• Jacobo Quintero Manchola

Mercurio de Oro 2.0


Hernando Falla Duque, “Gan Gan”, fue capturado junto a su primo Ricardo Falla Ferro “el Loco” o “Gasolino” el pasado 30 de noviembre acusándoseles de ciertos delitos. Entre ellos, está: lavado de activos, enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y financiación al terrorismo, dado que según las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación estos grandes “empresarios” tenían nexos con la guerrilla desde la década de los 80, legalizando los recursos producto actividades ilícitas como el narcotráfico y secuestro del Bloque Sur y la columna móvil Teófilo Forero del extinto grupo armado FARC.

Hay que tener en cuenta que una semana antes de la captura de Falla, había sido galardonado con el premio “Mercurio de Oro” que entrega FENALCO, siendo su aceptación un acto en cierta medida burlesco (siendo consciente). Esto, debido a que la sociedad ha confiado y creído que los negocios y la fortuna del empresario han sido producto del trabajo responsable, transparente y ético.

En efecto, ser El Mercurio de Oro no solo implica haberse destacado por encima de otros empresarios del departamento debido al aporte significativo al desarrollo y generación de empleos en la región. También trae una serie de responsabilidades y deberes como empresario, pues se convierte en ese modelo a seguir tanto de jóvenes emprendedores como de toda la sociedad huilense.

Respecto a los hechos que tuvieron lugar la semana pasada en Neiva, nos chocamos con una cruda y preocupante realidad: pareciese que Hernando Falla Duque, alias “Gan Gan”, incumplió sus deberes y responsabilidades con la sociedad huilense. Al ser un gran generador de empleo y de desarrollo en la región, como consecuencia, se esperaría que su actuar tendría que ser responsable con su empresa para no ponerla en riesgo su viabilidad o existencia. Pero además, tendría que haber sido transparente y ético mostrando de dónde provienen los dineros para que de esta manera se sitúe en el ámbito de lo correcto.

Las acusaciones que le endilgan a Falla (lavar dineros provenientes de actividades ilícitas como el secuestro y la extorsión por más de 3 décadas) dejan claro el incumplimiento continua de sus deberes como empresario y traen como consecuencia la transmisión de un mensaje negativo y perjudicial a la sociedad. Pues de qué manera entenderán quienes están emprendiendo o desean emprender la forma correcta de lograr sus metas ¿acaso importa de dónde provienen los dineros para invertir? ¿es aceptado si tengo negocios ilícitos con personas o grupos que existen en la ilegalidad?

Además, este escándalo parece haber conmocionado a la sociedad huilense a tal punto que generó un silencio que podría definirse como cómplice. Por tanto, resulta difícil comprender cómo se ha guardado silencio ante tan reprochable actuar, generando dudas respecto a cómo se ven este tipo de comportamientos en nuestro departamento. Nuevamente, conviene plantearse las siguientes preguntas: ¿es moralmente aceptado? ¿es acaso socialmente celebrado?

Estas son dudas que todos los huilenses debemos interiorizar y responder de manera honesta, pues este hecho puede resultar siendo un ejemplo de algo que ocurre frecuentemente en nuestra región. De ser así, encontraremos un problema más grande, un problema que es culturalmente aceptado.

Por todo lo anterior, ¿es Hernando Falla Duque, alias “Gan Gan”, el Mercurio de Oro del Huila?

Por: Jacobo Quintero Machola | Estudiante de Derecho, Fundación Universitaria Navarra | Opinión Ciudadana

Foto: Cortesía Fiscalía General de la Nación


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