• Andrés Ardila

Economía | Lo que Betania anegó


El 26 de noviembre de 1986 inició el llenado del embalse de Betania, una obra que requirió la inundación de 7400 hectáreas de áreas dedicadas a la agricultura y la ganadería, la interrupción de actividades económicas y comerciales de los municipios afectados y la transformación de los hábitos y costumbres de sus habitantes.

Foto: "Betania en marcha". 30 de diciembre d 1979. Cortesía Diario del Huila.

Hasta la década de 1970, el municipio de Yaguará fue el segundo productor de arroz y el primer productor de ganado criollo y cebú en el departamento del Huila. Cerca de 2000 cabezas de ganado bovino eran comercializadas por los hacendados yaguareños en las Ferias Ganaderas de Girardot cada seis meses, que eran predilectas por los comerciantes debido a su buena calidad.

El 40% del área que hoy ocupa el embalse se dedicaba a la ganadería intensiva y el 60% restante a la agricultura, especialmente a la siembra de cultivos de arroz. Las actividades que se desarrollaban en aquellos territorios requerían de 219 empleados permanentes y 621 estacionales. En parte de la misma se extraía oro de aluvión, existían yacimientos mineros de sal, carbón y yeso.

En los ríos Magdalena y Yaguará se pescaban especies nativas como el Bocachico, la Cucha y el Pataló, hoy extintas por la interrupción de los diques de la central hidroeléctrica al cauce natural de los ríos durante la época de la subienda. Durante el periodo de compra de predios, la Central Hidroeléctrica de Betania (CHB) adquirió 9740 hectáreas de 122 propietarios; 80 de Yaguará, 36 de Hobo y seis de los municipios de Campoalegre, Gigante y Palermo; dedicadas a la agricultura (producción de arroz, café, cacao, maracuyá, tabaco, sorgo, tomate, maíz y fríjol) y la crianza de ganado bovino.

Foto: Panorámica de cultivos de arroz en el valle de Yaguará hacia 1970, hoy inundados por el embalse de Betania. Autor Anónimo.

En Yaguará, el municipio más afectado por el proyecto hidroeléctrico, se demolieron más de 60 casas de los barrios San Vicente y Río del Oro, ubicadas en el área de influencia del embalse, sus propietarios tuvieron que ser reubicados en la urbanización Tungurahua, construida por la CHB como reposición y que ha sido criticada por quienes actualmente las habitan a causa de sus fallas estructurales. La misma suerte corrieron el hospital, el cementerio y dos puentes vehiculares, que fueron trasladados a otros lugares del área urbana.

En 1981 se expidió la Ley 56, con el fin de asegurar condiciones favorables para los afectados por la construcción de la presa, las cuales no se cumplieron en su mayoría y los obligó a realizar un paro cívico frente a los campamentos de Santa Helena el 17 de septiembre 1986. La CHB había hecho caso omiso a sus obligaciones, que consistían en la estabilidad de fuentes de trabajo, pagos de impuestos a los municipios del área de influencia y la construcción de obras de infraestructura en reposición a las inundadas.

Foto: Paro cívico de Yaguará frente a los Campamentos de Santa Helena. Periódico Fogata. Cortesía de Fernando Villegas, 1986.

En consecuencia, en septiembre de 1987 el alcalde de Yaguará, José Yamil González, embargó a la Central Hidroeléctrica de Betania 15 vehículos, debido al incumplimiento de sus compromisos adquiridos y deberle al municipio más de $100 millones de pesos. La preocupación de los lugareños inició cuando se cumplió la fase de construcción de la central hidroeléctrica, que, si bien generó 3400 empleos a 3285 colombianos y 115 extranjeros durante aquel periodo (1980 – 1986), se extinguieron luego del llenado de la misma, reduciéndose hasta la actualidad a una treintena de operarios en la casa de máquinas y un poco más de tres centenares de pescadores en el embalse, divididos en asociados (12 asociaciones con 236 miembros aproximados) y pescadores independientes (116), emplazados en 72 proyectos piscícolas.

El estancamiento económico en los municipios del área de influencia, especialmente Hobo y Yaguará, se manifestó algunos años después de la finalización del proyecto, cuando las expectativas de desarrollo turístico y comercial empezaron a desvanecerse. El descontento con la obra se acentuó con su venta en el año de 1996 al consorcio Endesa – Corfivalle por $505,58 millones de dólares, renunciando la sociedad colombiana a una renta económica prometedora con el fin de entregar la central a inversionistas privados, que capitalizaron la renta que genera el capital invertido en la misma.

En el año 2016, la Central de Betania pagó transferencias al departamento del Huila por un valor de $4.049 millones de pesos, pertenecientes al 6% anual de la producción energética; un 3% fue destinado para la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena y el 3% restante distribuido a los municipios de su área de influencia. De aquel dinero el municipio de Yaguará recibió $1.280,7 millones, Hobo $482,3, Campoalegre $323,4 y Gigante $89,5; recursos que solo pueden ser invertidos en proyectos sanitarios, agua potable y mejoramiento ambiental.

Los bajos niveles que presenta el embalse constantemente han afectado su aprovechamiento turístico, sumando a esto la sedimentación que ha recibido y que ha restado su nivel de profundidad, ha causado que los pobladores de las zonas afectadas dirijan su atención hacia otras actividades, que puedan devolverles de cierta manera la estabilidad económica que ostentaron en un pasado.

Fuentes:

  • Oficina de Desarrollo Agropecuario de la Administración Municipal de Yaguará: comunicación personal, 6 de febrero del 2018.

  • Emgesa: Pago de Transferencias. Bogotá D.C. 2016.

  • Manrique, Oscar: La Renta Hidroeléctrica en Colombia: Naturaleza, Generación y Apropiación. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Económicas – Programa de Maestría en Economía. Bogotá, 1998.

  • Central Hidroeléctrica de Betania S.A: Betania, Energía para Colombia, 1994.

  • Universidad Surcolombiana & Universidad Nacional de Colombia: Evaluación Puntual de los Efectos Socioeconómicos y Operación de la CHB y Alternativas de Desarrollo en su Área de Influencia.: Identificación y Descripción de Efectos. 1992.

  • Periódico Fogata, novena edición. 1986 – doceava edición, 1987.

  • Periódico Frente Libre, Neiva.1947.

* Lo que Betania anegó es una serie que contiene varios artículos en torno al episodio de la inundación del Embalse de Betania. Esta segunda entrega se enfoca en los impactos a la economía de la zona.


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