• Jaime Navarrete*

Crisis del capitalismo y su impacto en el departamento del Huila


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Adam Smith, principal exponente de la teoría económica del libre mercado jamás vislumbro la transformación que sus ideas le causarían a la sociedad. Basados en esta se creó todo el sistema capitalista que ha traído desde finales de la última Revolución Industrial (1880-1914) cambios inimaginables para los feudales europeos o los incas, que realizaban intercambios comerciales por medio del trueque; dichos cambios han transformado para bien o para mal todos los campos de la sociedad y la mentalidad humana, por supuesto.

En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), E.E.U.U. luchó desde 1917 a favor de la Triple Entente conformada principalmente por Gran Bretaña, Francia y el Imperio Ruso. El triunfo de este bando significaría dos cosas: El fin del Imperialismo Europeo (Desaparecieron los imperios: Alemán, Otomano, Ruso, Austro-Húngaro) y el nacimiento de un Nuevo Orden Mundial, en el que E.E.U.U. tendría un papel relevante, ya que desde ese momento había desplazado a Gran Bretaña como mayor acreedor del mundo y había tomado su lugar. Más adelante con el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) que provocó una destrucción casi total de Europa y por tanto su pérdida del poder hegemónico mundial, E.E.U.U. se afianzó como potencia mundial, posicionándose no solo económica, sino militar, política y culturalmente.

Las industrias estadounidenses quedaron muy bien posicionadas debido en parte a que no sufrieron daños directos de la guerra (a causa de la ubicación del país) y a que desarrollaron durante este periodo avances técnicos y científicos que les permitieran implementar modelos como la producción en serie, que les generó un exceso de oferta de diversos productos. Por lo cual, durante el gobierno de Harry Truman (1945-1953), se impulsaron dos proyectos fundamentales, según los funcionarios del Departamento de Estado liderados por George Marshall, para una recuperación económica mundial equilibrada:

1. El Plan Marshall, que consistió en ofrecer ayuda económica a los países europeos devastados por la guerra para su reconstrucción y; 2. Doctrina Truman, que básicamente trataba de un soporte intervencionista que ofrecía este país a las naciones que estaban luchando o simpatizando con el comunismo, al considerarlo una amenaza para el posicionamiento del sistema capitalista que simbolizaba ya E.E.U.U., esta última se implantaría más adelante sobre todo en América Latina, luego de la revolución Cubana(1959).

Durante la presidencia de Truman, se logró crear la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), vigente hasta hoy, que fue una respuesta al Pacto de Varsovia impulsado por la Unión Soviética, consistente en una serie de alianzas militares de cooperación con países europeos; además E.E.U.U. entro a participar de la Guerra de Corea (1950-53) que, aunque no finalizó con un vencedor oficialmente, sirvió para demostrar el poder militar estadounidense, ya que este logró liberar la península luego de que los norcoreanos apoyados por China casi que la habían ocupado por completo, expulsándolos hasta la frontera actual (El Paralelo 38) e iniciando una implantación del modelo económico capitalista en Sur corea.

Estados Unidos diseñó e implantó una serie de normas, leyes, acuerdos e instituciones con el fin de ejercer una hegemonía global y crear monopolios comerciales, industriales, de servicios, entre otros, utilizando el lema “cooperación para el desarrollo”, teniendo como eje estratégico las trasnacionales y la implantación del dólar como moneda de cambio mundial.

Las instituciones económicas más importantes en este proceso de dominación mundial fueron: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, todas impulsadas desde E.E.U.U. Más adelante, con el aumento de la producción mundial especialmente en Europa Occidental y Japón, el gigante del norte se vio obligado a hacer parte e idear grupos como el G-7, G-8 y el foro de Davos con el fin de lograr mediante alianzas y cooperaciones económicas mantener su poder en el mercado internacional.

El sistema capitalista imperante empezó a debilitarse entre (Fase B,Ciclo de Kondratiev) entre 1967-1973 debido a que, su estructura basada en el libre mercado, en el que los préstamos, la oferta y la demanda facilitaban el mantenimiento del mismo, sufrieron una regresión y la tasa de ganancia disminuyó globalmente, lo que causó incertidumbre financiera e inestabilidad laboral. Sumado a esto, la Revolución del 68, fue una muestra del inconformismo social en contra del poder hegemónico y de la Guerra Fría. Los “30 años gloriosos” habían terminado.

El Crack de 1929, la crisis de la OPEP en 1973, motivada esta última por el embargo del petróleo árabe y la decisión unilateral de la organización de triplicar su precio de venta del crudo, más adelante el estallido de la Revolución Iraní en 1979 y recientemente la crisis financiera del 2008, agudizaron los desequilibrios básicos del mercado. Lo anterior demostró que la globalización caracterizada por la interdependencia comercial y el posicionamiento de un Estado corporativo, tenía fallas internas que aunque no se reflejaban con frecuencia, cuando estallaban generaban un gran impacto en todos los sectores sociales, dejando ver que habían problemas más relevantes para afrontar, tales como: asistencia sanitaria, sostenibilidad ambiental, envejecimiento de la población (seguro social) y financiación de la educación; debido a que la solución a crisis inmediatas por medio generalmente de préstamos, lo único que hacía era retardar los grandes efectos de las fallas del sistema capitalista, estas eran burbujas.

Las consecuencias de esta crisis capitalista llegaron a nuestro país, producto de ser un socio estratégico a través de la historia de E.E.U.U. y a que con la constitución del 91 se implantó el Neoliberalismo, como sistema regidor de nuestro mercado.

En el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) se firmó el Plan Colombia, que según ambas naciones pretendía colaborar militarmente al gobierno con su lucha contra las drogas. Dicha política se afianzó en el gobierno de Uribe (2002-2010), luego de la implantación de siete bases militares en puntos estratégicos del país, lo que es un claro ejemplo de la Doctrina Truman, pues el país mantenía una guerra frontal contra las guerrillas en esa entonces, simbolizando una violación a la soberanía nacional y la libre autodeterminación de los pueblos.

Otra de las estrategias del gobierno estadounidense ha sido la integración económica por medio de los Tratados de Libre Comercio (TLC) con naciones de todo el mundo; con Colombia se firmó en 2011 un tratado que entró en rigor en 2012, lo que ha significado la llegada masiva de transnacionales, que se benefician debido a las casi nulos aranceles e impuestos para abrir sucursales de sus empresas en el territorio nacional.

En el Huila, hemos visto cómo la desvalorización del mercado interno ha afectado a miles de campesinos, pequeños comerciantes y medianos empresarios que han visto afectado su estabilidad laboral. En virtud de lo anterior, su nivel de vida ha desmejorado drásticamente, debido en parte a que se le ha dado más prioridad a los productos exportados y a los regionales se la han impuesto condiciones para su producción, distribución y venta.

Además, el Estado ha comenzado a privatizar paulatinamente sectores claves para el bienestar del pueblo como: salud y educación, por medio de leyes como la Ley 100 y acuerdos como el 2034, que convierten a estos sectores en servicios para que sean comercializados según las leyes de la economía de libre mercado. También los recursos naturales se han visto afectados, debido a que el sistema actual no proyecta una sostenibilidad ambiental, sino que solamente analiza la rentabilidad y las ganancias que estos puedan generarlas; un claro ejemplo es el proyecto hidroeléctrico El Quimbo, en el cual se refleja todo un sistema económico que comercializa y juega con la vida, ya que la pone al mismo nivel que el dios dinero controla frívolamente el mundo.

Varios grupos estudiantiles, comunitarios, sindicales, y feministas, se han ido despertando ante estas políticas de privatización y se han unido para crear movimientos como: Por la defensa del Territorio, que se plantea la lucha del territorio y los bienes comunes, y el Encuentro Nacional de Estudiantes de la Educación Superior, ENEES, que reactiva la lucha por una educación de calidad para los universitarios de todo el país. El sentido comunitario debe volver ya que es lo que nos ha permitido avanzar como sociedad durante siglos, el trabajo colectivo en pro de unos objetivos comunes se contrapone al individualismo que emana el actual sistema.

Bibliografía

*Jaime Andrés Navarrete Roa, estudiante de tercer semestre de comunicación social y periodismo, USCO.


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