• Andrés Ardila

Retrato del hombre que inspiró la vocación arrocera y ganadera del Huila


Leonardo Tovar Gutiérrez. Cortesía: Ángela Inés Tovar.

El Huila ha sido reconocido por su vocación agropecuaria desde sus orígenes, la necesidad de mejorar la producción de ganado bovino y tecnificar los cultivos de arroz, llevó a un hombre visionario a crear uno de los sistemas de cría de raza cebú y de irrigación más importantes de este departamento durante el siglo XX.

Leonardo Tovar Gutiérrez (Yaguará, diciembre 17 de 1911 – Neiva, mayo 27 del 2004), ha sido considerado a través de la historia como uno de los empresarios más importantes del siglo XX en la región. Hijo de Manuel Tovar Lara y Benilda Gutiérrez Cuellar, perteneció a una de las familias más adineradas del municipio de Yaguará (Huila).

A pesar de que Leonardo tuvo trece hermanos, todos murieron a temprana edad, siendo el único hijo sobreviviente de la pareja de hacendados, quienes eran dueños de las fincas El Ocal y San José en Yaguará, donde pasó la mayor parte de su niñez.

Leonardo Tovar junto a sus padres. Hacia 1911. Cortesía: Pilar de Vicente Tovar.

Cursó estudios de primaria y secundaria en el Liceo Nacional Santa Librada de Neiva, tuvo la ocasión de matricularse en la Universidad Nacional de Colombia para realizar estudios de medicina, pero la edad avanzada de su padre y la obligación de hacerse cargo de los negocios familiares, truncó sus planes, lo que le hizo regresar a Yaguará para administrar sus propiedades.​

Casa natal de Leonardo Tovar Gutiérrez, levantada en el siglo XIX. Hoy Residencias La Casona.

Sus haciendas inspiraron temas musicales importantes, como lo fueron Garza Morena y Tierra Yaguareña (1962), de Jorge Villamil Cordovez y El Remolino, de Rodrigo Silva (1976). Fue padrino de bautizo del médico Reinaldo Cabrera Polanía, quien demostraba mucho respeto y cariño hacia él, atendiendo las dolencias que le aquejaban cada vez que eran requeridos sus cuidados.

Su orientación política hacia el partido Liberal le costó ser perseguido y asediado durante la época de La Violencia. La fe católica que profesaba le impulsó a colaborar económicamente en la restauración del templo de Santa Ana de Yaguará, especialmente en la recuperación de las campanas y el atrio, luego del terremoto que azotó a la región en 1967.

En el plano empresarial, Leonardo Tovar fue propietario de las haciendas Ocal y San José (Yaguará); El Atillo y Remolinos (Tesalia); Santa Ana (Puerto Boyacá); El Mesón (Garzón) y Los Arenales (Llanos Orientales), en las que era predominante la producción de arroz y ganado bovino. Impulsó la producción arrocera en el Huila y los llanos orientales con la construcción de diferentes distritos de riego, construyendo en 1958 uno en la hacienda San José de Yaguará y en el río El Tomo, que consistió en un canal de siete kilómetros y una presa; participó como socio en el distrito de riego de La Florida (Tello) en 1970, con el cual irrigó cerca de 2500 hectáreas de arroz.

Leonardo Tovar. Hacia 1960. Cortesía: Pilar de Vicente Tovar

Fue pionero en la cría de ganado cebú en el Huila y Brahman en el Magdalena Medio, muestra de ello fueron los premios que recibió en las Ferias Ganaderas de Girardot; fue accionista en el Fondo Ganadero del Huila que lo reconoció en la década de 1970 como el mejor criador de ganado cebú. En la ciudad de Neiva, fue junto a Jorge Lara, uno de los cofundadores y socios del Supermercado Listo (1972 – 1974), que en la época representaba el primer almacén de grandes dimensiones creado hasta entonces. Fue socio del Club Social de Neiva y accionista de la Empresa Bavaria en la misma ciudad.

De izquierda a derecha: Cielo Cortés, Leonardo Tovar y Sara de Tovar, 25 de marzo de 1961.

Leonardo era reconocido por su carácter serio, imponente y amable; era generoso con sus empleados y todo aquel que necesitara de su ayuda, era recurrente en él usar la expresión “Caracoles” cuando algo le asombraba. Sus acciones eran motivadas por el convencimiento y pasión que le otorgaba a sus proyectos, evitando el comportamiento ególatra y los reconocimientos públicos. Sibarita moderado, hombre culto, de buen gusto; trato cortés, educado, directo y franco.

Leonardo Tovar en 1940. Cortesía: Pilar de Vicente Tovar.

Contrajo nupcias en dos ocasiones, la primera con Cielo Cortés Ramírez, fruto del cual nacieron Cielo y Manuel, de quien enviudó a los pocos años; luego se casó con Sara Esther Cabrera, fruto de este matrimonio fueron Reinaldo, Gloria, Gemma, Ángela Inés, Jorge Hernán, Elsa Piedad, Consuelo y Carlos Enrique.

En la década de 1960 fue reconocido como el empresario más adinerado de la región. Sus acciones impulsaron el desarrollo económico y agropecuario del Huila, razón por la cual es recordado con vehemencia y admiración, especialmente en el municipio de Yaguará, en donde concentró la mayor parte de sus obras y negocios, que le otorgaron al municipio el distintivo de capital ganadera del departamento.

Referencias:

  • Trilleras, Álvaro & Tovar, Reinaldo (2006). Proceso de Poblamiento y Aportes Investigativos a la Historia de Yaguará. Alcaldía Municipal de Yaguará - Tipografía y litografía J.J. Bernal.

  • Tovar Cabrera, Ángela Inés. Comunicación personal, 3 de enero del 2018.

  • De Vicente Tovar, Pilar. Comunicación personal, 4 y 7 de enero del 2018.


LA GUACHAFITA