• Santiago Falla Castro

Extractivismo. Entre consultas populares y política tradicional


Foto: La República.

Preocupante situación está viviendo el departamento de Norte de Santander en los últimos tiempos, empezando por el interés que despertaron las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos haciendo referencia al interés que tenían los Emiratos Árabes en invertir en el proyecto minero que promueve la Sociedad Minera de Santander (MINESA). Todo esto para hacer posible la exploración que consiste en extraer oro del Páramo de Santurbán. Ahora también en Barrancabermeja hace más de 25 días están en una emergencia ambiental por el derramamiento de casi 20,000 barriles de petróleo en el caño Lizama, tras 17 huecos que se abrieron en una finca vecina a un pozo de Ecopetrol.

El derrame del crudo llegó al Río Sogamoso, es una mancha con algo más de 14 kilómetros de largo y ha dejado imágenes tan crudas y espesas como los centenares de peces y animales muertos, como lo simboliza la imagen de un ave totalmente cubierta del espeso líquido. A medida que avanzan las investigaciones se puede ver claramente que puede llegar al Río Magdalena y seguir arrasando con todo el ecosistema, además de las familias que ya han sido “reubicadas”. También es necesario tener presente el problema de salud pública que les está generando a las comunidades afectadas y en especial a los niños, puesto que hay centros educativos afectados por la cercanía con el sector.

“Esto es muy grave y no puede volver a pasar” fueron las declaraciones del Ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo tras dar a conocer el pésimo balance de lo ocurrido: 1.530 animales que se pusieron a salvo del ecocidio generado desde el 1 de marzo y también insistió en que se harán las “investigaciones pertinentes” para poder dar razón del por qué la tragedia. Sobre este caso se están produciendo también unas manifestaciones en redes sociales y posteriormente se exigirá en las calles la renuncia del señor Ministro de Ambiente.

Hace unos días hubo sesión en la Comisión Quinta de Senado en donde se citó a debate de control político al presidente de Ecopetrol Felipe Bayón, al ministro de ambiente Luis Gilberto Murillo y al ministro de minas Germán Arce. Asistieron también autoridades ambientales como la ANLA la cual anunció que ya tiene en su poder un pliego de cuestionamientos que va a hacerle a Ecopetrol con el fin de buscar respuestas y sanciones.

En dicho debate, el señor Felipe Bayón dice textualmente: "dentro del marco del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, instalado en la zona, haremos todos los esfuerzos, particularmente desde Ecopetrol, con todos los recursos necesarios, porque no se trata de escatimar sino de atender las necesidades de la gente" dejando en claro el compromiso que dicen tener para resarcir los daños causados y además del compromiso de escuchar las necesidades que tienen las comunidades. Además, en cuanto a las comunidades afectadas, se viene denunciando que desde el año 2009 se vienen teniendo discusiones fuertes en cuanto a la defensa del territorio, ya que, muy cerca del lugar del ecocidio está también la Hidroeléctrica (HIDROSOGAMOSO) que lleva casi 3 años de haber sido inaugurada. No se ha tenido en cuenta la importancia que tiene el río Sogamoso, la quebrada Lizama y Caño Muerto para la región, y que además de eso se viene denunciando que la información que ha entregado ECOPETROL a la opinión pública está muy alejada de la realidad.

“Claro que ya no hay más animales muertos, porque todos se murieron. Dicen que son 2,442 animales inventariados muertos cuando nosotros que conocemos la zona sabemos que fueron muchos más. Además están los alevinos y la micro-fauna que habita en la arena o debajo de las raíces de los árboles. Esa micro-fauna es invisible e incuantificable. Las cifras de Ecopetrol son totalmente alejadas de la realidad”, aseguró Carlos Moreno, vocero del Comité prodefensa La Lizama.

Alegan también como primera hipótesis causante del desastre es que la infiltración del agua del embalse Hidrosogamoso que se encuentra a una distancia de 16 km del lugar terminó generando una sobre presión en el agua subterránea con toda la región abajo del embalse. Esto ocurre porque la construcción del embalse está encima de un sistema geológico que entre sus elementos incluye una falla geológica llamada San Vicente y el Anticlinal de Rio sucio. Por lo demás, se ha comprobado que dichas construcciones sobre fallas geológicas pueden generan tragedias humanitarias.

Sobre el primer caso, cabe resaltar la decisión de MINESA de desistir en el proceso de licenciamiento para incluir nueva información del Impacto Ambiental (EIA) entendiendo la coyuntura política y electoral que vive el país. De hecho, al menos tres candidatos a la presidencia que pintan de centro son abiertamente amigos del extractivismo: Iván Duque, Sergio Fajardo y Vargas Lleras. Retomando con la estrategia, resulta bastante criticado el proyecto porque no se considera viable desde ningún punto de vista, presentando 24 impactos en las dimensiones biótica, abiótica y socioeconómica. Está comprobado que el proyecto minero liderado por Minesa no puede asegurar que la zona del Páramo se salve de sufrir impactos negativos.

Uno de los impactos negativos que el (EIA) dejó huérfano en el informe es que cerca hay una mina llamada Soto Norte y en la escombrera (llamada El Aserradero) que tiene la mina tienen unos minerales altamente tóxicos y radioactivos como el arsénico, el plomo, el uranio y el zinc, dichos minerales permanecerán alrededor de 20-25 años allí y son una grave vulneración a los derechos fundamentales como la vida y la salud. Otro ejemplo de los impactos negativos del proyecto en la región son el transporte de químicos y explosivos que tiene un alto riesgo para la población. “Extraer 14 millones de gramos de oro al año representaría no más de 70.000 millones de pesos en regalías para la Nación y tan solo 500 empleos” sostiene el profesor Mario Alejandro Valencia y director de Cedetrabajo.

A fin de cuentas, van a preferir esperar por el cambio de gobierno y que llegue a la Casa de Nariño un amigo del extractivismo y siga con la idea del Estado Corporativo, mientras que en ese mismo departamento tienen una crisis desatada producto de la irresponsabilidad gubernamental. En otras partes del país se empiezan a mover los movimientos sociales y defensores del territorio, considerando importante la movilización ciudadana y el apoderamiento de los mecanismos de participación ciudadana como las Consultas Populares y los Acuerdos Municipales. Hoy dichos mecanismos los tiene demandados el Viceministro de Minas con el fin de minimizar y casi que desaparecerlos por considerarlos “obstáculos” para acelerar las locomotoras del “desarrollo”, se discutirá el 12 de abril en la Audiencia Pública que convocó la Corte Constitucional con el fin de tumbar la sentencia T-445/2016.

Otro caso importante es en el departamento del Caquetá donde la empresa Emerald Energy está solicitando la licencia ambiental para entrar a extraer petróleo en un área llamada Nogal de 19.763 hectáreas. Allí se ubican los municipios de Milán (5.5%), Morelia (5.4%) y Valparaiso (40%) que corresponde el 8.25% del total del bloque Nogal. Las comunidades están movilizándose para oponerse rotundamente a que intenten acabar con el agua con el fin de llenar los bolsillos de dinero de otros.

Por todo lo anterior, resulta pertinente revisar bien cuáles son las propuestas presidenciales que defienden la vida y el agua. Es necesario preguntarse cuál es el candidato que promueve alternativas que no sea depender del petróleo tomando en cuenta la crisis del cambio climático, que muestren su desacuerdo con métodos como el fracking para extraerlo y propongan otras visiones de desarrollo como las energías renovables. Existen experiencias en otros países del mundo sobre agroecología y energía solar que han resultado exitosas.

Al analizar otros casos como la Consulta Popular en Cumaral, notamos la contundencia del resultado: 7.475 votos contra el no y 183 con el sí. Desde ese punto de vista el mensaje es claro: no al petróleo y sí a la vida. Sin embargo, en las elecciones del 11 de marzo se evidenció que este pueblo que votó no al petróleo le puso casi 3,000 de votos a Iván Duque, candidato que le apuesta a continuar con el extractivismo. Cajamarca en el Tolima, cuenta con una experiencia similar. Allí también tuvo lugar una consulta popular para la explotación del proyecto minero La Colosa en la cual el 97,9% de la gente le dijo no a la explotación minera. Posteriormente, Iván Duque obtuvo cerca del 83% de la votación, es decir, 2,281 votos. Para terminar con los ejemplos, en Garzón, epicentro de la resistencia contra el proyecto El Quimbo, el candidato Iván Duque fue el vencedor de la consulta con 9,450 votos.

¿Cómo es posible que los candidatos que hablan de seguir implementando métodos como fracking y estén de acuerdo con represas que le hicieron tanto daño al Huila y otros departamentos, saquen toda esa cantidad de votos? Resulta ilógico.

La conclusión no deja de ser perfecta porque en el caso de la consulta popular el mensaje era claro: iban a verse afectados directamente porque iban a contaminar el agua y a malgastar sus recursos, en cuanto al impacto social los votos conscientes se vieron reflejados, en el impacto de la coyuntura política falta conciencia pero también falta dignidad. Por dignidad quiero hacerles entender que no concibo la idea de que sigamos votando por los mismos personajes que quieren seguir explotando y acabando con todos nuestros recursos, en escenarios donde tengamos que decidir por nuestro futuro, debemos ser conscientes y generar en pro de la vida los votos reflejados en la consulta popular de Cumarál, Cajamarca y en muchas otras partes del país.

Considero que la dignificación de la vida del ser humano en sintonía con la naturaleza debe primar, los recursos naturales deben protegerse porque ya hay ciudades como Ciudad del Cabo que hoy en día tiene un consumo muy reducido de agua para sus habitantes. Incluso, en Puerto Gaitán (Meta) hace varios años se quedaron sin futuro dado que el agua que hoy obtienen está contaminada. Su perdición en este caso ha sido la dependencia que tiene el gobierno nacional con el petróleo.

Para terminar, quisiera dejar en el aire el siguiente interrogante a manera de reflexión: ¿Cómo lograr desde el Movimiento Social y Político que los votos conscientes también se vean reflejados en el escenario electoral y no solo en las Consultas Populares? Sí. El agua se va acabar y el cambio climático es una realidad.


LA GUACHAFITA