• Angélica Ortiz

Candidatos presidenciales, del odio al amor


Del odio al amor solo hay un paso, esta es la situación tan voluble en la que están pasando los actuales candidatos a la presidencia, uno de ellos Humberto de La Calle y German Vargas Lleras. En épocas electorales y de campaña siempre salen a relucir los favoritos, como también los más polémicos y no precisamente por su carisma ni mucho menos por las acciones que están desarrollando.

En estos momentos todos los ciudadanos son críticos políticos, analistas, asesores, entre otros; pero cuando se ha participado se conoce a fondo los escenarios en el que se transcurre y el detrás de cámaras de una campaña política; el agite, los trasnochos, la dedicación de tiempo completo (casi que 24/7), como también el sufrimiento y nerviosismo del día de las elecciones, el también conocido "día final".

Existen unos temas teóricos y prácticos que implementan todos los candidatos que es el marketing político, es casi que una pequeña caja fina de chocolates con un delicioso sabor y un precioso moño rojo. No estoy hablando de una fórmula mágica ni mucho menos de una comida codiciada por los más ricos; sino de todas las estrategias a tener en cuenta para una campaña, por ejemplo, cómo definir los temas a hablar, cómo construir un discurso político, el formular propuestas, cómo utilizar los medios tecnológicos, segmentar el público, la imagen que se desea proyectar, la expresión verbal y corporal, entre otros.

Hoy a quienes les corresponde seguir al "paredón" son a dos candidatos presidenciales que durante días han dado mucho de qué hablar, con algunas críticas positivas y otras negativas, el pueblo colombiano a través de noticias y redes sociales está creando una opinión pública bastante marcada generando en la imagen de cada uno de ellos mayor o menor aceptación.

Sin tanto preámbulo, empecemos. German Vargas Lleras tiene un currículo bastante extenso, no se duda de la capacidad de análisis ante las situaciones, sin embargo, no es puesta en práctica en momentos de estrés. Es una persona pasional y emocional según las situaciones, motivo por el cual lo ha hecho quedar en vergüenza.

Señor Vargas Lleras, por favor no olvide que en este momento está en la mira de los medios de comunicación. O como vulgarmente se diría: “papaya puesta, papaya partida”. Los colombianos estamos esperando escuchar las propuestas con soluciones reales y ojalá el haber renunciado a su “hijo bobo”, el partido Cambio Radial, no haya hecho que la ideología y el objetivo sea distinto al bienestar de este país: ¡Colombia no quiere más coscorrones!

Y finalizo con broche de oro, con Humberto de La Calle, tiene una reputación intachable y es percibido como una persona brillante intelectualmente; la perspectiva que tienen los colombianos es de una persona transparente, es de los pocos políticos que no es asociado como politiquero, ni corrupto. En estos momentos el público está expectante por los resultados de la consulta interna que realizará el Partido Liberal. Existen algunos aspectos a mejorar, no todo en esta vida es color de rosa, dentro de las invitaciones está en adicionar información en la página web y ser más emotivo en el momento de dar los discursos.

Me despido como dice la película Sinsajo “¡Que comiencen los juegos del hambre!”

Foto: Las 2 Orillas.


LA GUACHAFITA