• Juan Diego Ramírez M.

¿Teléfono roto?


A pocos días de las elecciones, algunas campañas políticas han utilizado - ilegalmente - las bases de datos de los estudiantes de la Universidad Surcolombiana para invitar a votar por candidatos al Congreso y Presidencia. De hecho, Pedro Reyes, rector de esta Casa de Estudios, reconoció el hecho en un comunicado y declaró adelantar investigaciones al respecto.

Foto: Elcomerio.pe

El pasado jueves 15 de febrero, en horas de la tarde, y justamente mientras estaba en clase recibí una llamada de un número que no tengo registrado, algo poco usual para mí. Al salir del salón de clase para atenderla me doy cuenta de que era realmente algo muy fuera de lo común. Un hombre, que dijo llamarse Gustavo, me habló del otro lado del teléfono.

Lo primero que me dijo, después de saludarme muy amablemente, fue que tenía entendido que yo era estudiante activo de la Universidad Surcolombiana, lo cual me sorprendió bastante puesto que no lo conocía. Seguidamente, me indicó que me contactaba de parte del candidato al senado de la Republica, Rodrigo Villalba Mosquera. Ante esto, le manifesté que yo no había asistido a ningún evento o reunión de campaña del candidato mencionado, por lo cual me parecía extraño que tuvieran un dato tan personal como lo es mi número de celular y que si por favor me podía aclarar cómo lo habían conseguido, a lo cual el señor Gustavo me contestó: “Yo no sé, a mí me pasaron la información para realizar las llamadas”.

Seguramente para evitar que yo continuara cuestionándolo, me lanzó otra pregunta. ¿Conoce usted el proyecto de acuerdo estampilla Pro-Universidad Surcolombiana? Le contesté que sí. Posteriormente me dijo: “Pues permítame contarle Juan Diego que el candidato Rodrigo Villalba fue el único senador que trabajó para que se lograra su aprobación, lo cual representa un logro importante para su universidad y un beneficio para ustedes como estudiantes. Es por eso que lo queremos invitar a que nos acompañe el próximo domingo 11 de marzo con su voto y el de su familia marcando L – 12 al senado para seguir trabajando por el departamento del Huila”, extrañado aún, pero consciente de la estrategia de persuasión utilizada para hacer campaña, agradecí la invitación, él hizo lo propio y yo terminé la llamada.

"¿Acaso hay personas dentro de la universidad trabajando también para la campaña del candidato en mención?"

Estando de nuevo en la clase y apenas pasados 5 minutos desde que regresé, uno de mis compañeros sale a contestar una llamada, de inmediato pensé que podría ser la misma que yo recibí, pero solo hasta el término de la clase mi compañero me lo confirma. ¿Acaso hay personas dentro de la universidad trabajando también para la campaña del candidato en mención? ¿Por qué la coincidencia de llamar en un mismo día, y casi simultáneamente a estudiantes del mismo pregrado? No le dimos mucha importancia y hasta nos reímos de la forma en que intentaron persuadirnos.

Al día siguiente, el viernes, reviso las últimas noticias de Facebook y veo que algunos amigos y demás personas están compartiendo estados donde manifiestan que también han recibido estas llamadas, pero para mi sorpresa veo que hay ciertas variaciones en el discurso y también en los candidatos, pues también contactaban de parte de Constanza Sastoque y Flora Perdomo, por ejemplo:

“Hace un rato me llamaron de parte de Villalba invitándome a votar por él. Tengo entendido que no soy el único al que le ha pasado, incluso cuando pregunté sobre cómo habían obtenido mis datos me dijeron que una entidad se los había vendido. Creo que ante el error de la dama que me estaba llamando al pensar que no debió decirme eso, colgó inmediatamente.” Publicó Walter Steven Villabon en su estado.

O este otro, de Santiago Lozano: “En el día de hoy me llamaron desde la campaña de el señor Rodrigo Villalba a mi número personal, según la persona desde un call-center, esto quiere decir que tienen una base de datos, además de esto, saben que estudio en la Universidad Surcolombiana y me pedían por favor votase por el candidato recordándome que el busca ‘legislar’ a favor de la estampilla proUsco. ¿Está la universidad acaso repartiendo nuestros datos para marketing político? Que falta de respeto. En elecciones ni si quiera disimulan.”

"¿Cómo y por medio de quién se entregaron los datos de los estudiantes? ¿Cuáles son las garantías de privacidad y uso de datos que la universidad nos brinda a la comunidad estudiantil?"

Además de otros compañeros de carrera, quienes mencionan que quien los llamó sabía sus nombres, números de teléfono por supuesto, incluso el programa académico al cual pertenecían. De ser así, la Universidad Surcolombiana no solo estaría realizando proselitismo político, lo cual no debería ya que es una entidad pública, sino que estaría ignorando la ley estatutaria 1581 de 2012 en donde se establece que los datos personales solo pueden ser entregados a terceros con previa autorización del titular.

Ante tal situación, surgen muchos cuestionamientos. ¿Acaso hay favores políticos de por medio entre la universidad y la campaña de dichos candidatos? ¿O se tratará de intereses directos en caso de que los candidatos logren obtener sus curules? ¿Cómo y por medio de quién se entregaron los datos de los estudiantes? ¿Cuáles son las garantías de privacidad y uso de datos que la universidad nos brinda a la comunidad estudiantil?

Cuestionamientos que generan preocupación en algunos de los que recibieron estas llamadas, y que se espera que sean aclarados tanto por la Universidad Surcolombiana, principalmente, como por el comité de campaña de cada uno de los candidatos involucrados.


LA GUACHAFITA