• Daniel Cortés

Jorge Eliécer Gaitán. El gran hombre


A propósito del natalicio de Jorge Eliécer Gaitán, Daniel Cortés rinde homenaje a este importante líder político de la primera mitad del siglo XX en colombia.

Foto: SocialHizo

Tristemente, el único recuerdo de Gaitán presente en la memoria colectiva colombiana es su muerte. Su fallecimiento fue el origen del Bogotazo, la protesta violenta de la ciudadanía durante los días siguientes al 9 de abril de 1948. Empero, Jorge Eliecer Gaitán fue algo más que eso, a lo largo de toda su vida, sobresalió en todas las actividades que emprendió porque fue un valiente, fue un hombre brillante, como dice Luis Emiro Valencia: “cumple durante su meteórica existencia una parábola de lucha y de superación constante. Su recio carácter y el haberse planteado desde la juventud una meta, la conquista del poder para el pueblo, es lo que perfila su vida de aristas definidas y perdurables”. Toda su vida se trató de mejorar lo que él era para luego concientizar al pueblo de sus derechos y el respeto que se merecían.

Hace dos días se cumplieron 120 años del natalicio (23 de enero de 1898) del excelso, invencible e incomparable Jorge Eliécer Gaitán. En mi concepto, el mejor político en la historia de Colombia, el abogado penalista más sagaz de su época y el más grande orador Latinoamericano, el hombre de la palabra dicha, comparado incluso con Demosténes, el mejor orador de la historia.

Su lucha por una conciencia y justicia social a través de la igualdad y la educación permanece intacta. Propuso el derecho al voto para la mujer en 1934, impulsó la creación de la jurisdicción en su especialidad laboral cuando fue Ministro de Trabajo. Garantizó el acceso a las escuelas, campañas de alfabetización y cine educativo ambulante cuando fue Ministro de educación, cargo que aceptó en honor a la intachable labor como docente de su madre Manuela Ayala, su más grande devoción: “Si algo me faltara, ahí está lo primero: la sombra de quien fue mi todo, la dulce maestra de escuela, hoy peregrina de la eternidad, que con su ejemplo supo enseñarme que en el camino del bien lo imposible no es sino lo díficil mirado por ojos donde no ha nacido la fe y ha muerto la esperanza”, quien lo crió con los más loables valores y bases para forjar al eximio hombre en el cual se convirtió a la postre.

Abogado de la Universidad Nacional de Colombia con tesis laureada denominada “Las ideas socialistas en Colombia” donde se denotaba su liderazgo, erudición de la realidad social del país y su integérrima formación intelectual porque uno conoce a la persona por lo que lee (Spencer, Comte, Escuela de Lambroso, Labriola, Duguit, Macaulay, Durkheim, Garófalo, Puglia, Henry Barbuse, Maximo Gorki, Lamartine, Leopardi, Aristoteles, Platón, Marx y Engels), no como los “grandes” políticos de ahora que si acaso leen “el Tiempo”.

También fungió unos meses como Magistrado de la Sala de Casación Penal de La Corte Suprema de Justicia. Litigante reconocido por sus defensas en procesos penales. Fue uno de los mayores defensores de los trabajadores tras la Masacre de la Bananeras, incluso su primer litigio exitoso fue uno laboral, cuando representó a un empleado del Ejército tan solo unos días después de haberse graduado de Abogado, una anécdota muy interesante porque Gaitán apenas el día anterior había logrado alquilar una oficina y su escritorio, abrió por la mañana esperando a su primer poderdante, dicho funcionario le contó que trabajaba en el Ejército, es decir, se regulaba su relación laboral por el régimen de esta entidad, ante lo cual Gaitán le dijo: “Ahora estoy muy ocupado con un caso importantísimo, por favor pase mañana temprano y lo atiendo”, sin embargo el funcionario insistió ya que él no tenía idea sobre cómo llevar ese proceso. Ese mismo día en la tarde, Gaitán se fue al Ejército a pedir todo el fundamento jurídico, meses después sería su primer litigio victorioso.

Luego de cada proceso se daba cuenta que había aprendido un poco más. En algún momento expresó: “Escribiré un libro sobre mis victorias y también sobre las derrotas; porque ambas me han formado en lo que soy”.

Cursó su doctorado en Criminología de la Universidad La Sapienza de Roma con tesis magna cum laude dirigida por Enrico Ferri, donde fue reconocido como el alumno más proactivo, y que además era la primera vez que un hombre de clase media lograba estudiar en Europa, al lado de los hijos de los terratenientos y oligarcas de la época. Reitero, es grande porque declinó una beca que había gestionado su mamá, prefirió abrir una farmacia que fue regentada por su hermano con el fin de tener ingresos durante su estadía en Italia, jamás quiso deberle nada a nadie, todo lo que se ganó fue por sus propios méritos. Además, fue Rector y Docente de la Universidad Libre donde se destacó por su tremenda oratoria y claridad en la exposición de las bases del Derecho Penal.

Adicional al oficio de abogado, ejerció la política: Alcalde de Bogotá, Representante a la Cámara, Diputado, Senador, Ministro de Educación, Ministro de Trabajo y Director del Partido Liberal donde fue candidato Presidencial para las elecciones de 1948, objetivo que se vio frustrado por el homicidio gestado por los EEUU a través de la CIA según informes desclasificados en 2008. Jorge Eliécer Gaitán, fue un hombre que pretendió traer la justicia social a nuestro Estado pero fuerzas poderosas que aún tienen el poder, lo impidieron. En ese sentido, el Bogotazo del 9 de abril de 1948 originó la ruptura del tejido social en Colombia que seguirá generando consecuencias violentas por muchos años. Como afirma Plinio Apuleyo, “Colombia se jodió el día en que mataron a Gaitán”.

Desde luego, era un político peligroso para sus contrincantes porque jamás lo pudieron encasillar en una tendencia política. En cuanto a los problemas sociales afirmaba: “el hambre no tiene ningún color, no es ni liberal ni conservadora”, todos tienen los mismos derechos.

Respecto a la desigualdad que nos agobia actualmente, en mi curso de Consultorio Jurídico I en la Universidad Surcolombiana, se vislumbró que: “El asesinato de Gaitán fue una dura advertencia para los colombianos. Por colombianos me refiero a quienes hacen parte del pueblo que ha sufrido la desigualdad y sus consecuencias; no a quienes han antepuesto intereses personales bajo un disfraz de falso interés por el bien común de los integrantes de este Estado para así llegar a “representarnos” y seguir haciendo desde altas instancias lo que han querido con este país. Infortunadamente, la historia nos cuenta que nuestra Nación nunca ha tenido verdaderos representantes de ella; siempre ha estado dirigida por personas ajenas a la situación del verdadero colombiano, de aquél que ha experimentado el rigor y las vicisitudes de la pobreza. Es esta la razón por la cual el cruel asesinato del hombre que fue Colombia mató a un pueblo entero…”.

Porque el pueblo jamás había tenido un representante, un aliado en realidad hasta que conocieron al negro, al indio, al mestizo, a ese digno reflejo del pueblo colombiano. Él era el pueblo, y así lo percibía cuando expresaba en sus discursos: “yo no soy yo personalmente, yo soy un pueblo que me sigue, porque se sigue así mismo cuando me sigue a mí, así lo he interpretado”.

Gaitán, desde su juventud sería reconocido al interior del partido liberal como un personaje de tendencias de izquierda, es decir, siempre estaba a favor de los menos favorecidos y vulnerables. Durante sus estudios de Derecho, cuando cursaba el sexto semestre, tuvo su primera actuación como defensor en una audiencia penal defendiendo a un señor que había robado unos pesos a un oligarca de la época, aunque el imputado fue declarado culpable, Jorge Eliecer empezó a ser reconocido por su capacidad para hablar mientras iba pensando.

Debería ser recordado en particular por su gran oratoria y sus discursos en torno a la lucha entre liberales y conservadores. Para Gaitán, este conflicto estaba creado para que los pobres de uno y otro bando continuaran en conflicto mientras la oligarquía continuaba con los beneficios económicos concedidos por el gobierno; cualquier parecido con la realidad actual, es pura coincidencia.

Fue el defensor de la propuesta de la Reforma Agraria y acuñó los términos de “el país político” y “el país nacional”, desde los cuales explica que el país político es aquel rodeado por los intereses de la oligarquía y sus luchas internas, las cuales no responden a las necesidades del país nacional, que es aquel conformado por los ciudadanos y sus necesidades de unas mejores condiciones económicas y mayores libertades sociopolíticas.

Durante sus últimos viernes, hace más de 70 años en lo que era el Teatro Municipal, el eximio Jorge Eliécer Gaitán se disponía a exponer su discurso semanal en los "Viernes culturales" con el fin de empoderar a sus seguidores a través de ideas revolucionarias para su época. Discursos que eran llevados por radio a las mentes de sus seguidores a lo largo de Bogotá. Fue un hombre esperanza, sueño y libertad como lo plasma el Dr. Krapula en una de sus canciones.

Genera gran desilusión observar a la mayoría de políticos que pretenden representarnos en las elecciones que se avecinan, dejan a un lado las necesidades sociales y se presentan amables únicamente en épocas de campaña. Todos proponen el mejoramiento de los derechos sociales para la clase media y baja pero jamás cumplen porque dependen de la oligarquía. Unos pocos estudian pero brilla por su ausencia la erudición en sus discursos (Gustavo Petro hace la diferencia). En realidad, no representan al pueblo, tan solo pretenden el beneficio personal y cumplir los acuerdos hechos con sus patrocinadore$. No llegan al poder por sus propios méritos, ¡Qué pena con Don Jorge¡

Con profunda nostalgia pero con inmensa gratitud, es momento para concluir y citar a Alfonso Vargas, testigo presencial de los últimos meses de vida de Jorge Eliecer Gaitán, en relación el asesinato del Tribuno del pueblo: “Me duele mucho porque fue un berraco pa’ mí, lo estimo mucho y lo llevo en mi corazón. Gaitán, el mejor hombre que he visto en mi vida, yo hubiera querido que hubiera sido Presidente en Colombia a ver qué había dejado”.

Ver más en:

  • Cetina, Eccehomo. "Gaitán, el hombre que fue un pueblo". Editorial Planeta.

  • Osorio Lizarazo, Jose Antonio. “El día del odio”.1952. Editorial

  • Valencia, Luis Emiro. Gaitán, antología de su pensamiento social y económico. Ediciones desde abajo, 2012.

  • Trujillo Torres, Lina Marcela. Ensayo ““Aquí cayó Gaitán”, aquí cayó Colombia, y aquí mismo continúa cayendo día tras día”. Universidad Surcolombiana. 2017.

  • Documental de Jorge Eliecer Gaitán. https://www.youtube.com/watch?v=cx8pxsNF4xQ.

  • Documental, elaborado por el programa Hagamos Memoria y divulgado por Canal Capital: https://www.youtube.com/watch?v=5Jqk3fFXoeM.

  • Documental sobre el político colombiano Jorge Eliécer Gaitán. su muerte conmovió un país y estremeció un continente. Dirección Alejandra Szeplaki. Estrella Films - MINCI. https://www.youtube.com/watch?v=15I5w88PyL8.


LA GUACHAFITA