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20 veces más que usted


Foto: Video de Noticias Uno | Youtube

Lo que inicialmente iba a ser una multa por una infracción de tránsito en Bogotá, se convirtió en un ejemplo más del clasismo tan dado en un país profundamente desigual como Colombia. La patrullera Karen Granados, procedió a multar a Hernando Zabaleta, ex candidato a la Cámara por Bogotá, por estacionamiento indebido en vía principal del barrio Cedritos en el norte de Bogotá. La reacción* de Zabaleta, lejos de convocar simpatía por lo que el consideró un acto de injusticia por parte de la patrullera, desató una gran indignación en los medios y la opinión pública dada las palabras empleadas por Zabaleta. Aquí un resumen de ellas:

"Abusiva, resentida...yo me gano 20 veces más que usted…yo sí tengo carrera, yo soy especialista, yo no me gano un milloncito de pesos como usted”; “Mañana voy a la Procuraduría a ver si tiene para el abogado…ese parte son 300.000 pesos, a usted la hago destituir”; “Mami, mañana me le manda un oficio al director de la Policía”, espetó, teléfono en mano, como quien dice que gracias a sus contactos, la patrullera Granados iba a perder su trabajo por hacer lo que obliga la ley.

Este caso reúne todos los elementos de abuso de poder de quienes se sienten poderosos por sus títulos, su profesión, sus contactos. Por pertenecer a una clase social llena de privilegios, que no solo le ha dado educación universitaria (algo que el 80% de los jóvenes en Colombia no puede acceder), sino que le ha permitido postularse a un cargo como congresista y ufanarse de ello. El lenguaje tiene mucho sentido cuando es usado como marcador social, y constituye medio y fin para determinar la “distinción social” de los individuos. Desde luego, no es un hecho aislado. Los poderosos son expertos en ello, y suelen despacharse contra los que no se encuentran en su misma posición. La situación se acentúa cuando una mujer está de por medio. Tomo el ejemplo de hace unos meses del huilense Rodrigo Lara Restrepo, congresista de Cambio Radical, que en una entrevista** con la directora de Canal Capital, Claudia Palacios, le pidió que “tenía que informarse y leer un poquito” antes de hablar, y que ella “no hacía bien su oficio” porque estaba dando una opinión y por ello “perdía la objetividad periodística”. La pregunta era sencilla: ¿Cómo iba a trabajar el senador electo en una bancada con candidatos investigados y cuestionados de su partido?

Según Pierre Bourdieu, la clase dominante busca mantener su posición por una estrategia de distinción, definiendo e imponiendo, al resto de la sociedad, “las buenas prácticas sociales” que también resultan ser las prácticas sociales legítimas. Esta clase sabe jugar con la distinción para afirmar una identidad propia e imponerle a todos una cierta visión del mundo social. Se hacen distinguir por su lenguaje, su conocimiento y educación, sus influencias, su forma de hablar. Y en últimas, le muestran a la clase dominada que ella es portadora de un sentimiento de incompetencia, de fracaso cultural e intelectual, que sus saberes no son legítimos. El objetivo no es tanto juzgar las competencias de los otros como de reafirmar su pertenencia a una clase social, la portadora de la verdad.

Hernando Zabaleta y Rodrigo Lara Restrepo tienen mucho en común. Al primero se le vio agrediendo verbalmente a una funcionaria de la Policía. Al segundo, a una periodista. Pero no es lo único que han hecho. Zabaleta aseguró “dar de baja” a esos “mantecos y gamines taxistas” si llegaban a bloquear una vía, en clara alusión a las protestas que por esa fecha (marzo de 2016) realizaron los taxistas de Bogotá. Por su parte, Lara Restrepo intentó agredir físicamente a un vigilante en Corferias hace unos años porque no le permitió ingresar al lugar para conocer el conteo de votos.

Está claro que para estos sujetos poderosos y dominantes, ellos siempre tienen la razón y de alguna forma, la sociedad y las instituciones los premian pese a su actuar. A Zabaleta, quien nadie increpó mientras humillaba a Karen Granados, le suspendieron (nuevamente) la licencia, esta vez por un año, pese a sus repetidas infracciones y sus multas de cinco millones de pesos. Y a Lara Restrepo 90.000 personas le permitieron dar el salto de Cámara a Senado.

Lo más grave de todo es que las leves sanciones por un lado y la victoria electoral por otro, legitima a estos personajes y les hace creer que ellos tienen la razón, que da igual que sean arrogantes, machistas y clasistas. Zabaleta pidió disculpas pero afirmó elevar el caso ante la justicia, como si el procedimiento de la patrullera Granados hubiera sido irregular. Lara se limitó a decir que que eso era un "cliché" y que no le correspondía a él hablar de los candidatos investigados de su partido Cambio Radical. A fin de cuentas, son los privilegiados. ¿Y los demás? Sencillo: son unos pobres miserables que no saben dónde están parados.

*Video de la reacción de Hernando Zabaleta: https://www.youtube.com/watch?time_continue=6&v=VITJuKsbBCg

** Entrevista de Claudia Palacios a Rodrigo Lara Restrepo: https://www.youtube.com/watch?v=u2ed8Ykj8VA


LA GUACHAFITA