• Illia Collazos

Entre propuestas y caudillos


Foto: Diario La Nación

Muchos de los episodios más recientes de esta gran saga que se llama “Colombia” me han dejado alerta. Particularmente porque esa causa que muchos colombianos hemos apoyado desde hace más de 6 años, está en riesgo, agujereada desde adentro y a través de esos agujeros se está perdiendo confianza, que era el principal componente de un acuerdo aún más importante que el firmado por las Farc y el Gobierno: el acuerdo de que todos queremos un mejor país.

Estoy hablando de la captura de Santrich pero también del secuestro y asesinato de los periodistas ecuatorianos, así como de las encuestas pre-electorales. Estoy hablando del posible retorno del Uribismo, sustancialmente apoyado por todos estos hechos que por más que me pese decirlo, le favorecen y mucho. Estoy hablando también de que 3 de los candidatos a las elecciones, tienen casi las mismas propuestas y representan la misma elite política que cada cuatro años ha venido ganando las elecciones.

Hoy me doy cuenta de que Colombia hace tiempo dejó de elegir propuestas y líneas políticas y ahora solo elige candidatos, elige personas, caudillos populistas que no hacen más que dividir la sociedad y que la única esperanza que nos quedaba a las nuevas generaciones, aquella idea de la paz que nos vendieron en una no muy lejana Cartagena que se vestía de blanco, están resquebrajadas porque en el momento “adecuado” se realizaron las cosas “inadecuadas”. No pretendo con esto decir que capturar a Santrich haya sido un embuste. Confío en que, para poner en riesgo la jurisdicción de la paz, la fiscalía tuvo elementos probatorios suficientes. Pero ¿a alguien le parece coincidencia que estas cosas acaparen titulares en época pre-electoral?

Supongamos que en primera vuelta gana Iván Duque y Petro ¿cree que esa sería una buena noticia para una sociedad que desde el 2002 viene votando a favor o en contra del mismo caudillo? Parece fácil dedicarle al Doctor Uribe esa canción que Silvio Rodriguez compuso: “ojalá pase algo que te borre de pronto (…) ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto para no verte siempre”.

Les invito hoy a pocas semanas de las elecciones a pensar en Argentina, en Brasil, en Venezuela, en Cuba. Ningún liderazgo perpetuo que cale tan profundo en la memoria histórica de una nación puede hacerle bien a la democracia. La historia nos ha enseñado, que detrás de estos fenómenos lo que surgen son oposiciones radicales, dictaduras, violaciones de derechos humanos y sobre todo, la división absoluta de una sociedad con la que han jugado con un péndulo.


LA GUACHAFITA