• Adonis Ramírez

Cultura ciudadana ¿De quién es la responsabilidad?


Foto: Cortesía de Miregión.co

¿Paga Ud. sus impuestos de forma oportuna y no busca la forma de evadirlos? ¿Respeta las señales de transito ( no parquear en zonas prohibidas, respetar las cebras, respetar los semáforos, no adelantar en zonas prohibidas, usar cascos adecuados, cinturón de seguridad, etc.)? ¿Ha pretendido sobornar o sobornado en algún momento a un agente de transito o de la policía? ¿Cree que el hecho de tener un cargo público, un carro de alta gama o dinero, Ud. debería tener leyes especiales? ¿Paga de forma adecuada a sus empleados con todas las prestaciones sociales? ¿Paga lo que corresponde de seguridad social? ¿Usa artimañas y politiqueros para conseguir contratos? ¿Avala las conductas corruptas de empleados públicos y cohonesta con ellas? ¿Tira la basura a la calle? ¿Saca su mascota a pasear y no recoge los excrementos? ¿Piensa que el problema de la ciudad son las autoridades y los políticos que no hacen nada? ¿Insiste en el respeto a las leyes y reglas de convivencia en sus hijos? ¿Se aprovecha de su “malicia indígena”?

Hace varios meses realicé estas mismas preguntas en una columna que escribí, preguntas que nuevamente son contextualizadas como una forma de reflexión y autocritica. Hace muchos años pensábamos que vivir en Neiva era un gran lujo: era una ciudad pequeña, segura, sin problemas de tráfico y con respeto por las normas. Estos supuestos desde hace varios años no se aplican y se han agudizado.

Neiva es una ciudad agresiva en el tráfico, donde no se respetan las normas de tránsito y donde la respuesta del infractor al llamado de atención suele ser la violencia. El comportamiento ciudadano se basa en los siguientes principios: Honestidad, lealtad, solidaridad, ética. Principios que son aprendidos inicialmente en el hogar y reforzados positiva o negativamente en el colegio, universidad, trabajo y en la comunidad.

Las posibles soluciones a este caos en que se nos ha convertido Neiva son en primer lugar, que el gobierno municipal elabore un programa de educación ciudadana, el cual debe partir desde las buenas practicas de gobierno y gestión, que ofrezca posibilidades de desarrollo equitativas y que genere confianza y credibilidad. Esta debe ser siempre un eje de desarrollo del municipio, se debe incentivar su enseñanza desde la escuela, con programas transversales que se mantengan en las universidades y en las diferentes empresas publicas y privadas.

En estos momentos donde vivimos en una cultura de la informalidad, del todo vale, del “cómo voy yo”, del como saco ventaja, de la mal llamada “viveza” o “malicia indígena”, es perentorio iniciar programas de educación en cultura ciudadana. En segundo lugar, estos proyectos solo tendrán éxito si hay una identificación de la población, si existe un compromiso por generar cambios, dejar atrás la actitud paternalista y mendigante donde queremos que todo nos lo dé el gobierno y que nada nos cueste trabajo. La acción debe ser bidireccional con compromiso y acción ciudadana.


LA GUACHAFITA