• Elisabetta Verginelli*

Brexit o cómo las medias verdades llevan al fracaso


Nuestra pelambre invitada, Elisabetta Verginelli, comparte para la Gaitana su opinión sobre el efecto de la posverdad en la campaña del Brexit. Una visión interesante de una observadora directa de este suceso político, el cual contiene diferentes mentiras en la campaña del "Leave". Colombia tiene experiencia en elecciones de esta naturaleza, precisamente por lo ocurrido con el plebiscito en los Acuerdos de Paz.

Foto: Lesechos.fr

Como bien sabemos, la palabra Brexit es la abreviación de “British exit”, o sea, la salida del Reino Unido de la Unión Europa (UE). El referéndum para decidir si salir o quedarse en la UE fue propuesto por el ex Primer Ministro David Cameron en el 2013. Cameron quiso mantener su promesa, dando a la población el derecho de decidir, pero después del inicio de las campañas del “Leave” (salirse) y del “Remain” (quedarse), se dio cuenta que salir de la UE sería error por lo cual decidió alinearse con el Remain.

Algunos opinan que no fue inteligente hacer un referéndum para que la “gente común” tuviera la posibilidad de decidir por mayoría algo tan importante y que compone tantas variables y riesgos. Esto, debido a que la gente no es experta en las dinámicas de la política. En todo caso, puede ser que Cameron tuviera otras intenciones además de ser “demócrata”.

El Reino Unido nunca ha sido un miembro muy fiel a la Unión Europea. Nunca quiso adoptar la moneda oficial europea, el euro. Tampoco aceptó el tratado Schengen, el cual todavía hoy garantiza la libre circulación de mercancía y personas entre los países miembro de la UE. Estas dos posiciones políticas nos demuestran que bajo algunos puntos de vista el Reino Unido nunca estuvo dispuesto a abandonar su independencia. Tomando este rasgo británico en cuenta, Cameron habría podido utilizar el referéndum como una estrategia; una amenaza de quitar un país tan poderoso de la UE para ganar más influencia y poder. Esta posible estrategia fracasó cuando, inesperadamente, ganó el Leave. Todos los pronósticos estaban seguros el Reino Unido se habría quedado en la UE, y el resultado, la victoria del Leave con 51,9%, conmocionó el mundo.

Si la razón para haber hecho este referéndum desde el inicio fue estratégica, hay que reconocer la estrategia que llevó a la victoria del Leave fue crear una campaña llena de medias verdades a las cuales Cameron y la campaña del Remain no contratacaron suficientemente bien. El escándalo sobre las medias verdades explotó tarde, sólo después del referéndum. Pareció que todos estaban muy seguros de que el Remain iba a ganar y nadie se esforzó por corregir a tiempo los errores en las campañas del Leave.

Grosso modo, las mentiras más famosas de la campaña para salir dela UE (que sedujeron a muchos), fueron las siguientes:

  • Cada semana el Reino Unido envía un dinero (£350 millones) a la UE que podría ser utilizado para financiar el NHS (sistema sanitario nacional);

  • Incluso luego de la salida el Reino Unido, este podrá quedarse en el mercado libre europeo, manteniendo los mismos beneficios;

  • la UE necesita el Reino Unido más que lo que él la necesita a ella, básicamente porque el Reino Unido importa muchos productos europeos;

  • Los inmigrantes “roban puestos de trabajo”, por lo cual la salida reducirá la entrada de competidores laborales.

Ahora bien, el líder del Leave, Nigel Farage, confesó que lo de los £350 millones era una mentira, que ni siquiera la mitad de ese dinero es enviado a la UE, además, dar ese presupuesto al NHS no es plausible frente a muchos otros asuntos de gasto público. Adicional a esto, todos los expertos explicaron que la salida habría sido económicamente perjudicial para el Reino Unido porque no podría quedarse en el mercado libre y por tanto, le cobrarían las importaciones y exportaciones.

Es verdad que el Reino Unido es un gran importador de la UE, pero la UE exporta hacia muchos otros países, y no necesita el Reino Unido tanto como dijo la campaña del Leave. Por último, el Reino Unido nunca hizo parte del tratado Schengen, entonces las políticas de inmigración no serían afectadas por salir de la UE. Por cierto, está comprobado que los inmigrantes son buenos para la economía y que generan más trabajo.

En suma, estas media verdades fueron las principales motivaciones a la base del voto de los británicos a pesar de todos los cálculos y pronósticos imparciales que demostraban el efecto nocivo del Brexit para el Reino Unido.

Muchas entrevistas del electorado revelaron una actitud defensiva hacia todo lo extranjero y la UE, un sentimiento de superioridad y presunción. De hecho, esta decisión tan importante estuvo afectada por cosas como la percibida larga espera por un doctor (gratuito) y por supuesto, lo “ruidoso” que era el tema de los inmigrantes. Solo hasta después del resultado y frente a las consecuencias del Brexit, (como por ejemplo la inmediata caída de la libra esterlina y la devaluación de la economía) los británicos se dieron cuenta que salir no había sido una buena idea.

Solo para terminar, existe otro elemento interesante a evaluar y que por supuesto dejó perplejos a todos: el líder de la campaña del Leave renunció a su puesto luego de haber logrado su “ambición”, y aseguró que era tiempo de descanso para él. No podemos saber si esto es verdad o mentira, pero ¿si la campaña que encabezas y en la cual crees, logra la victoria, te irías a casa a descansar?

* Elisabetta Verginelli es Italo-Escosesa, estudiante de ultimo año de Relaciones Internacionales y Lenguas Modernas en la Universidad de Essex en Reino Unido. Es Societies Admin Assistant en la oficina de las sociedades de la Students’ Union de Essex.


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