las sesiones del Congreso de la República toma un papel importante en el devenir político del país.

Y el de 2018 ayudará a marcar la historia que escribiremos para aquellos que en esta tierra diversa vivan en las décadas venideras; un Congreso multicolor, multipartidista y enriquecido de todas las corrientes ideológicas posibles. El objetivo de este texto no es más que preparar a quienes nos leen a vivir la política como debe ser, apartada de los señalamientos y los tratos discriminatorios, y si apostándole al debate, a la construcción de políticas integrales y a la consolidación de los programas necesarios para el mejoramiento de las necesidades del país.

El Congreso que se ha instalado para este periodo legislativo debe llevar a la formulación y puesta en marcha de más proyectos de ley. Y no es para menos, ligado a las necesidades que deja el Gobierno saliente y que ya han sido manifestadas y sugeridas a tratar por el Presidente Electo Iván Duque (en aspectos de salud, justicia, sistema pensional, política y tributaria) se le adhieren todas aquellas que refuerzan la palabra empeñada del Estado colombiano durante la Firma del Acuerdo de Paz de 2016.

Son 108 Senadores y 171 Representantes a la Cámara que, sumados a la álgida tarea de sacar adelante los diferentes temas mencionados anteriormente, se suman los que como bancada partidista traerán en beneficio de la sociedad. Se vendrán acalorados debates en este nuevo Congreso, Gobierno y oposición entrarán en la difícil tarea de escribir una nueva página en los anales de la historia; la reorganización de la política regional apenas empieza y la elección de los líderes departamentales y municipales empiezan a tomar protagonismo en la coyuntura política nacional.

Finalmente, el juego de poderes nos permitirá observar qué gestión tendrá este Congreso de la República; asimismo, debemos esperar a que empiece la tarea ejecutiva del Presidente Iván Duque para poder hacer un respectivo análisis a su mandato. No podemos juzgarle sin antes ver el desarrollo de su programa de Gobierno. Y para finalizar, la frase que envuelve la expectativa, la ilusión y la esperanza de la sociedad colombiana: “Amanecerá y veremos”.

*Politólogo e internacionalista


LA GUACHAFITA