• Juan Diego Ramírez M.

Periodista, literato y cronista


Reseña del libro El oro y la sangre

Autor: Juan José Hoyos

Sílaba Editores

Año: 1994

Nacido en 1953 en la ciudad de Medellín, Juan José Hoyos se formó como periodista en la Universidad de Antioquia, lugar en el cual ejerció como docente en la Facultad de Comunicaciones. Además, fue corresponsal y enviado especial del periódico El Tiempo, cargo en el cual se fortaleció como escritor. Posteriormente, fue director y editor de la Revista Universidad de Antioquia.

Recientemente recibió la distinción a la vida y obra de un periodista en los Premios Simón Bolívar celebrados anualmente en Colombia, este periodista reconocido principalmente por su capacidad de contar historias de manera tan minuciosa. Y es que es tan conocedor del oficio que en las universidades utilizan sus manuales para enseñarnos a hacer periodismo.

Escribiendo Historias: El arte y el oficio de narrar en el periodismo es precisamente el libro que, en mi caso, los docentes han utilizado para adentrarnos a las formas de escribir historias. Además, de su ejercicio como escritor han resultado novelas como; Tuyo es mi corazón y El cielo que perdimos, y libros de reportajes como; Sentir que es un soplo la vida, El libro de la vida, El oro y la sangre, entre otros.

El Oro y la sangre le concedió el Premio Nacional de Periodismo German Arciniegas en 1994, mismo año en que fue publicado por la Editorial Planeta. Éste es un libro que describe la historia, casi fatídica, de los indios Emberá de Alto Andágueda, en el Chocó desde que encontraron el oro en las montañas. Dicho metal precioso sería el detonante de una serie de acontecimientos en los que como en todos los conflictos, intervinieron distintos actores, algunos como mediadores y otros buscando satisfacer sus propios intereses.

Durante el desarrollo del conflicto que inició enfrentando a los indios con los blancos y terminó desatando una guerra entre ellos mismos, se desarrollaron distintos acontecimientos que aportaron a la evolución del mismo y a la transformación de los paisajes, además de cambiar casi por completo sus formas de vida. Finalmente, este periodo de guerra por el oro encontraría un poco de “calma” impuesto por un grupo guerrillero, que irónicamente logró hacer más que los enviados por la iglesia y el gobierno nacional.

El Alto Andágueda es una zona estratégica, selvática y lugar donde nacen los ríos principales del Chocó, desde hace muchas décadas atrás se ha encontrado oro en sus montañas y esto ha enfrentado a través de la historia a multinacionales, mineros locales y comunidades que siempre han habitado el lugar. Desafortunadamente, los derechos ancestrales que las comunidades tienen sobre estas tierras no han sido suficientes para evitar que sus derechos por la tenencia y uso de la tierra sean usurpados.

No obstante, no es un tema del pasado, aún se evidencia la constante lucha por la explotación de recursos naturales, no solo por el maltrato a las comunidades sino también por el daño ambiental a lo que esto conlleva, para la muestra de un botón; Cerrejón en La Guajira. Para dar cuenta de esta guerra que duró más de diez años, Juan José Hoyos realiza una profunda investigación, digna de comparar con los máximos exponentes del periodismo de inmersión. Como enviado especial del periódico El Tiempo, acudió hasta las montañas del Alto Andágueda para ver de cerca las dinámicas del conflicto que se gestaba en el lugar. Allí, no solo se trataba de visitar el lugar, el trabajo periodístico realizado fue más allá de eso. Juan José Hoyos recolecta la información principalmente de fuentes orales, lo cual se evidencia en el libro al encontrar constantemente los testimonios de los diferentes actores, los cuales dan cuenta no solamente de las situaciones enfrentadas, sino también de las emociones que esto generaba en ellos.

De igual manera el trabajo de observación directa le aporta al libro en la medida que le permitió al autor describir detalladamente los escenarios en los que se desarrollaron los diferentes acontecimientos conflictivos. Asimismo, el lector se configura como un testigo más de estos hechos, ya que tan minuciosa descripción le brinda la posibilidad de crear en su mente las imágenes de los lugares y de los personajes de acuerdo a su carácter y sus formas de expresarse.

No obstante, el hecho de visitar el lugar no limitó a Juan José Hoyos al consultar la fuentes, puesto que además de recurrir a los actores directamente involucrados, visitó también a las personas y organizaciones vinculadas a la causa indígena en Colombia como la Organización Indígena de Antioquia (OIA), la Organización Regional Indígena Emberá-Waunana (Orewa), el Centro Pastoral Indigenista de Quibdó, miembros de la Iglesia y hasta del Ejército Popular de Liberación (EPL), y demás personas que le aportaron a la labor de contrastar versiones y establecer relaciones en sus testimonios.

Al igual que a Rodolfo Walsh para la realización de Operación Masacre, Juan José Hoyos se interesó por la historia luego de escuchar a grandes rasgos parte de la historia en palabras de un indígena. A partir de ese momento y durante más de 15 años siguió esa historia, así lo indica en el Epílogo de El oro y la sangre, libro resultante de dicho seguimiento e investigación descrita. El libro está dividido, al igual que el título, en dos partes: “El oro” y “La sangre”, y antes de iniciar la primera, el autor entrega un preámbulo en el cual, por medio de su último párrafo atrapa al lector…

“La historia es muy larga y muy triste, y tiene que ver con una mina de oro que descubrió en 1975, en las montañas de la parte de arriba del resguardo, un emberá de Rio Colorado llamado Aníbal Murillo. Y es una historia de oro y sangre.”

Esa última frase lleva al lector a preguntarse ¿Por qué?, y teniendo la posibilidad de resolverla, no hay motivo para desaprovecharla. “El oro” describe el surgimiento y desarrollo de la guerra del oro entre indígenas y blancos, realizando una contextualización que da cuenta de la magnitud del conflicto. Por otro lado, “La sangre” presenta los hechos lamentables que resultaron de este conflicto; asesinatos, matanzas, venganza, miedo y demás situaciones vividas por los protagonistas de la guerra.

Al iniciar el libro se encuentra un mapa con la finalidad de ubicar geográficamente al lector en la historia. En el medio de las dos partes se encuentran fotografías del lugar que le permiten al lector confirmar los imaginarios que se había hecho con las descripciones realizadas por el autor. A pesar de ser a blanco y negro, se puede ver el ambiente selvático, la humedad, la cultura, y de no ser por los acontecimientos, podría percibirse incluso la tranquilidad.

Juan José Hoyos utiliza en el libro una forma de contar que hace que el libro sea liviano en términos de lectura, la terminología utilizada es comprensible y resulta entretenida. Al ser una narración, la historia va obteniendo cosas nuevas página tras página, de manera que el lector siempre está leyendo algo nuevo, pero sin desviarse de la historia inicial. Esta forma en que narra la historia estableciendo conexiones entre todos los relatos convierte el libro en una crónica digna de enmarcar dentro del periodismo narrativo o nuevo periodismo.

Finalmente, en Colombia, que ha sido un país sitiado por diferentes conflictos a lo largo de su historia y que, en el caso del más representativo, el que respecta al Gobierno con los grupos guerrilleros, el detonante fue el acceso y uso de la tierra, no resulta muy lejano este libro a la comprensión del conflicto. El oro y la sangre resulta una obra importante en la medida que ayuda a comprender el origen, los factores que aportan al desarrollo y la persistencia de un conflicto, que casi siempre son intereses políticos o económicos, y las consecuencias que deja. De igual manera, leer el libro ayuda a entender la importancia de apostarle a una paz entre todos los actores de un conflicto.

Reseña elaborada por: Juan Diego Ramírez M. Estudiante de comunicación social y periodismo de la Universidad Surcolombiana.

Foto: El Colombiano

Referencias:


LA GUACHAFITA