• Ingrid Lozano Suárez

Y por favor, miénteme


La novela Y por favor, miénteme de Fernando Araújo Vélez (Sílaba, 2016) es la narración de varias voces, reflexiones e influencias de la narrativa colombiana. El autor deseó reunir en esta novela años del oficio del escritor como columnista de El Espectador. El texto ficcionalmente relata hechos históricos que ha vivido el país a través de los secretos de una familia poderosa económicamente y políticamente del caribe, quienes toman las decisiones a su antojo sobre el futuro de un país, los hechos acontecen durante las elecciones presidenciales, las leyes están determinadas por alguien que maneja el sistema, como si fuera un cacique, un empresario, un comerciante.

El autor emplea personajes ficcionales como Iguarán, quien actuaba según su conveniencia y utilizaba a su antojo la sociedad, sólo ordenaba y pagaba, al igual que Nuñez, comprendió que la política estaba acompañada del poder y la muerte, por otro lado, Camargo comprendió que morir por salvar a su gente de la opresión era el único sentido de la vida, los Reyes, quienes compraron las votaciones. Fernando Araujo reflexiona sobre lo que sucede cuando un país desvirtúa el papel de los líderes e impone la idea del horror, cuando el dinero ha comprado el poder, y con el dinero ha comprado los periódicos, la opinión de la gente, cuando esto ha sido perpetuado desde los antepasados y lo seguirán haciendo los hijos de sus hijos, si es que nosotros no lo detenemos.

En la voz de aquella necesidad de cambiar la historia, una que puede ser un obstáculo en el camino del poder de aquella familia que designa el destino de un país, porque la historia no la determina los liberales o los conservadores, ya que todos son lo mismo, sino la gente que pone los muertos, los que se quedaron sin gloria; la verdadera historia que debería escribirse es la que quiere contar Fernando Araújo.

El libro nos cuenta verdades llenas de mentiras, empleando dos planos el idilio amoroso entre Helena y Dionisio, y el ambiente político sesgado por el poder; la historia se desenvuelve en el pasado que sigue siendo contemporáneo, ya que los acontecimientos se repiten en nuestra actualidad, situaciones marcadas por muertes de líderes, conflicto de poderes, elecciones manipuladas, títeres en cabeza del poder, miedo y manipulación de medios de comunicación.

Es por esto que el autor Fernando Araújo Vélez termina su texto con las consecuencias psicológicas de los personajes como: Dionisio a medida que devela paulatinamente las verdades y engaños cardinales de su familia. No resiste a las traiciones y maquinaciones familiares, ni sobrelleva la presunta locura de su prima Helena, mujer a la que ama en secreto. Y por ello decide refugiarse en el engaño, solicitando abatido en cartas e imaginariamente una mentira adicional. A su padre le escribe: “Y, por favor, miénteme, padre, dime que no fue cierto lo que murmuran por ahí, grítame que fuiste honesto como me dijiste que debía serlo yo, dime que tú sí fuiste honesto (…) miénteme, por favor, dime que es mentira que traicionaste a nuestra sangre, que es mentira que te escondiste en tu cuarto cuando supiste que a tu padre lo estaban matando.”

A Helena le dice: “Y, por favor, miénteme. Aunque sean tonterías, escríbeme, escríbeme, ojalá a mano, en tinta azul y en el papel más viejo que encuentres en el hospital (…) Envíame una carta, una de esas cartas de sello y buzón, si es que te dejan salir un rato, porque quiero sentir la ansiedad de que llegue el cartero y deje el sobre bajo la puerta de mi casa. Miénteme, que las mentiras a veces son un bálsamo, y a estas alturas, yo las prefiero a esta eterna culpa que me corroe. Miénteme, por favor, y dime que ya olvidaste, que ya no sabes quién pidió que te llevaran al sanatorio aquella noche de lluvia.”

Con esto, el autor Fernando Araújo quiere reconstruir la historia, arrojando las verdades que forjaron una historia, pero que debe ser reinventada por los otros, por todos, por quienes deciden dudar y reaccionar.


LA GUACHAFITA